Para Oscar Sotillo y Janeth
amigos
Comunicación, comunidad o comunión, tienen en común la palabra “común”, raíz de comunismo, el régimen del “bien común”. Recordemos, para ilustrarnos, la comunidad de tierra y pastos antes de aparecer la propiedad de la tierra; en Europa. Aquí, antes de la llegada de los españoles. Dueños se apropiaron de los bienes comunes, se hicieron de los medios de producción, de los productores y de sus frutos. Para poder hacerse de éstos fueron necesarias dos cosas: la ley y la fuerza. Una acompañaba a la otra; venía, aparecía con la otra. La ley es una imposición siempre violenta de la razón. Donde se aplicó la ley se hizo a la fuerza y donde se aplicó la fuerza se hizo con todas las de la ley, la ley del garrote (“big stick”.) Sólo que desde la desaparición del bien común, la razón también pasó a ser propiedad de los propietarios de los medios de producción. En efecto, la filosofía se ocupó de justificar la expropiación de los bienes comunes por parte de los propietarios. También la historia. Quienes se encargaron de pensar se ocuparon de hacerlo de tal manera que su acción de expropiar los bienes comunes para hacerlos suyos, quedara justificada. Luego se asumiría naturalmente; esto es, el mundo se reparte entre propietarios y trabajadores de o para estos propietarios, luego, el mundo es así y así está bien. La filosofía y en general el conocimiento que conocemos, justifica y naturaliza este orden de cosas. El Estado se construye entonces sobre la base de la propiedad, pues se entiende que durante el régimen de tenencia común de aguas, pastos, tierras y bosques, el Estado no existía. El Estado es un absceso de las ciudades. Luego, el Estado aparece sobre la propiedad pues tiene que justificar con su presencia y acciones la expropiación de los bienes comunes. Los tales no tienen sentido cuando aparece el Estado. De modo que el Estado existe por y para la propiedad, y las leyes no tienen otro fin y destino que legislar sobre la propiedad. La razón de la ley justifica la expropiación de los bienes comunes, luego Estado y razón avanzan juntos en la apropiación de todos los bienes. Apropiarse de la tierra es un avance de la razón, un acto con fuerza de ley, un acto de Estado. Las filosofías e historias que justifican el avance del Estado, la ley y la razón, nacen en las Universidades, se cuecen en sus discutionis. En las Universidades, cerca, en sus alrededores, nace la forma de pensar el mundo razonadamente, esto es, de acuerdo a la razón, la cual tiene su “Método”. Las Universidades son, grosso modo, medios de producción en tanto se produce en ellas conocimiento. Han salido de ellas, las leyes, la historia, la filosofía que justifica el Estado. De modo que las Universidades han producido la razón de dominación del régimen de propiedad. Pertenecen a la razón de dominación las historias y filosofías, las ciencias, que se imparten y reproducen en las Universidades. Justifican y naturalizan el Estado. Ahora bien, si pensamos en la construcción del “bien común”, necesario es pensar una historia y una filosofía que justifique el régimen de no-propiedad del bien común. Lo digo, por si estamos pensando en la construcción de una Universidad que acompañe la creación de un Estado socialista. Ciertamente, el régimen de propiedad creó una economía –capitalista y de mercado- que existe a partir de la expropiación de los bienes comunes. (Hablar de la disolución del capitalismo no es sin embargo, hablar de la desaparición del mercado, sino de su replanteamiento en función del bien común y no del bien de unos pocos.) Esto es, a partir del Estado. Y la tendencia acusada y advertida de la desaparición del Estado por el mercado, no es sino la propia de los Estados nacionales, no la del Estado global, que legislaría sobre la omnipresencia del mismo en la totalidad de los países (ya sin fronteras; léase, sin impuestos, ni aduanas, ni restricciones comerciales.) Hablar de la disolución del capitalismo en su fase de expropiación del bien común, construcción del Estado sobre leyes y filosofías justificadoras, nos lleva a pensar en el régimen de bien común, en la disolución del Estado y en el surgimiento de leyes y filosofías que justifiquen tal régimen de no-propiedad. Así pues, requerimos de una Universidad donde tales leyes y filosofías se discutan, se “produzcan”. Pero debemos atender al significativo hecho de que las Universidades que sostienen el régimen de propiedad, producen conocimiento sobre unas muy específicas bases tempo-espaciales. Ese tiempo y espacio donde se producen las ideas, filosofías e historias de la dominación concibe que el tiempo es reversible, esto es, que todo tiene principio, desarrollo y final, que comienza en un momento específico, concreto, mensurable, y termina, igualmente, en otro momento específico, concreto, mensurable. La segmentación nace con esta idea del tiempo y espacio. La realidad entonces se puede estudiar en un “tiempo espacio muerto”, detenido, invariable. De este modo, no se estudia exactamente la realidad, sino un “modelo de realidad”, una simulación. Esta realidad científica desbordó el ambiente de los laboratorios, de los espacios tiempos simulados, y hoy forma parte de nuestra vida cotidiana. Se ha popularizado con el nombre de “realidad virtual”, como se han popularizado las simulaciones de plantas, flores o senos. Además, la escuela y las Universidades que conocemos, manejan esta segmentación del tiempo y espacio tanto en la concepción de los edificios como en la concepción de las unidades, materias, contenidos educativos. Un salón y un tiempo para cada cosa, que nada se mezcle, que todo se mantenga en su sitio pre-concebido. Esta preconcepción es connatural a la reversibilidad. Se puede preconcebir porque ya existe lo concebido. La Universidad que se sostenga sobre el régimen de no-propiedad no puede, pues, segmentar, dividir, compartimentalizar, disponer en espacio asépticos y estancos, esto es, entenderá que el tiempo es irreversible, tal como el tiempo de la vida. Y aquí surge una diferencia abismal: las Universidades del régimen de propiedad simulan la realidad y la disponen en un espacio-tiempo detenido; las Universidades del régimen de no propiedad, trabajan en y con la realidad, en un espacio tiempo continuo, el espacio tiempo de la vida, irreversible. Las Universidades capitalistas trabajan en una concepción de espacio tiempo de la muerte (simulación de vida), las Universidades del bien común, trabajan en una concepción del tiempo y espacio de la vida y la muerte. Si las Universidades capitalistas segmentan el tiempo y el espacio, y de ahí las materias, los salones y los profesores especialistas, las Universidades del y para el bien común, abren, relacionan, permiten la circulación del tiempo y el espacio, de modo que la idea de salón aislado resulta inconcebible, como resulta inconcebible la Universidad aislada, la unidad y el profesor aislados, lejos de la vida y la realidad. Las Universidades bajo el régimen de propiedad dividen para jerarquizar y graduar; las Universidades del bien común juntan (y no gradúan) (tampoco aplazan) (se aplaza porque se concibe que el tiempo es reversible, de modo que se puede volver a estudiar otra vez la misma unidad o materia, como si el tiempo no pasara, o como si verdaderamente se pudiera estudiar LO MISMO). Como la realidad es indivisible y todos vivimos en la realidad, todos tenemos algo que aportar en su comprensión. Además, sin jerarquías ni divisiones, la tradicional distancia estudiante y profesor queda sin efecto, como desaparece también la Universidad como espacio aislado de la realidad. Desaparece, para decirlo con otras palabras, toda infraestructura (no hablo sólo de la de concreto) en la que, divididos el tiempo y el espacio, y aislados y separados de la realidad, en tiempos y espacios reversibles, se produce (un) conocimiento que justifica el régimen de propiedad, el Estado y la ley de los propietarios. La Universidad del bien común no está aislada, por ende no está separada de la realidad, sabe que el tiempo es irreversible, como la vida misma, y produce un conocimiento que es un bien común, de todos y para todos.












01.04.07 @ 22:57