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Archivo de posts: 2007
  • Apuntes sobre Caliban

    Notas sobre el libro
    Todo Caliban
    de Roberto Fernández Retamar (Fondo Cultural del Alba. La Habana, 2006)

    “A Norteamérica sajona le toca coronar y cerrar la civilización capitalista. El porvenir de la América Latina es socialista”

    José Carlos Mariátegui

    “No hay más que un mundo, donde luchan opresores y oprimidos, y donde estos últimos obtendrán más temprano que tarde la victoria”

    J. F. R

    Una pregunta desató Caliban (1971), respuesta airada que ya lleva 36 años, y “…nada hace pensar –se lamenta Fernández Retamar- que la dolorosa aunque fiera imagen de Caliban tienda a ser innecesaria, porque se hubiese desvanecido la temible imagen de Próspero” (9). Ante la continuidad del proyecto colonizador e imperialista surge la necesidad de seguir afirmando que la humanidad “no es otro experimento fallido de la Naturaleza” (9). De ahí, todas las ediciones y múltiples traducciones, hasta abrevar en este libro compendio, preparado por el propio autor para una edición de la Editorial Letras Cubanas del año 2000, y retomada en el 2006 por el Fondo Cultural del Alba.

    La pregunta (hecha por un periodista y en la que supura la respuesta, no la de Retamar por supuesto, sino la dictada por el imperio: no existimos); es: “¿Existe una cultura latinoamericana?” (11). Dudar de ello, responde Retamar, era “poner en duda nuestra propia existencia” pero sobre todo, y he aquí el corazón de este poderoso libro, “estar dispuestos a tomar partido a favor de nuestra irremediable condición colonial” (11).

    ¿De dónde viene Caliban? El de Fernández Retamar viene de Shakespeare, de La Tempestad. Viene de la palabra caníbal, de caribe, de Montaigne. De Tomás Moro. Viene de vuelta de cinco siglos de miradas fascinadas y aterrorizadas, de planteamientos utópicos y racistas. De Ernst Renan, para quien Caliban era el pueblo “presentado a la peor luz” (21). De John Wain, para quien Caliban “produce el patetismo de todos los pueblos explotados” (29). De Martí, quien sentía correr por sus venas “sangre de caribe, sangre de Caliban” (42).

    Dos imágenes llegaron a Europa: el taíno, manso y dulce, y el caníbal terrible, antropófago. Las dos imágenes alimentaron proyectos antípodas: para la izquierda el “buen salvaje” supuso la posibilidad de una “sociedad perfecta” poblada por criaturas edénicas (18) (utopismo). Para la derecha, produjo la “versión degradada que ofrece el colonizador del hombre que coloniza”, imagen que justificó(a) el genocidio y el pillaje (18).

    ¿Qué busca Fernández Retamar? “Asumir nuestra condición de Caliban”, que implica “repensar nuestra historia desde el otro lado, desde el otro protagonista” (37). No desde Próspero, el colonizador, no desde Ariel, el que vive en el aire, el intelectual, el ingrávido. En otras palabras con fondo martiano: reinterpretar “nuestro mundo, a la luz exigente de la revolución”.

    “Hay que objetar la ideología de Próspero” (154), al tiempo que debemos proclamar, desafiantes, “los valores no occidentales en la América Latina” (181).

    Reconoce el poeta cubano que “sólo leemos con respeto a los autores anticolonialistas difundidos desde la metrópolis”, condición que su libro desde hace más de treinta años, y esta edición del Fondo Cultural del Alba, han tratado de desafiar, desmentir, renegar. Sabe que hemos cultivado –y por eso la energía y la rabia confesa del libro- que tenemos una “perspectiva colonizadora de la historia” (42).

    En un punto me parece que Fernández Retamar ofrece una bisagra, celosía, torreón: la visión de modernidad de José Martí. Un pensamiento que la derecha imperial (más allá de Dos Ríos…) no permitió que cuajara (en nosotros), permitiéndonos apenas su costado menos punzante, su roma estampa de mártir, de poeta. Pensamiento y acción que mantuvo dispersos, que obliteró a cambio de pensamiento colonial, europeo, eurocéntrico, manteniéndonos alejados, quietos, desconocidos de nosotros mismos. Revolución, dignidad del pensamiento y de la acción, que la revolución cubana abrió – viene abriendo- hasta nosotros.

    Aunque hablamos la lengua de los colonizadores, con ella misma los maldecimos.

    Es el colonizador quien nos unifica y nos hacer ver “nuestras similitudes profundas más allá de accesorias diferencias” (19). Aquí las similitudes profundas aluden a un mestizaje no accesorio ni circunstancial, sino central, lo que llevó a José Martí a hablar de “nuestra América Mestiza”.

    La lucidez martiana pertenece a nuestra tradición. No de otra manera entiendo su periferia central, su estar en el corazón de América con plena conciencia del imperio, de la arrogancia y peligrosidad del capitalismo, con plena conciencia, además y tan raigalmente, de su raíz mestiza, de su raíz europea, indígena y negra. No de otra manera debemos leer la totalidad que nos ofrece Roberto Fernández Retamar cuando nos invita a descubrir “al múltiple ser humano «ondulante y diverso»: el ser humano total, hombre, mujer, pansexual; amarillo, negro, piel roja, carapálida, mestizo; productor (creador) antes que consumidor; habitante de la humanidad, la única patria real («Patria es Humanidad» dijo Martí retomando una idea de los estoicos), sin Este ni Oeste, sin Norte ni Sur, pues su centro será también su periferia…” (177)

    Corresponde a nuestra más íntima tradición el pensamiento mestizo de Martí, concepto de mestizaje el suyo, por cierto, que “no puede ser homologado con el que tienen de él no pocas oligarquías del continente y sus amanuenses” (92). Su mestizaje se funda en su antirracismo (93-94).

    Pensamiento mestizo, el de Martí, que le permitió comprender un fenómeno que sólo en nuestros días comprendemos, intentamos comprender: la “descentralización de la inteligencia” (una lectura anticolonial de la llamada “era del conocimiento” se ha de parecer a esta penetrante idea martiana), noción desde la que se puede explicar la contextura líquida y difusa del pensamiento latinoamericano, que ha debido filtrarse, intersticial, por las hendijas que deja nuestra intelligentsia, vicaria de occidente, empleando discursos indómitos como la poesía o el ensayo, ignorados en los ambientes académicos donde la tercera persona, la impostura axiológica y el capital curricular pavonean su alejamiento de la realidad. Decía Martí “Sólo cuando son directas [naturales y no artificiales, recordemos que también proclamó que “el libro importado ha sido vencido en América por el hombre natural” (45-46)] prosperan la política y la literatura” (43). Pensamiento latinoamericano, nuestro, mestizo, que se sistematiza y conceptúa no en cuerpos (a no ser en los “cuerpos del sueño”, tomando prestada una metáfora de José Balza), doctrinas o sistemas al modo positivista europeo, sino de ese otro modo que, como en la literatura, permite la “captación profunda de la realidad” (118). El latinoamericano piensa en (a través de) su literatura. Mejor, a través de su lenguaje hecho palabra liberada, poesía.

    Logos (razón, palabras, discurso) frente a la i-lógica (irracionalidad, sin palabras, elipsis) del capital.

    Somos periféricos en lo económico y en lo político, pero no en lo literario (131). Con cuanta razón exclamaba Gabriel García Márquez: “¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambios sociales?” (123).

    Pensamiento mestizo (¿post-moderno?) de Martí, si atendemos a la definición de George Yudice cuando se refiere a la postmodernidad como conjunto de “respuestas-propuestas estético-ideológicas locales ante, frente y dentro de la trasnacionalización capitalista” (136).

    Tal mestizaje sólo puede nacer de la “interpenetración de las matrices culturales originarias de unos y otros”, la cual se logrará cuando no haya explotación (96). Está claro que una ética del diálogo, un encuentro libre y creador de dichas matrices sólo puede ocurrir en libertad. El capitalismo y sus modos de producción hacen imposible el diálogo porque nada pueden las palabras antes las razones (sin razones) del capital. Las minorías privilegiadas no están dispuestas a poner en discusión sus prerrogativas. De más está decir que el diálogo cultural en esas condiciones es y ha sido imposible.

    ¿Qué es la civilización para Martí? El “nombre vulgar conque corre el estado actual del hombre europeo” y pretexto del hombre europeo para ejercer el “derecho natural de apoderarse de la tierra ajena perteneciente a la barbarie, que es el nombre que los que desean la tierra ajena dan al estado actual de todo hombre que no es de Europa o de la América europea” (47). Como vemos su proyecto es antípoda del de Sarmiento, como antípoda de todos los que siguieron por cien años más arrasando nuestros países.

    “La inteligencia americana es un penacho indígena”, dijo el Apóstol. Dijo más: “¿No se ve cómo del mismo golpe que paralizó al indio se paralizó a América? Y hasta que no se haga andar al indio, no comenzará a andar bien la América” (43-44).

    El “inventamos o erramos” de Simón Rodríguez se conjunta con la previsión martiana de que no se pueden “regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas” (45), de EEUU, de Francia, de Inglaterra. “La universidad europea ha de ceder a la universidad americana” (45).

    Frente a la conquista, frente a la expoliación, frente a la dominación, “ha ido forjándose nuestra genuina cultura” (71), “que sólo puede ser hija de la revolución, de nuestro multisecular rechazo a todos los colonialismos” (73).

    “Queremos la revolución caribe…” (188), anunciaba en un temprano siglo XX el manifiesto antropófago de Oswald de Andrade, que devuelve a Occidente su (nuestro) caníbal liberado.

  • Venezuela y el Estado de Derecho

    Notas sobre el libro
    Comprender Venezuela, pensar la democracia. El colapso moral de los intelectuales de occidente
    De Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero (2006). Editado por El Perro y la Rana. Caracas, Venezuela.

    “No puede haber hoy quien pretenda con razón que deben haber clases ignorantes y pobres”
    Simón Rodríguez

    “En una sociedad que no está edificada con palabras y con medios políticos sino con euros y medios económicos, la libertad, por muy absoluta que se pretenda, no tiene capacidad para poner nada en libertad”

    "...la amenaza más peligrosa se produce cuando los grupos izquiredistas "renuncian al uso de la violencia" y se implican en el proceso democrático"

    C. F. L y L. A. Z

    “Walter Benjamin (…) pone el acento sobre el papel fundador de juricidad de la violencia de las masas, y el temor que ello despierta en el poder (no por la violencia misma, sino por la posibilidad de generar otro poder”
    Eduardo Grüner. El fin de las pequeña historias

    En el enmarañado paisaje de las definiciones, ésta que nos ofrecen Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero en Comprender Venezuela, Pensar la democracia, sobre el Socialismo del Siglo XXI, es de una tentadora sencillez. Es de ese tipo de respuesta (sobre el socialismo “a la venezolana”, respuesta que muchos quieren embrollada para que no responda, no aclare ni despeje) cuya obviedad (y por eso acaso su invisibilidad) debía reducir a los comentaristas, a los opinadores, a las estrellas de televisión de nuestra política, por lo menos, a un breve y modesto silencio, no importa que luego lo espanten con más arduos y retorcidos espantajos, apelando al socialismo real, al científico, a lo inédito del proceso (fórmula retórica cada vez más vacía), a las teorías del valor que requieren de sofisticados ordenadores para calcular lo incalculable. No. La respuesta que dan Fernández Liria y Alegre Zahonero brilla por su sencillez y larga y dolorosa historia: de socialismo hablamos, dicen, cada vez que se intenta poner las cosas a derecho, cuando se logra que las leyes dirijan el curso de las cosas, cuando la razón gobierna y no los privilegios: “El Socialismo del Siglo XXI consiste, ante todo, en tomarse el proyecto ilustrado muy en serio e intentar que, por primera vez quizá en la Historia de la Humanidad, se realice hasta el final” (97). Por otra parte, advierten, si se renuncia al Derecho, si se instituyen o generalizan vías de hecho “en nombre de la eficacia contra el capital, es casi seguro que algún particular intentará ocupar el lugar de las leyes y no habrá ya medio de impedirlo” (105-106).

    Es una ventaja histórica, qué duda cabe, el hecho de que haya un “Presidente que se empeña en que las leyes las deciden los ciudadanos”, como atestiguan las elecciones que nos llevaron al marco legal que hoy existe, el único que hemos tenido los venezolanos –y el único con posibilidades ciertas de triunfo, por eso según los autores la atención mundial y los desafueros de la oposición nacional e internacional- que garantiza corregir legalmente las malas leyes. Pero esta posibilidad y la garantía de su cumplimiento es, ciertamente, posible en el marco de la Revolución Bolivariana, “garantía –precisan- de que se van a respetar las decisiones de los ciudadanos” (89), como ocurrió recientemente con los resultados –adversos aunque por muy escaso margen- en el referéndum por la Reforma Constitucional.

    Intentan Fernández y Alegre redefinir el famoso y tan mentado Estado de Derecho. No se trata, advierten, de “superar el derecho burgués”: los intentos de “ir más allá del derecho”, ensayados por el fascismo y el comunismo, terminaron “empantanados en un asfixiante más acá en el que era imposible la ciudadanía” (21). Sobre el “hombre nuevo” afirman, con razón, que se trata de uno de “los capítulos más siniestros de la historia del llamado “socialismo real” (21), porque en efecto, el “verdadero hombre nuevo, incesantemente anhelado por las tradiciones comunistas, no es otro, después de todo, que el ciudadano ilustrado de toda la vida” (22-23). Dicen más: “El protagonista de la sociedad comunista del futuro puede y debe ser el ciudadano exigido por el proyecto político de la Ilustración” (47), partícipe de esa “especie de milagro por el que los papeles, las palabras, en definitiva, el logos, consigue ponerse manos a la obra y colocar ladrillo sobre ladrillo hasta que se edifica una casa…” (73).

    De lo que se trata, pues, para llegar al Estado de Derecho o “derecho a secas” es de “arrancar de las manos de las burguesías el control del espacio de la ciudadanía” (23), y para ello se precisa una revolución toda vez que bajo condiciones capitalistas de producción la ciudadanía es imposible, como incompatible la democracia con el capitalismo. ¿Pero ciertamente se precisa una revolución para “conseguir lo más normal del mundo” (23)? Se preguntan, y se responden: “…bajo condiciones capitalistas de producción, eso de tener un “Estado de Derecho normal” es algo que exige precisamente una revolución (…) claro, siempre que hablemos de un verdadero Estado de Derecho y no de una estafa a la que solemos referirnos con el mismo nombre (estafa a la que hemos denominado “ilusión de ciudadanía”) y que consiste, como hemos explicado ya, en esa situación en la que las leyes son tan sumisas al mandato de los poderosos, se adaptan a él con tal obediencia y precisión que, al resultar ambos idénticos, puede incluso parecer que son las leyes (en vez del mandato de los poderosos) las que han configurado efectivamente la realidad” (78-79). Dicen más: por Estado de Derecho nos vendieron, medios e intelectuales, una vasta “ilusión de ciudadanía”.
    El modo capitalista de producción, y por ende su incompatibilidad con la democracia y la construcción de la ciudadanía “depende por entero de que la población le vaya la vida en encontrar un trabajo asalariado y, por lo tanto, lo busque desesperadamente” (104), desesperación que la llevará la mayor de las veces sin darse cuenta (ceguera que alimentan y robustecen los medios y la educación) a naturalizar (aceptar sin cuestionamientos, y mejor sin extrañeza) la dominación y la exclusión. Fernández Liria y Alegre Zahonero entenderán que existe Estado de Derecho cuando existe un marco legal que permite “corregir legalmente las malas leyes” (29).

    Ante las leyes no queda otra sino obedecer o persuadir, no patear la mesa, no la política de las cañoneras y el garrote. Obedecer o persuadir, argumentar y contraargumentar, fue según los investigadores españoles el proyecto de la Ilustración, ello con el fin de erradicar “la violencia en el ámbito de la vida política”, y por tanto, someter el “poder a la ley” (28-29). Entre el “vacío inhumano del mercado” y la “densidad demasiado humana de las sociedades cerradas”, la Ilustración “ha depositado en los sentimientos universales de Humanidad, Fraternidad y Solidaridad, todas sus esperanzas de conseguir fraguar, precisamente, sociedades de ciudadanos” (100).
    Pero este proyecto, eminentemente político, ha sido avasallado por el poder económico, por la “mano invisible” del mercado, que supo convencer o persuadir a los remisos de las ventajas del liberalismo, como aconteció, para poner una fecha olvidadiza, en 1864, cuando el capital inglés consiguió aliados en Brasil, Argentina y Uruguay para destruir Paraguay en lo que se conoce en los anales de la ignominia como la “Guerra de la Triple Alianza”. El capitalismo no está dispuesto, y el siglo XX es harto testigo de ello, “a aceptar correcciones de leyes que afecten al capitalismo” (36), y por supuesto, actitudes, políticas, programas, que pongan por delante los intereses y necesidades de las mayorías antes que los privilegios de los minorías. Estos privilegios son imposibles de defender en una “discusión cívica” señalan los autores, antes bien precisan de una guerra civil y “hacen lo que sea por intentar desencadenarla” (93). La ley cuando se ajusta a la razón “no se convence ante los privilegios” (75), ni ante la fuerza. “Los privilegios, ciertamente, pueden darse de hecho, pero jamás podrán convencer al derecho” (74).

    No pueden poner, dicen Fernández y Alegre, “ni un solo ejemplo de una victoria electoral anticapitalista que no haya sido seguida de un golpe de Estado o de una interrupción violenta del orden democrático” (38).
    Esta intemperancia del poder económico (y por supuesto militar) avalado por una caterva de intelectuales vendidos al poder y por medios propaladores del liberalismo, torna una estafa el Estado de Derecho, que existe sólo cuando puede amparar a la población cuando ésta decida (si lo decide, si le da la gana) “cambiar el estado de cosas existente” (53), sin sufrir como Panamá, como Grenada, como tantas veces y hoy Haití una invasión militar; es decir, cuando “el derecho obra sobre la realidad” (54).
    El Estado de Derecho debe ser construcción, pues, del derecho, y no de la historia. No existe Estado de Derecho cuando el margen de acción política es “irrisorio” (59), cuando el mercado y sus leyes están por encima de la población y sus necesidades o cuando los argumentos económicos “tienen la última palabra” (61). No existirá, mientras los parlamentos estén secuestrados por los ministerios de economía, toda vez que los beneficios capitalistas no tienen en absoluto la necesidad o el interés de “coincidir con las necesidades sociales” (102).

    Con Polanyi nos recuerdan los autores que las “sociedades que han sobrevivido lo han hecho precisamente a base de defenderse del mercado y no de profundizar en él” (98). Mas acaso lo esencial consista en que la propiedad privada –tan defendida por los propietarios (que defienden menos lo que tienen que el sistema que garantiza el derecho exclusivo de poder tener- “está abolida para las nueve décimas partes” (101) de los miembros de la sociedad.
    Y como nos dicen Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero, sin propiedad, no sólo de los medios de producción, sino de hasta la propia identidad, además sin tierras ni vivienda, sin educación ni salud, sin voz ni rostro [se precisan “sujetos” de derecho, con un cuerpo que es el soporte de todos los derechos amén de condiciones materiales (comida, ropa, vivienda, salud… etc.) “para el ejercicio de cualquier derecho” (84)], aspectos que el gobierno bolivariano ha ido cubriendo pese a la campaña desestabilizadora, con golpe de Estado incluido y tres meses de sabotaje a la mayor industria del país, con medios de comunicación terroristas, con boicot en la producción y distribución de alimentos, perpetrados por una oposición nacional, aplaudida y alentada por capital y figurines extranjeros. Cuando, en fin, de lo único de que se es propietario es de la “propia capacidad de trabajar para otro” (103), la ciudadanía es poco menos que una ilusión, es una estafa.

  • Sin vicios comunicacionales para el 2008

    Tomado de aporrea.org
    Sin vicios cocomunicacionales 2008

    Texto de
    Israel Colina

    Los aspectos contrarrevolucionarios que determinaron la derrota del 2D incluyen también, la ineficiencia e ineficacia de los medios del Estado; es decir, de los medios con los cuales cuenta el Gobierno Bolivariano, para difundir, promover y debatir los grandes problemas, retos y políticas a aplicar y cumplir en toda la nación.

    Un diagnóstico sensato es impostergable. Con todos sus errores y las críticas que puedan hacerse en su contra, Telesur es el único canal internacional de noticias con el cual contamos en la región suramericana. La campaña en su contra si bien pasa por la crítica constructiva, no infiere la necesidad de su extinción, sino de su revisión y fortalecimiento. En caso contrario, CNN en Español nos “representará”, “hablará por nosotros” y eso, sí sería una derrota mediática internacional antelada.

    El caso VIVE es similar. El discurso audiovisual no puede estar reñido con la calidad que debe proponerse al público nacional. La visibilización de los invisibles no puede seguirse debatiendo sobre sillas blancas de plástico en escenarios comunitarios estáticos. La comunidad tiene su dinámica afuera de esa conversa trillada y aburrida. Hay que levantarse y poner a caminar entre sus calles y con su gente a los equipos de grabación. La buena intención, no basta. Aparte, los trabajos suelen montarse a machetazos y así usted tiene la posibilidad de recibir su Valium audiovisual a cualquier hora del día. Nadie puede calarse un documental tras otro con ese ritmo que dista tanto del ser latinoamericano; un ritmo que increíblemente adormece al más ávido espectador.

    VTV es un canal con serias y perceptibles deficiencias. La programación no tiene nada que envidiarle a Vive, salvo aquellos que sirven para las entrevistas y el desmontaje de matrices de opinión de la derecha, como La Hojilla y Contra Golpe, con todos sus desaciertos; pero recae en sus conductores un peso que es de todo el Gobierno y el pueblo progresista venezolano. Los programas infantiles son enlatados añejos y no macerados. Son imposibles de apreciar o a fin de cuentas, despreciables. Los avances y los noticieros son gobierneros. Aquí todo marcha bien. Debería servir para la contraloría social. No hay corresponsalías de VTV en todos los estados del país, por lo cual los canales privados nos llevan una delantera en difusión de mentiras y manipulaciones. Aparte, no tenemos un canal de noticias nacionales las 24 horas que se haga desde una perspectiva respetuosa de los venezolanos para contrarrestar a Globovisión.

    TVES sufre aún de dolores de parto con todas sus contradicciones. No obstante, puede apreciarse, la búsqueda rápida de un lenguaje eminentemente cultural que se enfrenta a la industria comunicacional venezolana –lo cual es encomiable-, muy enraizada en los tuétanos del público ignorante que padeció a RCTV, que padece al canal “sensacional” y a otros que irrumpen con descaro en el espectro radioeléctrico nacional con el aval del Estado y las ineficaces instituciones que lo representan y encargadas de actuar ante sus desmanes cotidianos. No cometan el error de propulsar enlatados de VIVE. Muy pocos de sus programas han logrado captar público masivo y eso a estas alturas, es imperdonable. El nuevo perceptor no puede esperar por la caligüeva que los define.

    Las radioemisoras comunitarias. ¿Existen las radioemisoras comunitarias? ¿Cómo es su programación? ¿Quiénes hablan tras sus micrófonos y cuál es la música que allí suena? Cuando aparecen por allí, hablan los “dueños” de las mismas y no la gente del pueblo o la comunidad y lo que se escucha es la música de moda: ¡Tremenda revolución, nojoda! Usted llega a algunas y bueno, afiches de Shakira, Chayanne, Alejandro Sanz y Juanes en las paredes. ¿Y Venezuela? Al coño de la madre. ¿Y la comunidad? A la mismísima mierda. ¿Qué pasa CONATEL? ¿Qué pasa Ministerio de Telecomunicaciones? ¿Qué pasa MINCI? Ya hace rato de esta situación. Todo el proceso de nacimiento y degeneración de las mismas, no ocurrió días antes del 2D. Es de vieja data ya el gran asunto, porque es un gran asunto. No lo menospreciemos.

    Vale también, no generalizar y reconocer el trabajo de aquellas radioemisoras comunitarias que pese al poco respaldo de estas instituciones, siguen la vertiente revolucionaria bolivariana y socialista, así como los circuitos de RNV. Rebelión y Aporrea en la red, siguen dando la batalla.

    A propósito del Minci. Las publicidades en medios impresos y audiovisuales privados no pueden seguirse regalando a mansalva a los monopolistas de los mass media. Las obras en las comunidades hablarían por sí solas y le gente conciente las agradecería si estos trabajaran en sintonía con esos sentimientos de construcción de patria y ciudadanía; si incluso ayudaran a la conformación de los Comités de Usuarios previstos en el Artículo 12 de la Ley RESORTE, una de las leyes más irrespetadas desde su promulgación en diciembre de 2004.

    A los ineptos gobernadores y alcaldes “revolucionarios” hay que recordárselo: ustedes no existen sin Chávez. Por eso algunos pensaron: “Me fotografío con Chávez, luego existo”, “Chávez me nombra a dedo, luego existo”. Sus liderazgos son de vallas publicitarias, de eslogans, de pacotilla. No son líderes naturales, son coyunturales; pero tampoco han hecho el esfuerzo por aprender a construir ese liderazgo en las comunidades. Andan embriagados por esos sueldos de pequeños burgueses, el botox, las depilaciones laser y el aire acondicionado de sus casas y vehículos personales. Sus campañas comunicacionales dan vergüenza: engañan al pueblo con programas y publicidades de planes y proyectos virtuales. Su vagancia de asco.

    Así que los medios del Estado se ponen las pilas o el proceso revolucionario puede acentuar su descalabro el año entrante, debido a que los encargados de orientar masivamente el camino hacia la consolidación del proceso y todas sus posibilidades futuras, andan distraídos tragándose los productos de las cestas y “baúles navideños” (Una perla de derroche decembrino del IVSS) y apiñando las salas de sus casas con luces, san “nicolases”, arbolitos y otras huevadas. El closet está a reventar con la ropita de moda para el 24 y el 31. Y el resto del Pueblo, el que no cobró utilidades ni prestaciones por su mediocridad, ineficiencia e ineficacia, que se joda. El 2008 es un año de elecciones de gobernadores y alcaldes. Será la nueva avanzada de la oposición, para ocupar los escaños perdidos con “liderazgos” bien conocidos y de una ultraderecha que viene cabalgando por la baranda. Y no lo harán con campañas de “Amor” y “Frenesí”. Será más sucia que la del 2D, aberrante, cochina y si no lo impedimos: exitosa.

    ¡A trabajar!

    israelcolina@yahoo.es

    Israel Colina en Aporrea.org

  • El triunfo de la Ilustración

    Tomado del libro Comprender Venezuela, pensar la democracia. (El Perro y la Rana. Caracas, 2006), de Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero.

    “Frente a esta impotencia de lo político y esta superfluidad del derecho, lo que encontramos en el proyecto bolivariano de Venezuela es la firme decisión de tomarse radicalmente en serio el concepto de ciudadanía ilustrada. Es imposible describir mejor lo que está ocurriendo en Venezuela que aludiendo al espectáculo inigualable de un pueblo que ha comenzado a confiar en que “las leyes pueden servir para algo”. En Venezuela, millares y millares de personas están aprendiendo a leer para enterarse de cuáles son sus derechos en la Constitución. Se trata, sin duda, del texto constitucional más leído en la historia. Es impresionante contemplar la alegría generalizada con la que ser humano celebra el descubrimiento de su ciudadanía. Porque, en efecto, igual que Kant, Hölderlin, Hegel o Schelling saludaron en su momento lo que fue el aparente triunfo de las aspiraciones ilustradas en la revolución francesa, con esa “emoción sublime” que se despierta ante “el espectáculo de ver a la realidad obedecer a las exigencias de la razón”, es imposible, hoy día, dejar de admirarse ante la visión del proceso bolivariano. No hay espectáculo más asombroso que el poder legislativo de la ciudadanía, ahí donde se dan unas condiciones en las que el curso real de las cosas no tiene otro remedio (pese a los paros patronales, los intentos de golpes de Estado, las mentiras mediáticas, las injerencias extranjeras y los llamados al magnicidio) que plegarse a las exigencias de la ley.
    No sólo la izquierda, la humanidad entera debería estar boquiabierta y expectante frente al proceso bolivariano en Venezuela. Lo que se está celebrando en Venezuela es la fiesta del Estado de Derecho. Y hay motivos para creer que en esta ocasión, por una vez en la historia de la humanidad, la fiesta puede salir bien. Una correlación de fuerzas muy anómala, un ejército dispuesto a defender el orden constitucional (en lugar de defender a las corporaciones económicas contra el orden constitucional), unos recursos petrolíferos que permiten al Estado poner medios para volver eficaces las leyes, la sucesión de varios fracasos que han puesto al golpismo de la oposición en evidencia, todo ello ha permitido recolocar a Venezuela en unas condiciones históricas en las que puede ensayarse libremente el programa político con el que la Ilustración quiso modelar la sociedad moderna: la aventura de la ciudadanía. Quizás por fin, como quiso toda la historia de la filosoía, desde Sócrates Hegel, pueda mostrarse que es posible lo que decía Anaxágoras: que la razón rija el mundo. O, si se quiere decir así, que lo que ocurra en el curso histórico de la sociedad pueda ser decidido políticamente por una ciudadanía dispuesta a argumentar en un marco legal. La más mimada de nuestras ilusiones, hecha realidad.
    Lo que tenemos en Venezuela es una sociedad, que, en una especie de anomalía de la Edad Contemporánea, depende a vida o muerte de sus buenas o malas leyes, de su Constitución, de su Derecho. No ya una sociedad lo suficientemente privilegiada para poderse permitir decretar los derechos ciudadanos ahí donde estos son ya superfluos, sino una sociedad que, para escapar del océano de miseria infrahumana en la que se encuentra sumida, ha puesto todas sus esperanzas en los derechos de su ciudadanía, bajo un marco legal, la Constitución, que garantiza que mediante la ley, los ciudadanos tienen derecho a cambiarlo todo en la realidad.
    Esto es, en efecto, lo que nosotros decimos que es un Estado de Derecho. Nunca hasta hoy el ser humano había estado tan cerca de poder contemplar ese espectáculo inigualable por el que en el curso del Tiempo se abre un espacio para la obra legislativa de la Libertad. Ese claro en el bosque de la historia, no está hecho de palabras, sino de leyes armadas con el ejército, el petróleo y un pueblo cada vez más mayoritariamente comprometido a defenderlo. Todos nuestros intelectuales mediáticos tendrían ahora una excelente ocasión para seguir el ejemplo de Giovanni Vattimo y despertar de su sueño dogmático, destruir el espejismo de la ilusión de ciudadanía, y sumarse a la fiesta del Estado de Derecho que el pueblo de Venezuela está brindando a la humanidad. Al tiempo que se redimirían así del racismo trascendental en el que se encuentran sumidos, tendrían, además, una buena ocasión para profesar un sano antirracismo empírico. Pues el hecho de que la fiesta del Estado de Derecho por la que la humanidad lleva clamando siglo tras siglo haya venido, por fin, de la mano de un hombre del pueblo, un negro, un indio, un mestizo, vuelve aún más bello este espectáculo.” (pp. 64-65)

    ______________________________________________
    Ver: Contra el capitalismo: estado de derecho y constitucion, de Santiago Alba Rico

  • Cubagua

    “Todos buscan oro. Hay, sin embargo, una cosa que todos olvidan: el secreto de la tierra”
    E. B. N. Cubagua

    I
    Leer Cubagua (Monte Ávila, 1996) de Enrique Bernardo Núñez (1895-1964), desde la óptica de la inserción de nuestro país –territorio y población- en el capitalismo mundial, provee de algunos datos de interés. Ya lo decía Franklin Pease en el prólogo a Nueva Crónica y buen gobierno de Felipe Guamán Poma Ayala: “desde el siglo XVI, una de las mecánicas de la colonización ha sido, hasta nuestros días, la imposición de patrones geográficos y toponímicos”.
    Con la belleza de Cubagua, con el tono, con ese ritmo que por momentos recuerda la prosa de José Antonio Ramos Sucre, con ese acompasado delirio, Bernardo Núñez nos dice entre otras cosas, que perlas y petróleo se engarzan y entrecruzan, que tiempos y espacios, sensaciones y paisajes se yuxtaponen, configurando(nos) un mismo destino. La emoción de Leiziaga (el personaje que vive en su interior el trasiego de los siglos, obsedido por la presencia de Nila, la hija de un cacique asesinado, que había ido a estudiar a Europa y a Norteamérica “donde siguió un curso en la Universidad de Princenton” (20-21), que tocaba el órgano y todos salían a verla para después callar “porque era demasiado bella y altiva” (7), metáfora de la plenitud de la tierra, de lo indígena u original que persiste secretamente) cuando ve el petróleo, es la misma –dice Bernardo Núñez- que la que sintió Colón ante “las indias adornadas de perlas” (26). Perlas y petróleo se cruzan en una suerte de tiempo mítico, ese tiempo de “escombros sumergidos” (25).
    Nila es Diana, la Cazadora, la que siente pasión por la cetrería, por la danza, por el dormir al aire libre, por el galopar horas y horas, “su cuerpo tenía la prístina oscuridad del alba” (7). Bernardo Núñez curiosamente vincula estas pasiones con las aspiraciones de la “vida moderna”, y está claro que sólo caben en el ocio, ese tiempo que cuando es de verdad, cuando responde a la autonomía, al tiempo individual –propio- del individuo, se emancipa de la producción capitalista. El ocio es posibilidad de tiempo mítico, absoluto, cuando el trabajo no puede mancillarlo, cuando se instala en otro tiempo y lugar al socaire de las limitaciones humanas. El ocio en este caso no es tiempo residual sino absoluto, plenitud.
    Ese tiempo absorbe a Leiziaga, lo enceguece. Nila es encarnación de ese tiempo que comulga con el primordial, cuando el trabajo (capitalista: perlas, esclavitud, petróleo, explotación) no existía.
    Llega Colón y, con él la sed de perlas; después, la sed de petróleo. A “La isla de Cubagua, que sólo la codicia hizo habitable” (32). El progreso “entrará a la fuerza” (19); “ahora tendremos carreteras” (18), fácil comunicación por todos lados (27); velocidad: “Los hombres que se mueven como dormidos desaparecerían” (26).
    Con el petróleo vendría el progreso y con él una idea distinta, occidental, capitalista, de la velocidad, la distancia y el tiempo. Los sujetos modernos comienzan a sentirse incómodos en la lentitud, en la morosidad de la vida, comienzan a desear el vértigo: “Deseo huir de todo esto, porque hoy (en el mundo moderno, global, capitalista que comienza a configurarse) años son días y aquí (en Cubagua, en la periferia atrasada, no-moderna) los días son años” (10).
    Pero igual como el tiempo absoluto de los orígenes comulga con el ocio (esa forma secular de la eternidad), en los mitos indígenas un tiempo distinto se vislumbra, un país con “ciudades opulentas surcadas de canales, descollando entre palmeras y jardines”, en “la que los hombres se remontaban en máquinas y se comunicaban a grandes distancias por medio de las señales de sus torres”. El mundo, murmura sabiamente Bernardo Núñez “se hace y se deshace de nuevo” (68).
    El tiempo del maíz, de la fiesta, del trabajo, del amor; ese en el que “Una y otra vez –como sueña Bernardo Núñez- desgranarían las mazorcas”, donde “una y otra vez cuajaría el racimo de mayas, y aquel beso suyo continuaría encendido en otras bocas” (49-50), ese tiempo eterno y como detenido que compartimos con la mirada nostálgica hacia el pasado indígena, será desplazado por el tiempo aherrojado de los blancos: “Morid todos, hijos míos. Es preferible”, dice un cacique “empalado, sangriento, acribillado de insectos, con el aspecto de un crucificado de piel cobriza” (51). A lo que (nos) puede responder con desdén un personaje: “El pasado, siempre el pasado. Pero, ¿es que no se puede huir de él? Sería mejor que hablásemos ahora del petróleo” (30). “En breve la isleta estaría llena de gente arrastrada por la magia del aceite. Factorías, torres, grúas enormes, taladros y depósitos grises: “Standard Oil Co. 503” (26).
    Después de la destrucción de los ostrales y ante la escasez de agua “las labranzas fueron “abandonadas y los que podían emigraban a los campos de petróleo o al Orinoco” (14).

    II
    La agricultura precolombina –como sabemos- fue destruida por la voracidad minera de los conquistadores y condujo a la nación una pobreza histórica y estructural. Esa pobreza definió nuestras ciudades y nuestras poblaciones. Además, lo que pasó en Cubagua pasó de algún modo en Latinoamérica:

    “La perla es la vida de todos (…) No caía gota de agua en la isla. Las labranzas quedaban abandonadas y los que podían emigraban a los campos de petróleo o al Orinoco…” (14).

    Llega, pues, a Cubagua, como decir al país, el capitalismo internacional:

    “Aquí se dan excelentes uvas. Las piñas son las más ricas y la variedad de pescado es infinita. Hay para sutir al mundo de conservas. ¡Si hubiese iniciativa! En nuestro país se puede hacer todo y todo está por hacer. Pero la isla es tan fértil que no necesita agua” (9)

    Llega la desigualdad, el reparto inequitativo: “a la ciudad van las riquezas de la isla” (14); llega como imposición: “El progreso entrará a la fuerza” (19); llega con y como vías de penetración: “Ahora tendremos carreteras” (18).
    Pero hay un dato que me parece esclarecedor. Vemos la destrucción de los ostrales, el desplazamiento de la labrantía por la explotación petrolera y la destrucción, en fin, de la posibilidad de vida, la posibilidad de reproducción. Pero aparece un cruce casi siniestro entre explotación, tecnología y “mano de obra”, una operación de control y vigilancia social por y a través del trabajo y la explotación que suele quedar oculta. En efecto, el trabajo masivo se traduce en control masivo de la población. La tecnología, que pudiera traer liberación de mano de obra, es despreciada a la hora de la necesidad de ejercer este control, toda vez que así se requiere para garantizar -menos la producción- que la “tranquilidad”, la seguridad, la “gobernabilidad” de los explotadores.
    “Cada quien pedía diez mil indios para remediarse” (46). “Se necesitan diez mil indios y un látigo” (84) no una máquina que hiciera innecesaria la “mano de obra” indígena. Luis de Lampugnano, por su parte, ofreció a Carlos V

    “para la pesca de perlas, un aparato de su invención que hacía inútil el empleo de esclavos. El Emperador concedió el privilegio por cinco años, a condición de reservar la tercera parte a beneficio de la Corona. Lampugnano, que estaba ya arruinado, armó una expedición y se vino; pero los vecinos de Nueva Cádiz, al tener noticia de la novedad, se rebelaron contra la orden imperial. El aparato era la ruina. Ya no iban a poder emplear indios en la explotación del mar. Esta razón suprema privó en los ánimos. Reclamaron a César, quien anuló el privilegio” (34).

    III
    Leiziaga se pregunta, a raíz de la repetición de los nombres, en un letrero reciente: DIEGO ORDAZ-DETAL DE LICORES: “¿Y si fueran, en efecto, los mismos?” (34). Esa pregunta, que se va haciendo poco a poco y que es como la sustancia del libro de Bernardo Núñez, que está en la frase: “Para mucho hoy es lo mismo. Aún hay en América fidelidad monárquica (…) Salen los ocultos sentimientos, a pesar de la ascendencia caribe” (95); la pregunta y su respuesta intuida, que permite al final afirmar que “Todo estaba como hace cuatrocientos años” (103); que permite intuir pero no nombrar que “otras causas determinaron el abandono de Cubagua” (32), esa pregunta, que une al pasado con Nila y al presente de las perlas con el petróleo del capitalismo voraz, trastorna a Leiziaga, lo separa de los suyos, lo acercan al horizonte, al infinito que huye, a Nila, esa forma del pasado (que regresa) hecha carne fugaz del presente:

    “Tendido en la arena, Leiziaga se olvida del petróleo, de los tesoros sepultados en Cubagua, de su misma vida anterior, y observa el jeroglífico que los cardones van trazando. El mar acumula en la orilla su nieve efímera, sus flores, sus algas. La imagen de Nila sobrevive” (86).

    Leiziaga guarda las mejores perlas para ella, y ese gesto, profundo, el de retornar las perlas a su origen, lo pierde. Nila lo besa ante el gesto de desprendimiento, un beso largo y ardiente, “como en otro tiempo” (63-64), y luego desaparece. Las perlas son hurtadas del cuarto de Leiziaga durante ese limbo que se produjo luego que las perlas absolutas (absolutizadas por Leiziaga y la comprensión del tiempo y la historia de Cubagua, de su pasado y su presente todo en Nila) fueron dadas a esa diosa absoluta, mientras las físicas fueron a parar a un frasco y luego al bolsillo de la codicia del Doctor Mendoza. En ese mismo cuarto el Doctor observa unos papeles donde Leiziaga ensayaba un artículo sobre Cubagua: “¡Qué imbécil! Carece del sentido de la historia” (93).
    Ahí comienza el proceso contra Leiziaga (¿ley aciaga?). Extranjero “En aquel momento su mirada tenía una rara semejanza con la de Nila” (82). Escapa de un proceso abierto con el ahínco con que las leyes persiguen al que se evade de Occidente. Leiziaga se pregunta y la respuesta lo pierde. Por ejemplo:

    “¿Pero cuál es el alma de la raza? –pregunta Leiziaga-. ¿Es quizás la nostalgia, la gran tristeza del pueblo que se ignora a sí mismo, o son almas superpuestas, vigilantes para que ninguna cobre imperio sobre la otra? República, burocracia, todo les deja indiferentes. El negro y el indio toman la guitarra en sus manos del mismo modo que el rifle, cantan con una tristeza pueril y viven sin conocerse o se matan entre sí. Bailes y canciones, luz, palmeras, he ahí todo el sentimiento, el alma de la raza” (91).

    Leiziaga llega a comprender y esa comprensión lo pierde… lo gana:

    “…considera la dulzura de esas vidas (las de los lugareños), lo cual nunca le había ocurrido hasta entonces. No ser nada, no esperar nada. Ser ellos solos; vivir sobre un leño o en un pedazo de tierra con el alma en silencio” (81).

    _______________________________________________
    Ver:
    Cubagua: el ojo de la ficción penetra la historia, de Carlos Pacheco
    NARRATIVAS CONTAMINADAS. TRES NOVELAS LATINOAMERICANAS: EL TUNGSTENO, PARQUE INDUSTRIAL Y CUBAGUA
    Por: Alejandro Bruzual
    Licenciado en Letras, Universidad Central de Venezuela, 1993
    Master of Arts, University of Pittsburgh, 2003

    Leer:

    De Rafael Fauquié
    DESCIFRAR EL SECRETO DE LA TIERRA

    "¿Has comprendido, Leiziaga, todo lo que ha pasado aquí? ¿Interpretas ahora este silencio?". Enrique Bernardo Núñez: Cubagua

    Varias veces he comentado que el silencio ha sido la peor consecuencia de cierta manera que tenemos los venezolanos de (des)entender el pasado del país. La memoria histórica venezolana se mueve entre el silencio y el ruido, entre el deslumbramiento y la sombra. Nunca auténtica comprensión; por el contrario: desconcierto, semiverdad, semiignorancia... Tan indescifrable es lo que ignoramos como lo que nos aturde. Tan incomprensible es el vocerío como el mutismo. Nuestra mirada sobre el pasado ha sido oficialmente dividida en muchos siglos de oscuridad y apenas poco más de una década de deslumbrante esplendor. Todo el largo -y fundamental- tiempo de la colonia y la casi totalidad de nuestro siglo XIX: cuatro siglos de tiempo, cuatro siglos de vida, son deformados o borrados ante el paréntesis de la Independencia. Contra esta desproporcionada partición de imaginarios enfrentados, se han rebelado algunos de nuestros principales escritores. Contra la sordera y el mutismo se han escrito muchos ensayos y algunas de las fundamentales novelas de la literatura venezolana... Páginas y páginas de palabras para alcanzar a descifrar el rostro de la historia en medio de la oscuridad de lo desconocido.

    Nuestros escritores curiosos del pasado son indagadores de una memoria ausente; imagineros dándose a la tarea de entender, de escuchar, de distinguir... Saben que la faz del pasado refleja la del presente y también la del porvenir. Saben que en la historia están escritas algunas esenciales verdades, y que escucharlas es una manera de entender las circunstancias presentes que nos rodean y definen. La palabra literaria es acción y testimonio de creadores: acción de la fantasía y la inteligencia, testimonio de la lucidez y la curiosidad. Como toda creación, la obra literaria requiere de la fidelidad, de la autenticidad y de la entrega de un creador. Un creador que viva con y para su palabra. Al escribir, desde su íntima soledad, el escritor vuelca su mundo interior sobre la exterioridad. Convierte sus imaginarios en imaginarios de todos: referencias que siempre alguien en algún momento podrá compartir.

    Toda la obra de Enrique Bernardo Núñez -novelas, cuentos, ensayos- parece dibujarse como un inmenso entretejido de evocaciones y hallazgos destinados a descifrar eso que él llamaba "el secreto de la tierra". Desentrañar el secreto de la tierra era lo mismo que escuchar su silencio: percibir el pasado en la evocación de posibles hechos cotidianos, intuir la intrahistoria adherida a las mañanas y a los atardeceres, escuchar el susurro del tiempo detenido en algún paisaje, rescatar algunas anécdotas de entre la desolada oquedad del olvido. La palabra de Núñez, exacta, a veces perfecta -como son todas las palabras que dicen lo justo, lo que no podría decirse de ninguna otra manera- fue conjuro de olvidos, fue dibujo en medio de sombras, fue búsqueda y hallazgo a partir de una sola e interminable pasión: Venezuela. Venezuela siempre: desde los tiempos remotos en que nuestro país no era sino una pequeña provincia dentro de la inmensa vastedad del imperio español, hasta la Venezuela contemporánea y petrolera de tantos sobresaltados cambios y tantos pasos indecisos...

    Tras las lejanas y primeras novelas -quizá justamente olvidadas hoy: Sol anterior y Después de Ayacucho- vendrían Cubagua y, muy posteriormente, editada ya fallecido su autor, La galera de Tiberio. Junto a ellas, al lado de la ficción del novelista, convivió siempre la labor del articulista, del ensayista. Enrique Bernardo Núñez fue ensayista en el más preciso sentido del término: hacedor de una palabra que insinuaba la posibilidad de todos los temas y la mención de todas las reflexiones. Un ensayista -y recordemos a Montaigne, y, más cercanamente a nosotros, recordemos a Mariano Picón Salas- debe ser un individuo de conciencia independiente, un ser libre sometido sólo al acicate de su insaciable curiosidad, de su necesidad de interrogar la vida con una palabra que indague, que hable, que nombre, que delimite... La palabra del ensayista traza los linderos de un mundo que va haciéndose comprensible a partir de peculiares imágenes y particulares referencias. La palabra del ensayista, vasta y libre, dialoga con todas las palabras y las refleja a todas. La palabra del ensayista, como la del poeta, como la del novelista, vive e interminablemente escribe ese libro en que todo auténtico escritor va convirtiendo su vida.

    Enrique Bernardo Núñez participó de uno de los diálogos intelectuales más importantes de nuestro siglo XX venezolano: el que oponía pasado y presente, tradición y cambio, continuidad y ruptura. Ese diálogo no ha concluido aún: continúa en medio de la incertidumbre de nuestro destino. Continúa por entre los vericuetos del miedo y la esperanza. A mediados del siglo XX, la totalidad de los intelectuales venezolanos tomaron partido por uno u otro de los extremos de ese diálogo. ¿Modernidad petrolera como panacea o maldición? ¿Riqueza como solución o conflicto? A la larga, terminaría por prevalecer el signo de la maldición. El imaginario del petróleo venezolano fue el de la condena. Nuestra modernidad petrolera fue codificada como un vendaval que con fuerza destructora nos convirtió en pueblo víctima de las más diversas alienaciones; pueblo sin norte, pueblo cada vez más alejado de ciertas y necesarias referencias. La modernidad venezolana empapada en petróleo pareció proponerse hacer tabla rasa con el pasado. Fue la nuestra una modernidad irracional y destructora que, a la vez que se esforzaba en construir avenidas, autopistas estacionamientos y urbanizaciones, destruía siglos de tiempo acumulado en casonas, iglesias, plazas, calles, conventos... El Estado hubiese sido el único que habría podido intervenir para evitar tanta absurda destrucción. Un Estado que, además, había comenzado a hacerse todopoderoso y entrometido gracias a la gran cantidad de recursos petroleros y que, en su deformado gigantismo, trataba de abarcar espacios de influencia cada vez mayores. Sin embargo, ese Estado no intervino en la asolación de Caracas y de algunas de las principales ciudades del país. Ilusionado por sus propios espejismos, nada hizo por proteger la memoria del pasado. Nada hizo por defender un patrimonio histórico que pertenecía al porvenir de todos los venezolanos.

    Los escritores que en aquellos años se enfrentaron a la desidia oficial y a la indiferencia generalizada, hacen hoy figura de ilusos idealistas empeñados en enfrentar lo imposible; inútilmente oponiéndose a lo inmodificable. Enrique Bernardo Núñez fue uno de esos escritores. Con su obra tomó parte en un diálogo que oponía tiempos y enfrentaba ilusiones. Con su obra quiso contradecir a una nación absurdamente empeñada en ignorar, omitir, olvidar, borrar... El país rico que se deshacía de su memoria: ésa fue la circunstancia nacional en contra de la cual, con su palabra y con su voz, luchó Enrique Bernardo Núñez. No fue, sin embargo, escritor al que le cuadraría el epíteto de "nacionalista". Para un artista, el nacionalismo puede ser un sustituto a empobrecedoras carencias de la imaginación, un talismán con el cual contrapesar cierta propia insuficiencia. La palabra de Núñez escribía desde un profundo esfuerzo por recordar el tiempo desvanecido, por evocar escenas y personajes sepultados en el tiempo. Su relato Martín Tinajero, por ejemplo, es una bellísima reconstrucción de una época fabulosa: ese siglo XVI en que comenzó a originarse la realidad que hoy es Venezuela.

    En los años en que fue Cronista de la ciudad de Caracas, Enrique Bernardo Núñez escribió su libro La ciudad de los techos rojos, publicado en el año de 1948. En sus páginas se transmite dolorosamente la imagen brutal de un presente apresurado absurdamente empeñado en reducir a escombros más de tres siglos de historia. Alguna vez dijo Núñez que el siglo XVIII venezolano semejaba a un mendigo al que nadie quería socorrer, un miserable harapiento que parecía molestar a todos. En ese incomprensible desdén se originó lo que hoy es esta Caracas que nos rodea: ciudad sin perfiles ni trazos propios, ciudad de indefinibles linderos vagamente dibujados en medio del caos y en la vertiginosa marcha de tantos sobresaltados días.

    Nada es poético hasta que la poesía lo toca y, al tocarlo, lo vuelve innegable, importante, necesario... Con su novela Cubagua, Enrique Bernardo Núñez mostró que la memoria histórica podía ser poética y esencial. Mostró que hombres y ciudades y, sobre todo, el tiempo pasado, en este caso, el tiempo de la Nueva Cádiz, el tiempo evocado en la áspera supervivencia de indios y conquistadores dentro de la plateada y sedienta islilla de Cubagua, podía simbolizarse por ejemplo en el rostro oscuro y devastado de un anciano leproso. Y mostró, sobre todo, que el recuerdo de ese tiempo hermoso y terrible a la vez podía ser irrefutablemente necesario. Con Cubagua, su mejor novela, Núñez descubrió -y nos descubrió a los venezolanos- que el pasado no podía postergarse de la memoria del presente y que él formaba parte de la comprensión de un tiempo histórico proyectado sobre algunos símbolos: unas parcas y oscuras ruinas, un paisaje calcinado por el sol, una tierra sedienta y roja, unos cardones, y frente a todo eso, el mar azul e inmenso... La novela Cubagua escribe la historia desde la poesía. Escribe una historia que habla de supervivencia, lucha interminable, codicia, heroísmo, bondad, crueldad... Una historia ni buena ni mala ni justa ni injusta: sólo tiempo vivo en días ásperos, cuando grupos de hombres iniciaban un destino y erigían normas y gestos que perduran hasta hoy, perpetuándose en la desolada nada de un paisaje de leyenda.

    Como escritor, Núñez trató de convertir su palabra en conjuro contra el silencio, contra el desinterés, contra el olvido... De su esfuerzo quedan estas palabras suyas del libro La ciudad de los techos rojos que siempre me conmovieron y estimularon: "Gentes de todos los países se apoderan de Caracas (...) Mañana, tal vez, algún escritor se cuente entre sus descendientes. La brisa esparcerá en torno suyo el secreto de las cosas, de las generaciones desaparecidas. Y movido por la ternura del cielo, por el amor a la ciudad que ha visto desde niño, acaso escriba un bello libro"... Palabras éstas de una nostalgia esperanzada; expectativa de que el porvenir pudiese rescatar lo que el presente había sepultado; confianza en que los venezolanos y los emigrantes y los descendientes de esos emigrantes que llegaron a Caracas en el tiempo de la convulsionada mitad de nuesto siglo, podrían detenerse algún día en la contemplación de un pasado desvanecido, y que sus futuras voces se encontrarían con su propia voz, la voz de Enrique Bernardo Núñez, para, juntas, nombrar lo olvidado y recuperar lo perdido.

  • Graduación de facto

    Ver: AUTORIDADES DE LA ULA CELEBRAN ACTO DE GRADUACIÓN DE NIXON MORENO EN LA NUNCIATURA Si no la consiguen, la pueden leer abajo en este mismo post.

    "Según Mario Vargas Llosa, América Latina ha producido destacados artistas, novelistas y pensadores delirantes, "tan faltos de hondura y tantos ideólogos en entredicho perpetuo con la objetividad histórica y el pragmatismo", todos síntomas de la idiotez. Se hace implícito que en el único caso en que un escritor, un novelista latinoamericano es capaz de ver la realidad real y la objetividad histórica, en el único caso en que no estamos ante las observaciones de otro idiota, es en el suyo propio. De lo contrario sus afirmaciones se anularían a si misma, dada su supuesta condición de perfecto idiota.

    No creo en absoluto que Vargas Llosa sea un idiota. Es sólo parte de una misma lógica. No es casualidad que él y los intelectuales funcionales condenen la "realidad ficticia", como producto de una "enfermedad mental" que impide aceptar la "realidad real". Porque realidad es lo que existe (el canibalpitalismo). Por lo tanto, si es difícil crear algo diferente al interés de un sistema dominante que crea esa realidad, más difícil aún será hacerlo si condenamos la libertad de la imaginación, como un atributo de la idiotez y el subdesarrollo. Esa misma imaginación que se venera en los revolucionarios y progresistas utópicos del pasado que no se resignaron a la "realidad real" del feudalismo o de los exitosos negreros del siglo XVIII o de la venta de carne humana en las fábricas del Progreso".
    Jorge Majfud. Intelectuales, clérigos y bufones del canibalpitalismo

    Hace mucho tiempo un personaje en un cuento perdido le decía a otro: “la universidad es un proyecto histórico cancelado”. Era por la década del 90, momentos en los cuales nuestras universidades se abrieron sin recato a los aires neoliberales y aceptaron sin reservas (incluso internacionales) que sería una idiotez “no aceptar que los empresarios son la única y mejor fuente de riqueza y empleos, y que los consumidores de sus productos son los verdaderos reyes de la sociedad pues ellos son los que deciden lo que los serviciales empresarios deben ofrecerles para que satisfagan sus necesidades.” Ahora “Como esta verdad no es aceptada por la mayoría de latinoamericanos, eso hace que la idiotez sea una enfermedad generalizada, más que cualquier otra, entre nosotros”, dice Mario Roberto Morales.
    Pero la progresiva privatización se detuvo de pronto (la visible, la administrativa, la “legal”, pero continúa solapada, sin prensa, sin luz pública porque los mismos privatizadores y sus adláteres siguen teniendo espacios de poder y toman decisiones en esa dirección) en 1998 cuando en la política venezolana se coló un personaje que no estaba en los planes. En efecto, Hugo Chávez ganó las elecciones y una amplia mayoría ha venido elección tras elección (el primer revés electoral ocurrió el pasado 2 pero entre los análisis no debemos desestimar éste de Pedro Antonio Honrubia Hurtado) sumándose al impulso transformador, no sólo por vía electoral, sino por las otras, las de más largo aliento, las más profundas, las que tienen que ver con el pueblo y su transformación. Las elecciones son una suerte de resabio de la democracia formal (en la que ganan las minorías económicas por los votos que les dan las mayorías engañadas, a menos que se requiera un fraude para enmendar la “voluntad” popular), la nuestra y la que necesitamos ha de tornar innecesarias las elecciones de ese tipo, masivas y personalistas (Ver: Poder popular y paisaje urbano, donde hay argumentos en la misma dirección). En cambio, el pueblo organizado debe tomar decisiones en conjunto, refrendará proyectos de transformación social, económica, política, y no proyectos personalizados y menos aún personalistas, proyectos pues colectivos, verdaderamente populares, frutos de discusión y debate, donde se conjuguen lo nacional con lo regional sin los imperativos del poder capitalista global que condiciona lo micro con disposiciones macroeconómicas. Que Chávez encarna la posibilidad de tomar por ese camino, lo sabemos nosotros aquí. Que alguien debe ser capaz de tomar el poder para cederlo al pueblo, es algo que entendemos aquí, en nuestro país y en nuestro contexto. Que el poder popular lo hace el pueblo no tiene discusión, pero en el marco de las relaciones políticas nacionales y sobre todo internacionales, sin la voluntad política de Hugo Chávez, jamás podrá abrirse camino el pueblo hasta el poder, por la vía pacífica, alegre y soberana como lo está (y estamos) haciendo.
    Existen muchos problemas, sobre todo porque la burocracia y el burocratismo, el capital y el neoliberalismo (sus taras y sus vergüenzas) están instalados en lugares más sólidos, más irrenunciables que las oficinas y los organismos públicos, están en las conciencias y en las prácticas profesionales, académicas y cotidianas. De modo que la transformación ha de ser necesariamente lenta, si queremos que sea en paz. Con todo, ya la derecha ha revelado ser sumamente violenta. Planificó las muertes del 11 de abril y dirigió el sabojate petrolero del 2002 y 2003 (por cierto, la Episcopal no se pronunció ante los llamados de los dirigentes del golpe y el paro patronal a que el diciembre -con pesebre incluido- se celebrara en enero, es decir, sin Chávez), dispuso una bomba social (Chávez dejó que se mojara sin tocarles un pelo, hasta que un loco enloquecido por Globovisión –"Globovisón me violó" decía cuando lo llevaban detenido- se fue a hacer tiros en nombre de la violencia in asbtracto) en Altamira con un desfile de militares y armó “guarimbas” en algunas urbanizaciones, importó paramilitares colombianos y los entrenó en una finca I(con planes y planos de cómo matar a Chávez), hizo volar a un fiscal que seguía de cerca los delitos del 11A, de Chávez para acá ha asesinado a centenares de campesinos que luchan por el derecho a la tierra, por hacer verdad la Ley de Tierra, disparó a mansalva e intentó muertes masivas días previos a la elección del referéndum del 2D (todo ello con la ayuda que oculta la verdad y magnifica la mentira, de los medios de comunicación nacionales conectados al exterior); en otras palabras, activó lo que Fernández Liria y Alegre Zahonero llaman la “pedagogía del voto” capitalista, que busca sembrar el terror en la población hasta conducirla a las “urnas” (homonimia irónica como pocas, que viene a decir algo así: o éstas o las otras) a favor de la derecha. (Ver Medios y elecciones: 2D)
    Es obvio que la violencia forma parte del plan desestabilizador, pero también lo forma –a ver si me logro explicar- esa suerte de disparate, de escándalo, de burla, de bofetada, de absurdo continuado en el que la oposición (Iglesia, empresarios y medios de comunicación, pero también la población teledirigida) se han venido deslizando, con el propósito (no se si lo entiendo bien) de tornar sus acciones contraargumentables a menos que caigamos en su misma “insania” mental, en su mismo nivel de argumentación.
    Decía hace poco que la política opositora se “adolescentizó”, y creo que el acto de graduación de Nixon Moreno, esa especie de opera bufa que significó el traslado de autoridades rectorales a territorio consular del Vaticano (a todas estas, ¿qué dice Ratzinguer?) para graduar a un delincuente prófugo de la justicia (¡y de polítologo!) es uno de esos casos de agenda desquiciada que está tratando de promover una Venezuela absurda (ya no sólo virtual y que se homologue a la Venezuela de consumo dispara(ta)do que el mercado necesita) que suprima, solape, oculte la Venezuela real. Si el espectro noticioso se llena de mentiras y disparates que pasan por verdad, si se condena la verdad a resquicios, a grietas, a “resistencia”, si la mentira elevada a absurdo colma nuestra cotidianidad, los argumentos de los que requiere la revolución para hacerse no tendrán posibilidades de sembradura, de crecimiento. Extender como una peste la banalización, hacer de la idiotez y la insensatez una epidemia, ha sido política del estado imperial, llevada hasta sus extremos, por cierto, en los propios Estados Unidos.
    La forma de hacer política de la derecha (ya lo sabemos) es la vía de hecho. Ya lo dijeron Fernández Liria y Alegre Zahonero en Comprender Venezuela, pensar la democracia (El Perro y la Rana): "Las corporaciones económicas han hecho política y la han hecho a lo bestia, es decir, de forma dictatorial y absolutamente ajena a la argumentación y contraargumentación parlamentaria, es decir, en realidad, al margen de la le ley, de forma alegal y, a veces, terrorista" (31). La graduación de Nixon es una graduación igualmente de hecho o de facto. Ante este hecho, quedan inanes los argumentos de que no terminó la escolaridad, que la academia se ve afectada, que se gastaron millones en los traslados y en los viáticos, que el acto se celebró en territorio extranjero, etc. Qué importan estas razones frente a la sinrazón. Es como darle razones a un loco que nos apunta con una pistola (cargada).
    La Universidad es un proyecto histórico cancelado por el neoliberalismo, ahora lo es –de facto- por el terrorismo.

    Ver:
    Idiotez, saber y capitalismo,
    Intelectuales, clérigos y bufones del canibalpitalismo,
    Cómo definimos la idiotez ideológica y quiénes pueden hacerlo.

    Leer:

    Mundo
    GENERACIONES DE IDIOTAS

    Andrés Soliz Rada*

    ¿Es impensable que los plutócratas del planeta hubieran resuelto, por encima de sus divergencias, coordinar esfuerzos para dominar al resto de los mortales? Más allá de los clásicos de ciencia-ficción, escritos por George Orwell y Aldous Huxley, el inglés John Coleman, el norteamericano Jim Tucker y el canadiense Michel Chossudovsy han puesto en evidencia a los impulsores del Nuevo Orden Mundial (NOM).
    El tema ha sido actualizado por el también canadiense Daniel Estulín, en "La Verdadera Historia del Club Bilderberg" y "Los Secretos del Club Bilderberg". El nombre de la sociedad proviene de la primera reunión realizada en el hotel Bilderberg, de la localidad holandesa de Oosterbeckl, entre el 29 y 31 de mayo de 1954. Desde entonces, dice Estulín, se han realizado reuniones anuales, en ciudades diferentes. No es una organización secreta, aunque actúa con gran reserva. De hecho, la BBC de Londres le dedicó un extenso reportaje el 27-09-05. Al cabo de 52 años, participan de ella los directores del FMI, Banco Mundial, Council Foreign Relations, Reserva Federal, Banco Central Europeo, Chrsler, Coca Cola, Ford, General Motors, British Petroleum, Shell, Chase Manhattan Bank, Kissinger Asociates, Nokia, Motorota, American Express, France Telecom, German Telecom, Xerox y entes similares. Asisten a los cónclaves los directores de la CIA, FBI y OTAN, Comisión Trilateral, Mesa Redonda, Club de Roma, Unión Europea, OMC, OCDE y G-8. Los Roschild y Rockefeller son figuras centrales en la organización, que también la integran, entre otros, George Soros, Mijail Gorbachov, los Bush, Bill y Hilary Clinton, Margareet Thatcher, Condolezza Rice, Rodrigo Rato, Leonel Jospin y los miembros de la realeza de Inglaterra, Holanda, Dinamarca y Bélgica. Dos tercios de sus integrantes son europeos y un tercio norteamericanos. Otro de sus pilares son los grandes medios de comunicación, como Financial Times, The New York Times, News Week, CNN, NBC, Fox o el Grupo Prisa, de España, y encuestadoras como "Gallup".
    Su objetivo es convertir a la Tierra en un planeta prisión, en el que reinará la esclavitud total, mediante la ruptura psicológica del individuo, la mediocridad de la enseñanza y la disminución del coeficiente mental de los seres humanos. En la meta trazada, la TV y sus programas basura ya han producido la "generación de niños más degenerada de la historia", en tanto que los "comics" y juegos electrónicos acostumbran a aceptar que la violencia es el medio adecuado para resolver conflictos. El consumo masivo de drogas constituye un avance en lo que Huxley describiera como "una dictadura sin lágrimas en la que la gente ama sus cadenas", en tanto se busca generalizar el uso de microchips para el efectivo control social.
    Los Bilderbeg usan la experiencia del Instituto Tavistock, de Inglaterra (a la que se sumó la Universidad de Standford, de EEUU) que, desde 1921, investiga, por ejemplo, la conducta de personas sometidas a tensiones extremas, como sobrevivientes de conflictos bélicos, recoge los aportes del psicólogo J. B. Skinner ("ingeniería del comportamiento"), la experiencia de la conmoción que originó Orson Wells, en septiembre de 1938, al transmitir por radio la supuesta llegada de marcianos a la tierra, o el brutal despoblamiento de ciudades camboyanas.
    Se han nutrido, asimismo, de las avances del Instituto Rand, del FIB, en técnicas de "lavado cerebral". Con una mezcla de drogas, pornografía, música embrutecedora, TV, radios, periódicos y encuestadoras, el proyecto de "Gobierno Mundial a la Sombra" habría desviado las protestas de la juventud norteamericana por la guerra de Vietnam, hacia el cinismo, la impotencia y pesimismo. La evasión que caracteriza a sectas religiosas conduce a similares resultados. La desindustrialización, la "disminución de estómagos inservibles", el reemplazo de países por regiones y la desaparición de Estados nacionales forjarán una sociedad en la que todos podrán correr, pero nadie podrá ocultarse. Es indudable que los separatismos y los fundamentalismos indigenistas existentes en Bolivia son también un aporte a los Bilderberg.

    *Ex Ministro de Hidrocarburos de Bolivia
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    09:33 AM) Autoridades de la ULA celebran acto de graduación de Nixon Moreno en la Nunciatura

    Caracas.- Las autoridades académicas de la Universidad de Los Andes (ULA) se trasladaron hoy hasta la sede de la Nunciatura Apostólica en Caracas para celebrar el acto de grado del estudiante de esa casa de estudios, Nixon Moreno, quien se encuentra en esa institución en espera de asilo político.

    Moreno ha tenido un rol activo en protestas de la ULA y es acusado de violación de una funcionaria policial. Ha permanecido en la representación del Vaticano desde hace nueve meses.

    Moreno recibirá hoy el título de Politólogo, de manos del rector Lester Rodríguez, luego de haber cumplido con todos los requisitos académicos, según afirmó el máximo representante de la ULA.

    Rodríguez indicó que no se trata de "ninguna concepción graciosa" de la universidad para con Moreno, pues éste es un bachiller inscrito en la institución, que cursó todas sus materias y cumplió sus deberes académicos.

    "Es un acto humanitario que las autoridades de la universidad se trasladen al sitio donde está, para en nombre de la República y por autoridad de la ley conferirle el título de politólogo", dijo.

    Manifestó que el lunes pasado realizaron un consejo universitario en el que abordaron el tema de Moreno y acordaron enviar comunicaciones a diversas personalidades del gobierno para tratar de solventar su situación.

    Rodríguez rechazó las acusaciones que pesan sobre Moreno.

    Antonio Sánchez, consejero universitario de la ULA, señaló que Moreno "hoy está en las sombras" por "pensar diferente" y por "tener un derecho estudiantil que era el de optar a un cargo estudiantil".

    Enfatizó que hacen un llamado al gobierno para que se le otorgue un salvo conducto.

    En el acto se hizo presente el rector de la Universidad Simón Bolívar (USB), Benjamín Sharifker, quien manifestó que acudió para acompañar a las autoridades de la ULA en la tarea de conferirle el título a Moreno.

    Sharifker sostuvo que repudia el hecho de que el estudiante "haya sido obligado a recluirse de esta manera frente a acusaciones que, hasta donde sabemos, no ha habido un debido proceso que clarifique si efectivamente son verdaderas o falsas".

    En el acto de graduación participarán un grupo de graduandos, compañeros y amigos de Moreno, quienes se trasladaron a Caracas desde la ULA. Monseñor Baltasar Porras, arzobispo de Mérida, oficiará una misa.

    También estuvieron presentes los dirigentes del movimiento estudiantil Yon Goicoechea, Ricardo Sánchez y Stalin González.

    Desde las afueras de la Nunciatura, Goicoechea dijo que "esta graduación tiene que ser símbolo de que para todos los jóvenes de Venezuela tiene que haber un sueño".

    Leda Piñero
    www.eluniversal.com

  • Análisis social del 2D: Asambleas

    ASAMBLEA DE ORGANIZACIONES SOCIALES
    CELEBRADA EL 7 DE DICIEMBRE DE 2007 EN EL AUDITORIO DEL ICLAM
    MARACAIBO.
    HORA: 3.00 P.M.

    El documento me fue enviado por Roberto López, uno de los organizadores de la actividad.
    Roberto López en Aporrea.org

    De acuerdo a las minutas de cada una de las cuatro mesas de trabajo, se elaboró el siguiente resumen, el cual intenta recoger las ideas más resaltantes expuestas como conclusiones de cada mesa.

    CAUSAS DE LA DERROTA ELECTORAL EN EL REFERENDUM

    El 2º bloque de artículos propuesto por la Asamblea Nacional generó confusión en la ciudadanía, y comprometió la propuesta de reforma hecha inicialmente por el presidente Chávez.

    El desabastecimiento como generador de desasosiego y descontento social. El desabastecimiento revela deficiencias en el plan económico agroalimentario del gobierno, así como su incapacidad para enfrentar el sabotaje opositor (estamos claros que el desabastecimiento forma parte de la estrategia opositora contra la revolución).

    La campaña mediática opositora tuvo efectos en el resultado electoral. Existieron debilidades en la campaña de propaganda impulsada por el gobierno. CONATEL demostró excesiva permisividad a las violaciones reiteradas a la ley que realizan los medios opositores, difundiendo informaciones falsas y manipulando la realidad.

    Debilidades presentes en el PSUV y en el Comando Zamora. Poco desarrollo de foros y debates en barrios y comunidades populares (se hacían en el círculo militar). Escasa propaganda de los bolivarianos, en comparación con la desplegada por la gente de Rosales. Diputados y representantes de instituciones públicas no fueron capaces de contrarrestar el discurso de la oposición. Poco esfuerzo realizado.

    Existe un debilitamiento de las organizaciones y movimientos sociales, a los cuales se les cercena su autonomía, y se les obliga a vincularse clientelarmente con instituciones públicas y dirigentes políticos. Esta situación ha debilitado a las propias organizaciones sociales, algunas han desaparecido, y otras han visto coartada su capacidad de trabajo, por tener que subordinarse a la “línea oficial”.

    Existe descontento en la población por no haber sido satisfechas una serie de necesidades básicas, como vivienda, tierras, empleo, educación, seguridad social. En esto influye el burocratismo y la corrupción presentes en las instituciones del estado.

    ENSEÑANZAS:

    Exceso de confianza por parte del gobierno y de los bolivarianos en general. No se debe subestimar al enemigo.

    Necesidad de revisar todos los planes y acciones de gobierno, para determinar su grado de eficacia, debilidades presentes y cómo superarlas.

    PROPUESTAS:

    Apertura de mesas de diálogo en cada institución del gobierno nacional, regional y local, con las distintas organizaciones y movimientos sociales, a fin de abordar las denuncias, críticas y propuestas que provienen de los sectores populares.

    Todas las instituciones del estado deben constituir una instancia de participación social a través de la cual se pueda ejercer la contraloría popular.

    Acelerar los procesos de transferencia de recursos, servicios públicos y competencias a los consejos comunales, desde las alcaldías y otras instituciones del poder público nacional, regional y local.

    Promover los proyectos mancomunados entre diferentes consejos comunales.

    Revisar cómo ha sido el proceso de conformación del PSUV, depurando la lista de inscritos, promoviendo el reconocimiento de los liderazgos y movimientos populares, ampliando el radio de acción a espacios sociales y no sólo al territorio de los batallones.

    Fortalecer Moral y Luces como instancia de formación ideológica para las comunidades, creando escuelas de formación sociopolítica a través de los consejos comunales y/o de los batallones del PSUV.

    La eventual remoción de autoridades burócratas y corruptas sólo tendrá efectividad si se promueve al mismo tiempo la transformación profunda de las instituciones, creando instancias más sencillas, flexibles y vinculadas a las comunidades.

  • A un día después

    Ver: La hora del pueblo, por Roland Denis

    A un día del Referendum del 2 de diciembre, me atrevo a decir que buena parte de las comunidades organizadas llevaron a cabo una asamblea convocada por la urgencia, por la necesidad, por la importancia del momento, como ésta que quedó registrada, transparente y enérgica, con la lucidez de la rabia y su nerviosa mesura. Asambleas como la que redactó este documento del cual el contenido del post es fiel trascripción, recogen -estoy seguro, insisto- un análisis, pero sobre todo, un plan de acción, certero, emocionado, maduro. Venezuela cambió para siempre, aunque los medios (nacionales -con sede física en el país, digo- e internacionales) vociferen lo contrario.
    El siguiente decreto apunta a lo medular, a la ineficiencia del Estado burocrático, y a la construcción del poder popular como única alternativa viable ante el capital.

    DECRETO DEL CUJÍ
    03-12-2007

    EL PODER POPULAR CONSTITUYENTE
    Con fuerza en sus Convicciones Revolucionarias Socialistas

    Considerando:

    1. Que el sistema burocrático del estado, se constituye como un aparato ineficiente y no produce respuestas oportunas a las solicitudes realizadas, para solucionar las necesidades de las comunidades.
    2. Que la estructura de los consejos comunales, por sus propias particularidades desprendidas de las particularidades de cada comunidad, no se corresponden con las estructuras burocráticas.
    3. Que, aun cuando nuestro marco constitucional se apega a los principios de igualdad, equidad y justicia social, en la práctica las instituciones no funcionan bajo estos principios.
    4. Que los funcionarios públicos están en la obligación de trabajar por, en y para las comunidades, y no deben ser sujetos pasivos frente a la realidad venezolana, cumplidores de horario y sujetos limitados a funcionar dentro de cuatro paredes por un salario de quince y último.
    5. Que interpretamos el sentimiento y el accionar del líder de la revolución bolivariana, Hugo Chávez, como la voluntad de revertir el sistema burocrático, para configurar una estructura de redes sociales que se autosustenten, a partir de la práctica del poder popular, sin depender del Estado para satisfacer sus necesidades básicas.

    DECRETAMOS:

    1. Que aun cuando la reforma constitucional propuesta por el Comandante Hugo Chávez, con los aportes de algunos sectores sociales del país, no fue aprobada en el referéndum popular, nosotros estamos comprometidos a llevar a cabo en la práctica los principios socialistas contenidos en ella, tomando la iniciativa, como poder constituyente que somos, para ejecutar acciones concretas en función del fortalecimiento de las organizaciones populares, y a través de ellas, exigir respuesta a las instituciones del Estado.
    2. Que no permitiremos la ineficiencia en los entes gubernamentales, que deben dar respuesta a las comunidades sobre sus propuestas y planteamientos, en los quince días siguientes a las solicitudes realizadas.
    3. Que los espacios públicos del sistema burocrático, deben ser ocupados por compañeros y compañeras propuestos por las bases populares, pues es la misma comunidad quien entiende sus necesidades, y es capaz de romper con las estructuras tradicionales. Que para tales efectos no se admite discriminación de ninguna índole, ya que los voceros se propondrán desde las bases, que son las que conocen las capacidades y valores de sus integrantes.
    4. Que los consejos comunales no deben estar sujetos a trámites burocráticos de ningún tipo, tanto para su registro, como para la ejecución de sus proyectos.
    5. Que como poder popular no estamos sectorizados, fragmentados ni divididos. En consecuencia, el poder popular está integrado de hecho por estudiantes, trabajadores, artesanos y artesanas, indígenas, afrodescendientes, mujeres y hombres, niños y niñas, jóvenes, adolescentes, obreros y obreras, extranjeros y extranjeras, voceros y voceras comunitarias.
    6. Que construiremos la nueva geometría del poder, a través de la articulación de consejos comunales, con la conformación de comunas autosustentables económica, política y socialmente, donde podamos desarrollar iniciativas para lograr la soberanía alimentaria, la seguridad social de los ciudadanos y ciudadanas, el aprovechamiento de los recursos naturales para la ejecución de proyectos agroecológicos, agroturísticos, y todo aquel que proporcione mejor calidad de vida a los venezolanos.

  • La UBV y la Formación Avanzada

    Experiencia en el Diplomado en Gestión Publica para el Poder Popular, dicatdo por el CIEA (Centro de Investigación y Educación Avanzada), de la UBV Sede Zulia

    La profundidad de un proceso de formación puede considerarse a partir de las posibilidades que genere de continuidad, de trascendencia. Nada que pertenezca a la vida logra zafarse de las redes del tiempo, y sería un error separar la formación avanzada universitaria, de la vida, de la realidad. Sabemos que ocurre, no obstante. El llamado “capitalismo académico” es una realidad en las universidades latinoamericanas, aunque su existencia se deba a una obsecuente irrealidad que deslegitima la educación y en este caso la formación universitaria, y la torna éticamente cuestionable:

    El concepto de capitalismo académico permite describir las transformaciones que se producen en las universidades cuando son convertidas en empresas lucrativas o en busca de beneficios económicos o como parte de empresas lucrativas.
    Además, permite también interpretar la transformación de sus servicios en mercancías, y el predominio creciente de aquellas actividades que sirven para ganar mercados y para resolver los problemas propios resolviendo los del mercado (Urdaneta M., 2004)

    Consideramos aquí que la realidad va más allá de los títulos, que éstos son marcas que hacen visibles estadios del proceso, pero que de ninguna manera son signos de estatus, de posicionamiento o de clase. Esto que parece obvio no lo es tal, pues sabemos la insólita gravedad que adquieren los títulos universitarios cuando devienen una suerte de títulos nobiliarios, apelando a una especie de heráldica con reminiscencias medievales.
    Valga el comentario porque la Universidad Bolivariana de Venezuela está dispuesta a universalizar la educación universitaria, redundancia que debía verificarse en la realidad pero que un modelo cultural y hasta civilizatorio desmiente, logrando perversamente que lo universal sea elitesco, exclusivo, de unos pocos. De modo que universalizar la educación superior viene a constituirse en una vuelta al origen extraviado de estos términos, a su naturaleza propia, a lo que significan, puesto que lo que ha existido, desde siempre, es la exclusión, la elevación a norma de una elite ilustrada en el poder.
    Para lograr la universalización se precisa replantear lo que implica la educación universitaria, puesto que una tradición mal avenida creó un espacio, exactamente un Topus Uranios, abstracto, alejado de la realidad, académico en un sentido casi peyorativo. La educación que necesitamos y en la que pensamos no está alejada ni es extraña a la realidad, al contrario se ocupa de sus asuntos. No participamos por cierto, valga la precisión terminológica, de la noción de realidad que manejó el siglo XX formulada por la semiótica de Pierce o la hermenéutica de Heidegger cuando afirman que no existe la realidad antes de la interperetación, con la cual se obtiene que el saber no sea la aprehensión de la esencia de las cosas. Muy al contrario, creemos que existe una realidad que amerita de nuestro esfuerzo, laborioso, intrincado, difícil de desentrañamiento. Este irnos a la realidad, este retorno luego de una peligrosa excursión por los abismos de la interpretación (mientras el capitalismo engulle nuestros recursos –sin aparecer en los medios de comunicación y por ende sin poder “interpretar el hecho”-), trae de suyo una reconsideración de lo epistemológico, puesto que el conocimiento y el conocer se complejizan al contacto de la realidad. En este sentido,

    Lo latinoamericano es llamado a representarse o a dejarse representar según las coordenadas prefijadas de una economía del sentido que es dictada por el aparato codificador del latinoamericanismo de Estados Unidos, el cual, entre otros efectos, suele trazar una cierta línea de división y jerarquía entre teoría y práctica: razón y materia, conocimiento y realidad, discurso y experiencia, mediaciones e inmediatez. La primera serie de esta cadena de oposiciones (razón, conocimiento, teoría, discurso) designa el poder intelectual de abstracción y conceptualización que define la superioridad del Centro, mientras que la segunda serie (materia, realidad, práctica, experiencia) remite en América Latina a la espontaneidad de la vivencia, al naturalismo del ser, a la empiria del dato.

    La epistemología crítica buscaría,

    …entre otros efectos, revertir esa economía del sentido operando formas de descentramiento epistémico que permitan a la singularidad y diferencialidad latinoamericanas manifestarse teóricamente, con toda la fuerza heterogeneizante y desorganizadora de un contra-sistema que impida la clausura de su diferencia en una representación fija y controlada (Nelly Richard, Ver)

    Además, cuando pensamos el conocimiento en términos de acumulación, densificación y concentración, también pensamos que existe en un lugar –la universidad, por ejemplo, pero también el libro- que lo dispensa, pero que también lo guarda y protege celosamente. Si pensamos, al contrario, que el conocimiento es relación, si lo creemos dependiente y necesitado del diálogo, del encuentro, de la diferencia, de la pluralidad y la diversidad, si lo vemos desconcentrado y en fin, democratizado, entonces la universidad deja de ser un espacio diseñado por y para la exclusión, de elites, y en cambio se convierte en un espacio para el encuentro y el diálogo de saberes. Finalmente, si recordamos estas palabras del viejo maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa (2005), tal vez nos demos cuenta de que democracia y libertad son un viejo anhelo:

    Pero una idea se abre paso por entre la cerrada maraña de intereses y sirve de centro a todas las especulaciones que absorben la actividad política y social en el mundo entero. Esta idea es la de que las fuentes de la economía deben estar regidas por normas que las pongan al servicio de las grandes mayorías y no bajo el control de castas o de élites, que tienen en el privilegio su base de sustentación.

    A propósito leamos un fragmento de los “Lineamientos generales para una educación intra e intercultural desde la sabiduría de los Pueblos Originarios de Bolivia y Latino América” recogidos en el libro Educación intra e intercultural (2006), citado para demostrar que el debate corresponde a un movimiento de liberación que nos integra y hermana, contraviniendo los planes de desintegración fraguados desde el siglo XIX por las oligarquías que traicionaron la Independencia, el pensamiento liberador de Bolívar, de Simón Rodríguez, de Martí:

    “En la cultura del aprendizaje, lo primero que debe hacerse es también pasar de una información del conocimiento a una construcción del conocimiento, como se propone en toda la gestión educativa. A esto se vincula muy estrechamente la investigación como medio para la construcción del conocimiento. En el marco de la cultura del aprendizaje se debe innovar además lo siguiente: Identidad cultural social, conocimiento crítico del entorno, proyecto de vida y aprender con sensibilidad social” (225).

    Desde esta perspectiva dinámica y real es que debemos mirar un proceso iniciado recientemente por la UBV-Sede Zulia, desde el CIEA (Centro de Investigación y Estudios Avanzados), del cual quiere dar cuenta esta ponencia.
    En efecto, en el marco de la democratización de los conocimientos, y acaso en el período de agitación social y política más neurálgica vivida en el país, nace la Universidad Bolivariana de Venezuela, desde la más honda necesidad de comenzar a transformar desde lo axiológico, y desde lo epistemológico las maneras de construir conocimientos. Recientemente, la UBV inició un acercamiento académico con instituciones encargadas de las políticas públicas, en las cuales se verifica un profundo cuestionamiento de su ser y hacer toda vez que la planificación y ejecución de las mismas pasan hoy por hoy, en un proceso inédito en nuestro país, por la participación y el protagonismo de las comunidades organizadas.

    La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela sustenta una Política de Estado destinada a orientar y consolidar el proceso de transformación de los diferentes sectores involucrados en el desarrollo económico y social de la nación. Para ello es necesario generar alianzas estratégicas con los diferentes actores de la sociedad a través de una cultura de participación, una visión compartida y la formación de un ciudadano y una ciudadana que con su acción constituyan las bases de una nueva sociedad multiétnica y pluricultural en el espíritu de la interculturalidad (Ministerio de Educación y Deportes, 2005).

    El diálogo entre las instituciones del Estado representativo, en tránsito al participativo y protagónico y las comunidades empoderadas, es intenso y en su seno se observan los acusados caracteres del debate político de la actualidad. La UBV está llamada en la actualidad a participar en el esclarecimiento, dilucidación, comprensión de este intenso momento histórico, construyendo programas y estrategias que acerquen la reflexión epistémica y heurística a los problemas que surgen de la transformación, de la revolución.
    Una perspectiva epistemológica que no contemple la relación crítica entre la historia y el presente, que desestime la actualidad por el prestigio de un conocimiento adocenado, no podrá adecuarse al momento y por demás, negará la idea misma de conocimiento, otorgándole al “conocer” una pasividad heredada del enciclopedismo dieciochesco. En nuestro país, en los momentos en que esta ponencia se escribe, son los estudiantes de las universidades (públicas o privadas) bajo el control de los intereses del capital, los que han salido a la calle para ponerle un rostro social a la oposición de los medios de comunicación, una vez que fueron desbancados de esta función los partidos políticos, hoy sin agenda social y desenmascarados sus intereses trasnacionales. Como afirma Luis Alberto Quevedo, “Vivimos una época de disolución de las grandes instituciones que dieron forma a nuestras sociedades y que crearon los grandes sistemas de prestación de identidades en la modernidad. Paralelamente, vemos nacer nuevos sistemas de control y disciplinamiento, estos nos recuerdan que el poder nunca es un lugar vacío” (Susz, 2005: 367).
    Este momento de crisis no puede estar ajeno de nuestro balance. La pugnacidad nos revela que el cambio de época al que asistimos nos conmina a dimensionar nuestras formas de ser, hacer y convivir, de tal manera que debemos vivir al pulso y al ritmo (en función claro está de un tiempo propio y no ilusoriamente acelerado por la multiplicación exacerbada de lo mismo) de la dinámica social, política, cultural, de nuestro país, de América Latina y el mundo.
    Sólo desde una perspectiva –valga insistir- integradora, abierta a estos procesos, es dable considerar la pertinencia de la políticas públicas, toda vez que estas respondían a una visión de los Estados dependientes de las economías y políticas del Norte industrializado. Nuestros gobiernos administraban el país de tal manera de garantizar el libre flujo del capital trasnacional. Las políticas públicas estaban pues, atravesadas por la necesidad de mantener a la población tranquila –es lo que se conoce en la jerga como “gobernabilidad”- para garantizar la eficiencia y eficacia del pillaje. Los modelos de Estado, desde el Estado Nación, el de Bienestar, hasta el Global del neoliberalismo, incidieron en las políticas públicas configurando modos de ser y hacer que por mucho tiempo y aún hoy siguen actuando.
    Para el Estado nacional las políticas públicas estaban de alguna manera ya dadas, puesto que debían responder a los patrones de seguimiento de las políticas del FMI, del Banco Mundial o de la OMC. En este sentido, el marco de acción no era sólo limitado sino inestimable desde el punto de vista de la atención a las necesidades de la población. De ahí el creciente desapego de la población a sus gobiernos y en otros términos a la política, entendida como actividad ajena a sus intereses y a sus necesidades.
    Ese modelo de gestión generó acciones diversas de rechazo, unas tan contundentes que demolieron el llamado sistema democrático, generando un momento histórico definido por la pugna entre las formas viejas de hacer política (y de insertarse en la economía mundial) y otras, emergentes, en construcción, caracterizadas por la participación y el protagonismo del pueblo.
    Este nuevo escenario nos exige una redefinición de la gestión de políticas públicas, toda vez que las mismas dependen de la participación organizada de la población, para lo cual en estos momentos en que se escribe la ponencia, en nuestro país se lleva a cabo una Reforma en la cual los Consejos Comunales adquieren rango constitucional. En tal sentido, y considerando que el propio territorio nacional está siendo reordenado en función de una nueva geometría del poder, estamos ante la necesaria reformulación de la noción de Estado, distinta y en otra dirección a la que previeron los analistas postmodernos y neoliberales cuando hablaban de la desaparición del Estado Nación, pues se trata del nacimiento de un Estado que hace frente soberanamente a la Globalización neoliberal, que asume el bienestar, la felicidad de su pueblo, pero no desde políticas paliativas y populistas, sino desde la autodeterminación del país todo, del pueblo, de sus comunidades, en su propio desarrollo, endógeno y sustentable. Un Estado entonces que no se reconoce como “núcleo articulador, ordenador… suerte de centro denso donde se hallan cifradas todas las promesas de seguridad ontológica… encarnación de la razón histórica, dispensador de los dones generados por la ciencia y por la técnica” (Susz, 367), sino uno en que lo social escapa a su control y se reconstituye (al volver a su constitución originaria multiétnica y pluricultural, a la refundación de la Patria) desde la organización, desde la participación y el protagonismo del pueblo, ciudadano pleno, politizado, sujeto político, no objeto de políticas.
    Se vislumbra con esta descripción apretada la importancia estratégica de dirigir la formación avanzada al diseño de espacios de encuentro, diálogo y construcción de conocimientos en torno a las políticas públicas con la participación y el protagonismo del pueblo organizado. Asume la UBV una epistemología crítica,

    intérprete de la realidad social sin apelar sólo a procedimientos deductivos sino de praxis y transformación… El científico social Hugo Zemelman propone la construcción de teorías articulando estructuras, subjetividades y acciones a partir de la participación activa del sujeto, no como actor del supuesto saber preconcebido, sino desde la constante construcción y reconstrucción de la realidad en movimiento (Mulino, 2006: 85).

    La UBV aparece entonces como un espacio dinamizador de ideas, pero también catalizador de los discursos políticos, económicos, sociales, en fin, culturales, de la República Bolivariana de Venezuela.
    Es poco probable comprender lo que acontece en nuestro país desde ópticas académicas que manejen criterios como el de gobernabilidad/ingobernabilidad, o que sitúen a los medios de comunicación como cuarto poder, o que refieren como si se tratara de una realidad y no de una entelequia la desaparición necesaria del Estado nación sustituido por el Mercado. Estos tres citados cuerpos de categorías para el análisis, que despuntan en innumerables análisis de lo latinoamericano no tienen asidero alguno (salvo, claro está, en las Universidades que hoy se aferran con una violencia inusitada a los principios noéticos del capital) en nuestro país, porque estamos redefiniendo el concepto de democracia heredado del liberalismo, estamos construyendo una comunicación popular si se quiere postmasmediática (relacionante e intersubjetiva, que organiza y educa), y finalmente estamos contribuyendo a un debate internacional sobre el Socialismo del Siglo XXI, que fortalece al Gobierno y al Estado (soberano y legítimo, a despecho de Fukuyama), como entidades dialogantes en un escenario internacional que necesita para la paz, equidad, equilibrio, respeto. No una organización de naciones que cierra los ojos ante la inmoral planificación de guerras por parte del imperio norteamericano, propulsor de una política internacional de la muerte dirigida por el Pentágono, sino una comunidad internacional que sabe que el planeta está en riesgo y que se requiere un viraje decisivo en dirección a la vida. Justamente, cuando se escribe esta ponencia sólo 4 países (EEUU, Israel, Palau, Islas Marshall y la abstención de Micronesia) en una nueva votación histórica 184 contra 4 rechazaron el bloqueo económico a Cuba, en un acto que demuestra la contundente necesidad de una comunidad internacional que no dependa de la farsa diplomática sino de la cooperación y la solidaridad.
    La Universidad que llamamos tradicional surtía de profesionales para un mundo más o menos estático, descomplejizado, y extremadamente especializado. La UBV se sabe inserta y participante en un escenario de cambios, asume la complejidad y participa constructivamente de la crisis de los paradigmas y de las ciencias sociales. Sus momentos formativos dependen pues de estos tres elementos, lo que torna cambiante, complejo y des/constructivo el tradicionalmente estático, fijo, en/cerrado “salón de clases”. Por cierto, asumimos la complejidad como la entiende en un momento Carlos Delgado (2002) cuando asume que la complejidad, como cosmovisión,

    está aludiendo al hecho de que ha quedado configurado un período de parteaguas en las formas de conocer. Entre un ideal de simplicidad como instrumental legítimo y deseable para conocer el universo y de apropiación-transformación de este, que lo considera como algo acabado, ya hecho, que el sujeto debe descubrir y explicar, y otro ideal, el de la complejidad, que no reduce el universo, que acepta el reto de la multiplicidad, la diversidad, lo relacional de este y su carácter inacabado, en construcción y, por ello, de indeterminado y también construible (Espina P., 2003)

    Hemos observado en el proceso de sistematización de nuestra reciente experiencia, que la evaluación no es un corte en el continuo espacio temporal que supone egreso y ascenso. En vez de una evaluación –individual- que conlleva los criterios de peso y medida de la ilustración y de la economía liberal, pensamos en una valoración colectiva, socializadora y edificante. Esto nos llevó a considerar que el Diplomado de Gestión Pública para la construcción del Poder Popular se constituye en dos momentos: uno, el localizado en el tiempo-espacio de la cohorte, otro, que trasciende este momento para convertirse en Comunidad de Aprendizaje, en continuo y renovado espacio/tiempo de encuentros, diálogo e interacción. Esta unidad a la que se agregarían nuevos y diversificados grupos habrá de tejer una novedosa red de intereses de educación y crecimiento colectivos, que redundará en enlaces, articulaciones, relaciones, que colocan a la UBV en un cruce dinámico de experiencias exigentes de sistematización, que irán reconceptualizando y reconfigurando el escenario académico, la comunidad científica y tecnológica, la idea misma de Universidad, heredada como sabemos de una tradición muy distinta y diríamos que antípoda.
    La UBV deja de ser así un escenario para el acrecentamiento del “capital curricular”, escenario de prestigios y por esa misma vía, de consolidación de una elite ilustrada encargada de apuntalar los principios y valores de la clase dominante, para convertirse en un espacio de intercambio, diálogo y construcción de saberes, que la Venezuela bolivariana requiere para ser y reconocerse en la pluralidad, la equidad, la diversidad.

    Bibliografía

    1. Urdaneta M, Cairoly C. “Neoliberalismo, Universidad y Proyecto UBV”. En: Revista Venezolana de Ciencias Sociales, julio-diciembre, año/vol 8, número 002. Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt – UNERMB- Cabimas, Venezuela. pp 334-344
    2. Delgado B. Freddy y Juan Carlos Mariscal (2006) Educación intra e intercultural. Alternativas a la Reforma Educativa Neocolonizadora. AGRUCO-COMPAS, PLURAL Editores: La Paz, Bolivia
    3. Espina P. Mayra. (2003) “Complejidad y pensamiento social”. En: Transdisciplinariedad y Complejidad en el Análisis Social (VERSIÓN PRELIMINAR). Gestión de las Transformaciones Sociales (MOST) Documento de Debate. UNESCO
    4. Ministerio de Educación y Deportes (2005) Proyecto educativo integral comunitario: una gestión que se construye en conjunto. Caracas, Venezuela.
    5. Susz, Pedro (2005) La diversidad asediada. Escritos sobre culturas y mundialización. Plural: La Paz, Bolivia
    6. Prieto F., Luis B. (2005) De una educación de castas a una educación de masas. IESALC-UNESCO / Fondo Editorial IPASME. Caracas

  • Medios sin nosotros

    Sabemos que la “comunicación” no-dialógica, esto es la mera transmisión, es un claro ejercicio de poder. Pero esta trasmisión ocurre sobre la base de dos supuestos: uno, que el sujeto emisor (sus valores, su concepción del mundo, su visión de la realidad) ocupa todo el espacio de emisión, hasta el punto de convertirse en una voz unánime; y dos, que el objeto receptor se encuentra detenido, paralizado, en un espacio-tiempo controlado por el poder, desde donde opera la recepción tal cual es emitido el mensaje, sin fricciones y sin ruidos (paradoja del sujeto moderno: mientras más convencido de que se mueve y que nada lo define mejor que el movimiento, más detenido, más localizado y controlado). Esta situación, quien lo duda, es ideal (en el sentido de una entelequia) y sumamente abstracta, pero resulta que buena parte de nuestros actos de comunicación operan sobre el convencimiento (tácito, irreflexivo) de que esa es la realidad y la situación.
    Para el poder omnímodo, ese que ejercen las dictaduras mediáticas que conocemos, la situación referida es consubstancial. En efecto, de un lado se requiere casi absoluta pasividad, lograda por la lenta extirpación de la posibilidad, herramientas y recursos para ejercer una lectura crítica, actuando sobre la desconexión de la realidad y los argumentos que la dimensionan y objetualizan, propiciando así un limbo de subjetividad atrofiada; por otro lado, un emisor activo y envolvente, que no deja resquicio, que emite constantemente, sin sosiego, de variadísimas maneras. Los medios, los aparatos culturales y sus productos, copan el escenario social, urbano, hasta llegar al individuo, hasta “su” intimidad (por cierto, los medios nos igualan precisamente en la intimidad, en lo que se supone es lo más nuestro, lo más propio, publicando la “intimidad” de los otros, famosos o no), de modo que no puede sino aceptar que la realidad es la trasmitida, la mediatizada. Nada queda verdaderamente oculto, todo está a la vista, todo queda al descubierto.
    Pero esta transparencia es engañosa (es un todo parcial, pero ofrecido engañosamente como “todo”), porque oculta precisamente la realidad. La que aparece y queda a la vista, es la realidad mediática”, la que hoy calificamos de “virtual”. Es una intimidad, por ejemplo, que se puede satisfacer en el mercado, que se puede comprar incluso. Pero la intimidad de los invisibles, de los excluidos, no aparece ni está codificada por y para los medios, más bien es negada y es objeto de violencia absoluta. En otras palabras el otro no existe, en tanto que no existen sus sueños ni deseos, esto es, no importan absolutamente. Y para que no existan (definitivamente) se borran, se eliminan. Sobre este vacío (geográfico, cultural, humano) está construida la modernidad. Afirma Hugo Cansino, “el pasado y por ende la tradición es negada como un bloque cultural homogéneo y la fundación de la Modernidad se realizaría desde un vacío, una “tabula rasa”.
    En estas condiciones, es evidente que el diálogo es imposible, dado que éste precisa de la existencia del otro, en un sentido de equidad e igualdad. Se precisa, dice Susz, una “ética del diálogo”. Pero, ¿a quién sino a ellos mismos se dirigen los medios? Extraño círculo que se complementa con la anulación del otro en nosotros, esto es cuando cedemos nuestro yo y nuestra intimidad al discurso mediático, cuando soñamos su sueño y deseamos sus deseos.

  • 2D por Tania Delgado

    Escrito en tres tiempos

    Tania Delgado
    Tomado de Rebelión

    Primer tiempo. El sentimiento de la derrota.

    La derrota más allá de ser una realidad objetiva, es también un sentimiento. Se puede sentir uno derrotado sin estarlo realmente, o estarlo efectivamente sin sentirlo. Hoy, creo que la realidad y el sentimiento van de la mano: nos sentimos derrotados porque efectivamente lo hemos sido.

    Hay quienes se esmeran en decir que la derrota no es tal, que a veces perdiendo se gana, que ahora sí nadie podrá decir que en Venezuela hay una dictadura, que esta derrota reafirma el talante democrático del gobierno e incluso que esta derrota pudo habernos salvado de un escenario de violencia, en fin, que era mejor así.

    En efecto, podemos intentar verle el lado positivo a este "trance", habrá que hacerlo para enfrentar los retos que este escenario nos plantea, pero creo fundamental que no nos escudemos en argumentos hipotéticos para salvarnos, en la pequeñez de nuestra individualidad, del amargo sentimiento de la derrota.

    Decir que perdiendo se gana, es minimizar la apuesta y es resignarse ante la derrota. Es como si dijéramos que ganar, después de todo, no era tan importante. O como si dijéramos que si hipotéticamente hubiésemos ganado (lo que no ocurrió) en realidad no ganábamos nada. La verdad es que con esta derrota no hemos ganado nada y hemos perdido en cambio una oportunidad de oro, la oportunidad de enfrentarnos definitiva y decididamente al desafío histórico de construir, con nuestras propias manos, una sociedad de iguales.

    Tampoco podemos creer que ahora nadie podrá decir que en Venezuela hay una dictadura. Pensar que esto será así, es desconocer quién es y cómo se comporta la derecha. Si nos remitimos a las pruebas que la derecha nos ha dado, entonces tendríamos que constatar que así como lo han dicho en los últimos nueve años, a pesar de los 12 procesos electorales que han legitimado, relegitimado y machacado la legitimidad de este gobierno, así seguirán diciéndolo. Seguirán diciéndolo, ahora y siempre, mientras perdure para nosotros la esperanza, y mientras perdure para ellos la amenaza, de que en este país las cosas sigan cambiando. Seguirán diciéndolo mientras se mantenga el gobierno revolucionario. Es más, seguirán diciendo que Chávez es un dictador, cuando mucho alguno matizará sus palabras y dirá que es un "dictador en ciernes". Ocurre que el argumento de la dictadura no es un argumento que la derecha esté dispuesta a desechar. Es un argumento cómodo que cómodamente tiene eco en el concierto internacional de las voces de la reacción.

    Decir que esta derrota reafirma el talante democrático del gobierno, esconde peligrosamente dos ideas, o mejor, esconde dos ideas muy peligrosas: por un lado, que efectivamente atesorábamos alguna duda sobre la vocación de este gobierno que de tan democrático a veces pasa francamente por pendejo; y por otro lado, que es necesario seguir demostrándolo. Yo me pregunto a quién se lo tenemos que demostrar: ¿A la derecha? ¿A la nacional? ¿A la internacional? ¿A ambas? ¿Per secula seculorum? ¿Y cómo para qué? ¿Y a cuenta de qué? ¿O es que la cosa es convencernos nosotros mismos que ya estamos convencidos?

    También se dice que esta derrota pudo habernos salvado de un escenario de violencia. Es decir, que mejor perdíamos para que la derecha no quemase el país. Mejor perdíamos y empeñábamos el futuro de la patria, para que la derecha no desatase la violencia. Mejor perdíamos y abandonábamos lo construido hasta ahora para que la derecha no nos atacase. Mejor perdíamos y claudicábamos. La pregunta es: ¿Quién dijo que este proceso estaría exento de la violencia? ¿Es que acaso este proceso no es una respuesta a la violencia que intrínsecamente comporta la sociedad capitalista? ¿Es que acaso la revolución no pasa por violentar esta sociedad transformando su estructura desde sus cimientos? ¿Qué clase de revolucionarios son los que se amilanan ante la amenaza y el chantaje? ¿Qué vaina es, pues? Tenemos que estar preparados para la violencia, para neutralizarla siempre que se pueda, pero también para enfrentarla cuando lo que esté en juego sea el futuro de la revolución.

    Lo prefiero así… ¡Por ahora! - dijo el Comandante. Este mensaje lo entiendo en la voz del líder, en la voz de quien está al frente de cada batalla y de quien tiene la responsabilidad de canalizar la fuerza de la revolución. Pero que nadie se acomode, aquí nadie puede bajar la guardia y dar por terminada la pelea.

    Segundo tiempo. La realidad de la derrota.

    Los buenos historiadores sostienen que la historia no se escribe sobre la base de los imponderables, o lo que es lo mismo que la historia no acepta hipótesis: la historia es lo que ha sido y lo que es, y punto, la historia no se escribe por adelantado ni en condicional. Así las cosas, no vale aquello de que si tuviéramos ruedas fuéramos bicicletas.

    No vale decir ahora que la derrota se debe a la campaña de miedo que desplegó la derecha, porque eso equivale a pensar que si la derecha hubiera fallado en su estrategia mediática entonces hubiésemos ganado: seamos honestos la cuenta no da.

    En este sentido solo podemos constatar nuestra culpa asumiendo: 1) si el miedo hizo presa a la pequeña burguesía (esa que no se define por sus haberes sino por su falta de consciencia de clase) es en parte nuestra responsabilidad porque tácitamente aceptamos que esos miedos tenían algún fundamento y entonces ni siquiera nos propusimos atacarlos dando por perdidos esos votos de antemano; 2) si el miedo hizo presa a los nuestros, entonces somos más culpables aún, porque nuestra campaña fue convencionalmente mediática y reactiva, y no incitó al debate profundo, ese que permite que la gente se apropie de los procesos y se haga protagonista.

    Luego, si no fue el miedo lo que condujo a la abstención de los nuestros, entonces fue la duda (me niego a pensar que hubo otras razones como la indiferencia o la desidia). Y en ese caso también somos culpabilísimos. Quienes dudaron, y antes que votar contra Chávez prefirieron no votar, se abstuvieron porque no estaban seguros, porque no sentían suya la propuesta. Quizás sí la de Chávez, pero no el amasijo de artículos que la Asamblea agregó con una pasmosa falta de criterio. Es probable que la Asamblea estuviera preñada de buenas intenciones (¿de verdad?) pero sorprende (¿sorprende?) su falta de sentido de la oportunidad. Y es que no es lo mismo proponer la cobertura universal para todos los trabajadores y trabajadoras, como lo hiciera el Comandante, que asegurarse el curul (y el sueldito… que no es tan ito) como lo hicieran los diputados en su propio beneficio, con el aliento de más de un ex diputados hoy Ministro. Tratando de hacer pasar lo grotesco tras lo sublime, enredaron el papagayo, con este y otros artículos y esto sin duda es uno de los elementos que contribuyó con la abstención y la derrota.

    Y si no fue ni la duda ni el miedo, entonces fue el malestar. El malestar que provoca constatar en el día a día que la cosa mejora pero está lejos aún de revolucionarse. Aquí creo que hay que hacer varias lecturas. Por un lado, pienso que aún cuando el malestar sea fundado, el voto castigo o el castigo de no votar no contribuye con la creación y consolidación de mecanismos que garanticen la profundización del proceso y al contrario le imprime un freno peligroso a la revolución. Por otro lado, creo que aún cuando la revolución no haya resuelto todos los problemas, se ha alcanzado mucho más que antes y de lo que era posible alcanzar en cualquier otro contexto político. Y en fin, estoy convencida de que aún cuando haya mucho de qué quejarse, si la derecha retoma el poder entonces no solo perderemos todas nuestras conquistas sino que perderemos también el derecho a protestar. Entonces ni siquiera habrá espacio para la esperanza. Si en este caso, considero que la abstención y el voto castigo son un error político es porque no me cabe la menor duda de que la derecha no dejará escapar la más mínima ocasión para dar el zarpazo, y que en lugar de auto flagelarnos con un voto castigo o con el castigo de no votar (porque en fin de cuentas los dolientes de este país somos los único afectados) había que hacer prueba de consciencia y de unión.

    Visto desde otro ángulo, y a pesar de mi percepción del fenómeno, otra cosa de la que estoy profundamente convencida es que con o sin razón, errónea o acertadamente, lo ocurrido el domingo debe ser comprendido en toda su complejidad, interpretando con mucha sabiduría las voces del pueblo para entonces actuar consecuentemente. La agudización de las contradicciones no nos puede llevar a pactar con la derecha pero tampoco a la fractura interna.

    Siguiendo con lo que no es posible decir ahora que la derrota nos sorprendió. Diría que no vale decir ahora que los Alcaldes, los Gobernadores y los Ministros no hicieron bien su trabajo. Es cierto que muchos no lo han hecho, y es cierto que muchos no lo harán, por oportunistas y pasa-agachao, pero lo que tenemos que constatar es que nosotros tampoco estamos haciendo nuestro trabajo de contralores. Qué cuando lo hacemos no nos escuchan, también es verdad. Qué cuando somos críticos nos tildan rapidito de contrarrevolucionarios, también es cierto. ¿Y qué? Ahora es que tiene que tomar todo su sentido la idea de la corresponsabilidad.

    Tampoco vale decir ahora que la derrota es el resultado de la incapacidad de los batallones, de los Consejos Comunales, del PSUV, de las Misiones o de la estructura del Estado. No vale sacar cuentas sobre cuantas franelas, afiches o refrigerios faltaron. El problema no es de incapacidad en términos de maquinaria electoral, el problema es de conciencia revolucionaria. Ni los Batallones, ni los Consejos Comunales ni el PSUV, ni las Misiones y mucho menos la estructura del Estado, están funcionando como entidades políticas. No se han o no los hemos politizado, no lo suficiente. Son espacios de poder, eso sí, donde se libran las más pueriles batallas por el minúsculo poder de vecindad o por el gran poder de la burocracia y de los recursos del Estado, pero en donde falta mucho camino que recorrer para alcanzar la profundidad del debate y la intensidad del compromiso que se requieren a su vez para trascender lo coyuntural.

    Y mucho menos vale decir ahora que la derrota tiene que ver con una coyuntura convulsa de dimes y diretes con Presidentes vecinos, Reyes de ultramar y otros enemigos de la Revolución; tampoco tiene que ver con el desgaste que produjo el enorme esfuerzo realizado por aportarle un poco de paz a nuestros hermanos colombianos. Aún cuando estas confrontaciones no se hubieran planteado, igual hubiésemos perdido. Y en el caso que Chávez las hubiese rehuido entonces no solo habríamos perdido en el referéndum sino que habríamos perdido parte de nuestra dignidad frente a nuestros enemigos y nos habríamos traicionado si mezquinamente hubiésemos descartado la posibilidad de ayudar a nuestros hermanos.

    Tercer tiempo. ¿Qué hacer ahora?.

    Tenemos que aceptar que la revolución se ha construido y seguirá erigiéndose sobre la base de una estrecha relación entre el líder de este bloque histórico y su pueblo, y que más allá de cualquier intelectualosa valoración de esta relación como contraproducente, tenemos que ocuparnos de la construcción de estructuras intermediarias que permitan atender con mayor eficacia no solo los problemas de lo cotidiano sino también la formación y consciencia política de todos los que estamos empujando este proyecto.

    Así, tenemos que evaluar con mucho más desprendimiento si la estructura de los batallones permite profundizar el debate e incluso más importante aún, si permite crear lazos inquebrantables de solidaridad entre camaradas y recrear valores de convivencia cónsonos con el proyecto revolucionario.

    Tenemos que repensar los batallones y los consejos comunales desde una perspectiva más amplia que nos permita mirar más allá de nuestras narices, del hueco en la calle, de la tubería, del transporte, del mercal de la esquina, es decir, que nos permita mirar más allá de lo doméstico, y que permita entonces trascender nuestra cotidianidad y pensar el colectivo de una manera más integral y más integradora que le dé cabida a un proyecto de país y de futuro.

    Tenemos que dejar de mirar a las Misiones como una instancia asistencial. Esa no es su vocación, su vocación es la inclusión, es la atención, es la formación, es la formación política, es la educación para la transformación.

    Tenemos que tomar conciencia de que la contrarrevolución no actúa solamente de frente y por televisión, sigue actuando, y con mucho éxito, en la estructura del Estado. Si la estructura del Estado sigue siendo "ineficiente" (palabrota tecnocrática) ya no es sólo por la herencia que nos dejó la cuarta República, ya no es sólo porque llegamos al poder sin saber cómo hacer funcionar la administración pública, ya no es sólo porque la corrupción sigue siendo una práctica a todos los niveles. Si la estructura del Estado sigue sin responder a los desafíos de la Revolución es una vez más porque no hemos alcanzado los niveles de conciencia política que se requieren y que pasan por modificar nuestros comportamientos cotidianos y comprender el impacto de nuestras acciones. La quinta columna no se personifica en agentes de la CIA disfrazados de funcionarios de tercera. La quinta columna se alimenta del escuálido disfrazado que pasa agachado en las narices de sus jefes revolucionarios, del oportunista disfrazado de chavista para la ocasión, del "revolucionario" confeso que le huye a la militancia, a la calle y a la gente, del "revolucionario" de voz en pecho que prefiere sacrificar a su camarada que sacrificar su carguito, del revolucionario que se resigna en su impotencia… la quinta columna se alimenta, del "revolucionario" con poder al que le faltan cojones.

    Hemos puesto la Revolución en peligro, ahora tenemos que arrear con nuestros errores, tenemos que saber interpretar incluso con una buena dosis de dramatismo el momento político, no vale seguir pensando que podemos estar tranquilos, que el equipo gana. O radicalizamos la revolución desde abajo y desde adentro o fracasamos definitivamente.

  • Resultados del Referendum

    RESULTADOS DEL REFERENDO DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL POR ESTADO

    Ver: La Nueva Geometría del Poder

    Un análisis nada profundo nos pone en evidencia la necesidad de la Reforma para la construcción de un país verdaderamente democrático, independiente y soberano.

    Ganamos en 15 estados, la oposición en 9.
    Ganamos en Amazonas, Apure, Aragua, Barinas, Bolívar, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Monagas, Portuguesa, Sucre, Trujillo, Vargas y Yaracuy.
    La oposición en Anzoátegui, Carabobo, Distrito Capital, Lara, Mérida, Miranda, Nueva Esparta, Táchira y Zulia.
    Estos resultados reflejan que nuestro país necesita una Nueva Geometría del Poder. El proyecto bolivariano sigue avanzando en la periferia, en el “interior” del país, en los estados productivos, cuya población está vinculada a la producción, a la economía agropecuaria, socioproductiva, y donde este gobierno ha hecho énfasis. Estados pues, con poca densidad de población y amplias superficies productivas. La oposición ganó en las ciudades donde la economía petrolera ha hecho estragos, o, como en el caso del Táchira, con amplia penetración de la violencia colombiana. Pero veamos algo interesante, los porcentajes (por encima del 60%) en los estados donde ganamos: Amazonas (A 65,76%), Apure (A 61,16%; B 60,99%), Cojedes (A 60,87%; B 60,64%), Delta Amacuro (A 60,96%; B 60,71%), Portuguesa (A 63,08%; B 62,78%) y Trujillo (A 62,16%; B 61,98%).
    La oposición no obtuvo en ningún estado un porcentaje mayor al 60%, ni siquiera en el estado Zulia donde Un Nuevo Tiempo tiene engrasada su maquinaria electoral.
    En el Bloque B seguimos ganando en los mismos Estados pero con un menor porcentaje, excepto en Falcón, donde ganó el NO.
    Ganamos A y B por encima del 60% en Apure, Cojedes, Delta Amacuro y Trujillo.
    La propuesta del Bloque B, hecha por la Asamblea, recibió sensiblemente menos votos que la hecha por el Presidente.

  • Medios y elecciones: 2D

    Ver:
    Moral y Luces: contra la oscuridad y la dominación
    Los medios del capital

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    Ver, también: Ganó Globovisión: Viva la propaganda de guerra, por Luis Salazar
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    El 11 de abril de 2002 hubo un golpe de Estado mediático y el 13 se impuso la realidad. Los generales sin tropa grabaron un mensaje de rebelión anunciando muertos antes de que estos murieran en la realidad y miles de personas exigían el retorno de Chávez mientras los medios trasmitían comiquitas y el dictador Pedro Carmona le decía a CNN que todo estaba normal en Miraflores, que seguía en el poder y que sólo había pequeños focos de rebelión, aunque él no estaba en Miraflores (ya para ese momento retomado por los bolivarianos) y sí en cambio a punto de ser detenido. El 12 de abril en un programa de televisión denunciaron el plan y agradecieron a los medios su colaboración. Hoy, 2 y 3 de diciembre de 2007, los medios volvieron a ganar. Si hubo un golpe mediático, estas fueron las elecciones mediáticas.
    Sobrevendrá, estoy seguro, un 13 de abril, sólo que esta vez no se tratará de una irrupción vertiginosa de pocas horas, sino de la irrupción lenta, corrosiva, de muchas horas, de muchos días, meses y años de educación y trabajo que dará al traste con la mentira de los medios. Ganaron los medios porque lograron aterrorizar a buena parte de la población, recordemos los muertos previos, muertos a mansalva, por la espalda y cobardemente. Recordemos los intentos por incendiar (edificios y personas) y los ataques directos y consumados, tergiversados por los medios que ocultaban sus atentados con las manos blancas en alto. Recordemos las mentiras que propalaron en torno a la Reforma, acciones que según su ética responden al “todo vale” con tal de “ganar”. Ganaron porque lograron engañar y confundir.
    Son muchos años de manipulación mediática, pero el imperio sabe que un 50 por ciento de los electores de su antigua colonia, le ha dicho sí al socialismo, y sabe porque debe saberlo a menos que su estupidez no tenga límites que nosotros sí sabemos que hacer con el enorme capital político con el cual contamos para la construcción de una patria libre y soberana. Ellos están por ahora cabalgando en la cresta de la ola mediática. Nosotros sabemos dónde está el enemigo, sólo que éste es ubicuo y trasciende a los medios. El asunto es de Moral y Luces. El programa de los 5 motores intentó ser acelerado, de “explosión” habló Chávez, pero el Tercer Motor equivale a una revolución cultural, a un cambio de conciencia que responde a un cambio civilizatorio. Intentamos, pues, acelerar, pero como decimos aquí, por decreto. Incluso aprobada la Reforma, nos iba a costar mucho tiempo llevar a efecto los enormes cambios culturales, éticos, que nos exigía. Hemos vivido en un país petrolero que nunca ha necesitado pensar(se), ni por supuesto actuar (o producir), a la vista está nuestra estructural dependencia agroalimentaria, siempre suplida por la renta petrolera. La escasez de hoy (amén del sabotaje) es producto de la enorme liquidez y de un reparto más equitativo de la riqueza (petrolera). Este país fue diseñado para las minorías (y para mayorías excluidas, condenadas a la represión y la sobrevivencia), de ahí que cuando los pobres comienzan a comer (más leche y más carne, por ejemplo, y hasta ¡más autos!) la comida de los pocos (producida de acuerdo a la lógica del capital que depende de la escasez y de la obsolescencia planificada) no alcanza. Esta realidad fue fácilmente manipulada por los medios porque estos acostumbran a romper las relaciones causa efecto, y a reducir los análisis a coyunturas sin historia. Los medios no profundizan en los análisis estructurales porque el tiempo en TV vale oro, porque la ignorancia es el mejor aliado del consumo, ethos de su modelo de civilización.
    La Reforma nos obligaba a pensar en el país, tenazmente, y a actuar en consecuencia, esto es, a construir el país a pulso, productivamente, tomando conciencia de nuestras posibilidades reales, ahincados en el territorio y en la inteligencia de la patria verdadera. La oposición, en cambio, no piensa por sí misma porque el imperio “piensa por ella” (éste a su vez no piensa porque lo hace por él la “mano invisible” del mercado y su precario e imposible equilibrio), y aquí imperio es petróleo, cultura petrolera por más señas. Y guerra.
    La cultura y ética del petróleo nos deformó, aunque un enorme país no petrolero, que ha vivido al margen de las ciudades, de la política, de la economía, de la cultura, viene desde hace más de una década encontrándose y creyendo en la posibilidad de un país al margen del mercado. Ese país se manifestaba en la Reforma. Pero lo vamos a parir. Poco a poco. No fue éste su momento electoral. Vendrá su momento, un largo y difícil 13 de abril.
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    Sobre la cultura del petróleo, leemos:
    "El proyecto de dominación oligárquico impuso sus valores en toda la sociedad venezolana, llevando adelante un monstruoso proceso de mistificación y falsación, erigiendo como valores el egoísmo, el consumismo, la imitación foránea. Rodolfo Quintero definió la cultura dominante como "la cultura del petróleo", y la caracterizó del siguiente modo:

    "Esta cultura procura convencer al pueblo de que la idea del confort es inseparable del ejercicio y la defensa de la libertad individual. Entendida ésta en el sentido de mantener la libre concurrencia contra cualquier regulación del Estado en la dinámica económica. De enajenar lo nacional y aceptar formas de vida extrañas. De no ejercer la libertad de tomar conciencia nacionalista y preocuparse por el destino histórico del país"

    Artículo completo: (Reflexiones en torno a la vía al socialismo)
    El voto del No como fenómeno de disemia cultural
    Leticia Barrios Graziani - www.aporrea.org
    10/12/07 - http://www.aporrea.org/actualidad/a47066.html

  • 2D en Venezuela.

    Noticias recientes:
    "Para mí, esto es no es ninguna derrota, para mí este es otro por ahora"

    Ejemplo democrático, editorial de La Jornada

    RESULTADOS DEL REFERENDO DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL POR ESTADO

    (Video) Reforma Constitucional no fue aprobada, anunció el CNE

    Todos a Miraflores
    El “Sí” obtendría una diferencia de siete u ocho puntos sobre el “No” GANÓ EL SI-SI
    Encuestadoras PLM Consultores, Datanálisis e IVAD dieron como ganador al "SI-SI"

    Los sondeos otorgan a Chávez el triunfo en el referéndum para la reforma constitucional

    Luego de un recorrido por los centros de votación cercanos a mi casa, he podido comprobar la normal instalación del proceso de votación y un fluido ininterrumpido de votantes. Cabe recordar que en la Venezuela Bolivariana la votación es completamente automatizada y que el acto de votar se ejecuta en menos de dos minutos, lo que permite que aunque la afluencia sea mucha las colas fluyan con mucha rapidez. Es importante destacar que nos encontramos en una votación no presidencial de modo que razonablemente se puede esperar una alta abstención, con el ingrediente no menor de que el proponente de la Reforma es el propio Presidente y de que éste ha insistido en que votar por la reforma es votar por el proyecto que él impulsa y lidera. En ese sentido, el proceso se "presidencializó" (además, la reforma contiene la opción de la "reelección continua" y Chávez pueda ser reelegido en el 2013 y darle continuidad a sus políticas) lo que surtirá un efecto directo en los niveles de abstención.
    Escribo esto cerca de las 4 de la tarde, es decir, a minutos de que se cierren los centros de votación a menos que hayan personas en cola esperando por ejercer su derecho. Hay mucha expectativa porque la oposición está preparada para gritar "fraude" y hay noticias de que tienen impresas y están repartiendo franelas con esa palabra. Ya otras veces lo han hecho. Pero bueno, hay que esperar. Comparto un texto de Andrés Izarra, para contribuir al conocimiento de lo que está en juego en mi país.
    Ver: Lucena: Primer boletín electoral estará listo al final de la tarde

    LO QUE ESTÁ EN JUEGO

    Por Andrés Izarra
    Presidente de Telesur

    El próximo domingo 2 de diciembre en Venezuela estará sucediendo quizás el evento político más importante del proceso revolucionario bolivariano: el referéndum aprobatorio de la Reforma Constitucional Bolivariana, que decidirá el rumbo estratégico de su Revolución.

    Si usted, amigo lector, es consumidor de noticias a través de los grandes medios comerciales de comunicación seguramente habrá recibido información negativa sobre esta reforma propuesta por el presidente Hugo Chávez. La prensa dominante mayoritariamente olvida toda noción de balance y equilibrio en lo que respecta a su cobertura sobre Venezuela.

    Quisiera precisar aquí algunas de las ventajas que esa propuesta de reforma constitucional traerá para los venezolanos y que, estamos seguros, el pueblo venezolano aprobará mayoritariamente este domingo:

    1) Con la Reforma, haremos posibles nuevos beneficios en materia de seguridad social: 5 millones de trabajadores independientes (hasta ahora desprotegidos) tendrán la posibilidad de acceder a la seguridad social; taxistas, transportistas, motorizados, barberos, peluqueras, pescadores, agricultores, amas de casa y empleados domésticos, entre otros, podrán tener jubilación, pensión, vacaciones pagas, y permiso pre y post-natal.

    I. Que los trabajadores independientes puedan tener la garantía de un salario mínimo seguro y un Bono Vacacional de 22 días. El Gobierno Bolivariano invertirá anualmente en ellos más de 2 mil millones de Bs.F (mil millones de dólares).

    II. Que casi 1 millón 700 mil mujeres en edad fecunda, que laboran dentro de la economía informal, puedan tener una maternidad segura. El Gobierno Bolivariano invertiría anualmente más de 4 mil millones de Bs.F. (2 mil millones de dólares), para que ellas puedan tener su reposo pre y post-natal.

    III. Que más de medio millón de trabajadores mayores de 75 años que laboran dentro de la economía informal cuenten con una pensión de vejez. El Gobierno Bolivariano invertirá anualmente más de 600 millones de Bs.F. (300 millones de dólares)para que ellos y ellas puedan tener una vida digna al final de sus días.

    IV. Todos estos beneficios serán posibles con la creación del Fondo de Estabilidad Social, que permitirá a todos los trabajadores por cuenta propia ejercer sus derechos laborales fundamentales.

    V. Que la reducción de la jornada laboral a 6 horas permitirá a 200 mil trabajadores informales acceder a nuevos empleos. Por ejemplo:

    100.000 nuevos empleos en el área docente.
    29.000 empleos en el comercio menor.
    19.560 empleos en el sector energético.
    17.000 empleos en la construcción.
    15.000 empleos en servicios a las empresas.
    12.500 empleos en la producción agropecuaria.
    11.000 empleos en el transporte terrestre.
    8.000 empleos en la producción de alimentos.
    VI. Que los trabajadores, al contar con una jornada laboral de seis horas, puedan disfrutar más de su familia, del amor y del tiempo libre; superarse cultural y espiritualmente, y participar como entes activos de las transformaciones en su comunidad.

    VII. Que los integrantes de las Misiones Sociales puedan participar directamente en proyectos socio-productivos insertados en los Planes de la Nación y acceder a cursos de capacitación especializada dentro y fuera del país. Logro garantizado al otorgar rango constitucional a las Misiones y con la creación de la Ley Especial de Financiamiento de las Misiones en el marco del sistema presupuestario nacional.

    VIII. Que la vivienda de cada ciudadano no pueda ser amenazada con medidas de carácter judicial, con lo que se refuerza la inviolabilidad de la propiedad privada, sobre todo la fundamental, como es la vivienda.

    IX. Que todos los jóvenes a partir de los 16 años tengan el derecho a integrarse a la vida política activa del país, con voz y voto.

    X. Que se democratice más la Educación Superior, al establecer que las elecciones para autoridades universitarias cuenten con el voto paritario de estudiantes, profesores y trabajadores.

    2) NOS JUGAMOS LA POSIBILIDAD DE TRANSFERIR MÁS PODER AL PUEBLO PARA POTENCIAR LA DEMOCRACIA DIRECTA A TRAVÉS DE LOS CONSEJOS COMUNALES:

    I. Que se conformen 100 mil Consejos Comunales y 10 mil Comunas.

    II. Que se cree el Fondo Nacional del Poder Popular para dedicar, como mínimo, 5 por ciento del ingreso ordinario estimado en la Ley de Presupuesto Anual (para el 2008 alrededor de 2 mil millones de dólares). Dineros que serán otorgados directamente al pueblo para su ejecución en el marco del principio de la revolución bolivariana que reza que la única manera de vencer la pobreza es entregándole más poder al pueblo. Esto representará alrededor de 2 mil millones de dólares.

    III. Que se les realice la transferencia de actividades productivas para crear unidades de construcción, rehabilitación y mantenimiento a 12 mi 626 escuelas.

    IV. Que se les realice la transferencia a las comunidades de la administración y control de recursos por más de 200 millones de Bs.F (100 millones de dólares). Para el mantenimiento de la infraestructura de atención en salud.

    V. Que se les realice la transferencia de funciones relacionadas con la construcción de viviendas del Programa de Sustitución de Ranchos por viviendas dignas.

    VI. Que se les realice la transferencia de la administración y operación de 154 estaciones de servicio de PDVSA (cada estación genera ganancia aproximada de Bs. 150 millones que servirán para financiar sus proyectos).

    VII. Los Consejos Comunales también podrán encargarse del transporte de combustible de las plantas a las estaciones de servicio, con un parque de mil 200 gandolas que generarán 3 mil 600 empleos.

    VIII. El reciclaje de envases plásticos y lubricantes, creará 7 mil puestos de trabajo que podrían estar en manos de los Consejos Comunales.

    IX. Con el proyecto de Gas Doméstico se prevé que, al encargarse de la atención comercial, estos consejos dispondrán de 4 mil empleos permanentes. En total, el sector energético dispondrá de más de 325 millones de dólares anuales para el Poder Popular.

    X. Que se transfieran a las comunidades, a través de diferentes programas, más de 450 millones de dólares para realizar acciones de preservación del medio ambiente.

    XI. Que se les transfieran más de 140 millones de dólares en programas de limpieza y mantenimiento de vialidad y edificaciones públicas.

    XII. Que los Centros de Comunicaciones Comunales de Cantv puedan ser cogestionados por las comunidades, como empresas de propiedad social, con una reducción de 46 por ciento en su costo y un aporte para la inversión de 30 por ciento por parte de Cantv.

    3) IMPULSAMOS LA POSIBILIDAD DE IMPLEMENTAR NOVEDOSOS Y JUSTOS CONCEPTOS ECONÓMICOS:

    I. Que la construcción del nuevo modelo económico socialista incluya a todos los sectores sociales, reconociendo y garantizando cinco tipos de propiedad: pública, social, colectiva, privada y mixta. El capitalismo ofrece sólo dos tipos de propiedad. El socialismo las multiplica y democratiza.

    II. Que se activen 2 mil fábricas socialistas en un lapso de 18 años.

    III. Que se instalen las primeras 200 fábricas socialistas (diciembre 2007 - julio 2009), que generarán 87 mil 318 empleos, un ahorro en divisas por reducción de importaciones de 9 mil millones de dólares y disminución de precios en los sectores de alimentos, vestido y calzado, vivienda, transporte, salud, máquinas y herramientas, productos químicos y equipos eléctricos.

    Pero lo mas importante es que la Reforma Constitucional significará más poder para el pueblo, más democracia y profundización en los avances políticos, sociales y económicos que Venezuela ha logrado en estos 8 años del pueblo en el poder, a través del Gobierno Revolucionario.

    Andrés Izarra es presidente de TeleSUR

  • Reforma y país

    Leyendo un libro de Felix Ovejero de 1994 (Mercado, ética y economía, Editorial Icaria. Barcelona) encuentro algunas consideraciones que por aquellos años seguramente resultaron algo solitarias, teniendo en cuenta los eventos del contexto, el cercano derrumbe del bloque socialista, del Muro de Berlín, pero también, por qué no, el levantamiento zapatista, o la rebelión cívico militar del 92, en Venezuela. La puja entre neoliberalismo y alternativas sociales y económicas cobró desde entonces una intensidad que no ha decaído, y que hoy se releja en gobiernos con una marcada tendencia hacia la izquierda. Latinoamérica dixit. En las palabras del presidente Uribe sobre el “expansionismo” del proyecto bolivariano se retrató, por cierto, el discurso de los que ven desde la otra orilla la expansión, sí, de una forma distinta de hacer las cosas, en todo caso, de relacionarse con las economías, sociedades y culturas hegemónicas.
    Pero ahora quería referirme a cuatro constricciones mencionadas por Ovejero que actúan sobre el desarrollo de las sociedades. La tecnología, la población y los recursos, sumados a la variable ecológica, que definen a las sociedades y hacen posible su existencia o supervivencia.
    El capitalismo y el liberalismo como modelos triunfantes y extendidos al mundo desde que se impusieron en Europa a la cabeza de Inglaterra y luego de Estados Unidos, son exactamente eso, modelos globales. De modo que las cuatro variables mencionadas han sido consideradas exclusivamente por el capitalismo y el liberalismo y han definido el tipo de sociedad global (la que conocemos), hacen posible su existencia, incluso su supervivencia. Decimos que han sido consideradas exclusivamente por el capitalismo y las sociedades liberales porque no han existido sino demasiado parcial y localmente formas tecnológicas, manejo de los recursos y escenarios ecológicos tratados de acuerdo a racionalidades distintas a la dominante, a la hegemónica. El planeta, podemos decirlo con seguridad, ha sido hasta ahora dominado por la tecnología y los recursos que ha necesitado el capitalismo (y las élites en el poder). El capitalismo es global y lo es también la tecnología, el modo de utilizar y explotar los recursos (agua, minerales, energía, etc.), el tratamiento de la población y los efectos que el modelo tiene en la ecología del planeta.
    De pronto no resulta suficientemente claro, pero la soberanía de un país pasa por la definición de acuerdo a sus intereses (que no tienen por qué coincidir con los del capital y los del liberalismo ilustrado) de la tecnología, de los recursos y la población. Hasta ahora, lo que hemos conocido son países más o menos subordinados a los intereses del capital internacional, de la economía mundo. La tecnología es siempre exógena, los recursos alimentan (y están llamado a alimentar “infinitamente”, porque se precisa producir más y más riquezas que sean por supuesto acumulables por cada vez menos manos) las calderas del capitalismo internacional y la población se encarga de subdividirse o estratificarse de acuerdo a estos intereses, aun dentro de los países (migraciones internas, sobrepoblamiento de las capitales, por ejemplo), o hacia fuera, como en los casos de migración hacia los países que aparecen como lugares de trabajo a riesgo muchas veces de la vida. (ver, por ejemplo: La situación de los refugiados en el Mar Egeo)
    Es importante resaltar aquí que la producción o productividad de los países está ceñida a las necesidades de la economía mundo, y no a garantizar la soberanía alimentaria (per se) de los países. Al menos en América Latina y en los países del llamado Tercer Mundo, así ha sido. El capitalismo necesitó mano de obra barata en las ciudades y el abandono del campo y por ende de la producción, fue un plan orquestado por y desde el poder. Obsérvese pues que la invasión de tierras para la construcción marginal y precaria de viviendas en las periferias de las grandes ciudades fue promovida por los partidos políticos e el poder toda vez que el Estado no podía resolver al ritmo que lo requería el mercado público y privado (amén de sus intereses sociales) el problema de la vivienda. Si el Estado asumía, debía entregar al menos casas para todos medianamente dignas, asumió entonces marginalmente e impulsó las invasiones con personas que formaban parte de sus filas.
    Está claro que la economía del país no respondía a los intereses del país sino de las élites. Sólo que “sus” intereses eran o coincidían punto por punto con los intereses globales.
    Pensar el país endógenamente, y por cierto, poner a nuestras universidades, por ejemplo, a pensar el país de acuerdo a intereses nacionales y no de acuerdo a los del capitalismo internacional, pasa por pensar en una tecnología y en unos recursos endógenos, que nos hagan soberanos y autónomos. Para el capitalismo internacional está visto, por ejemplo, que nuestros indígenas no cuentan, como tampoco cuentan los campesinos y las mayorías de los que viven –como dicen sus economistas- con menos de 1 dólar diario. Para la economía del país considerado endógenamente, todos somos necesarios y todos nos importamos. Para la tecnología capitalista de nada sirven los “sembradores de agua” de los Andes, para nosotros son vitales. Nuestros barrios, que sólo han “producido” mano de obra barata, abandonada en la periferia sin agua, con luz precaria y calles de tierra, son un reservorio de memoria y de resistencia, y es en ellos donde se cuece la organización popular y tienen más fuerza (y pertinencia) los Consejos Comunales, la organización popular.
    Hacia ellos (hacia ese país por tanto tiempo preterido) está dirigida la Reforma. El pueblo está llamado a pensar el país, a crear tecnología y disponer de los recursos necesarios para la soberanía, la libertad y la supervivencia. Nada más peligroso para el imperio capitalista y liberal que un pueblo organizado y consciente de sus intereses y necesidades. En eso estamos.
    _________________________________________________
    Ver: Reforma y Revolución, de Alí Rodríguez Araque. Embajador de Venezuela en Cuba

  • Adolescencia y política (I)

    Ver: Pensamiento, lenguaje y comportamiento adolescente
    Psicología y Psicopedagogía
    Publicación virtual de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de la USAL
    Año III Nº 10 Junio 2002

    Luis Alarcón, Ignacio Heit
    Eduardo Montero,
    Matías Mumare
    y Javier Zapata

    Ver: Expresiones de oposicionistas en la marcha por el No

    De un estudio sobre el pensamiento, lenguaje y comportamiento adolescente, tomaré algunos fragmentos que me parece que recogen con suficiente claridad el modo de proceder de los opositores políticos venezolanos. Pero antes tenemos que recordar que desde finales de la década de los 80, y puntualmente el 27 de febrero de 1989, la Venezuela representativa y de partidos se vino abajo, desplome que acompañó el surgimiento de una alternativa política distinta, antecedió a la rebelión cívico militar del 4 de febrero y la siguiente del 27 de noviembre de ese mismo año, y por supuesto el ascenso y llegada al poder de Chávez, a 10 años de los acontecimientos de febrero. Los partidos desde entonces no han podido aglutinar o cohesionar a la población políticamente activa, y en cambio se refugiaron en los medios de comunicación, en un intercambio de papeles que hoy ha llegado a un paroxismo. Chávez y su maquinaria partidista, que ha cambiado de formas y no sólo de siglas, ha intentado hacer política de partidos, pero es visible que el impulso y la fuerza de su liderazgo es la que le da cohesión a los intentos de partidización, demasiado conectados con el esfuerzo de cohesión, necesaria, vital, a la hora de la confrontación electoral. Decimos entonces que la crisis de los partidos no escapa al movimiento revolucionario, y que a todas luces el actual no es un tiempo favorable a los partidos, al menos como los conoció el siglo XX. Medios de masas y partidos de masas funcionaban al unísono y eran concomitantes. Hoy la comunicación de masas está en crisis y los partidos políticos refugiados en la mediaesfera han reducido su participación y han devenido inoperantes. Frente a una política ciudadana, hecha con personas de carne y hueso, no puede oponerse una política de seres virtuales, mediáticos, a menos que el país y la sociedad renuncien a la política y le cedan todo a la “mano invisible” de los medios y las corporaciones. En Venezuela, este no es el caso. Aquí, la mayoría de la población tiene ganas de hacer política, de participar, de construir su propio destino. Aquí la organización popular ha desbordado la capacidad de los medios de comunicación y, de un signo o de otro (con consecuencias distintas, claro está) se encuentran a la zaga de la realidad. Unos porque su estructura y agenda no da para todo lo que en verdad está ocurriendo, de ahí la explosión de medios alternativos y comunitario, y otros porque renunciaron de principio, ostensiblemente, a la realidad, “allá ella”, parecen decir, con evidente desdén. Estos partidos mediáticos y su modo de entender el poder y la política no poseen mecanismos electorales que le permitan ganar elecciones porque hace rato han roto sus conexiones con el electorado, y por supuesto, no pueden hacer política en la calle porque eso implica una visión de desarrollo vinculada al país y a sus intereses, y desde hace rato se ha visto que los intereses de la clase mediática son corporativistas y trasnacionales, fundamentalmente desterritorializados. Para los medios privados el territorio nacional está lleno de estampas turísticas, de poblados y gentes exóticas. La visión que tienen del país está filtrada por las agencias turísticas nacionales e internacionales, y en oportunidades por Nacional Geographic. Sus recursos, por otro lado, esto es, lo necesario para el desarrollo, no son los propios del país y de su gente en relación con el territorio, sino los de la renta petrolera, cuyo control, por cierto, perdieron en los sucesos del 2002 y 2003.
    Ahora bien, si los medios están ligados al consumo, y la política mediática es estrictamente consumo (asunto de marketing, de target, de sondeos), entonces se hace evidente que la política está dirigida a un sector preformado por el consumo. Este sector –según la hipótesis que manejo en este acelerado comentario- no es otro que el integrado por los y las adolescentes.
    Pero antes debe advertirse que este no es un sector definido estrictamente por la edad, pues la adolescencia que no es biológica sino cultural es una construcción social, y por lo tanto un modo de ser, de vivir, de hacer las cosas, y, para lo que nos interesa aquí, un modo de pensar. En otras palabras, y para ir al grano, la política mediática está hecha por y dirigida a adolescentes en tanto es un producto concebido por y para los medios y para los ciudadanos y ciudadanas mediatizados. Política entonces, concebida como un artículo más de consumo, sometido además a las mismas políticas, maniobras, procedimientos que observamos en el mercado: monopolio, oligopolios, competencia, desequilibrio, oferta y demanda, preferencias, modas, gustos, etc.
    Arturo Guerrero apunta: “En este momento, los medios se pliegan al mercado, y la perspectiva desde la cual informan, el perfil del lector o del oyente y televidente, es el perfil del consumidor actual o del potencial consumidor. Entonces, los medios
    entregan su información desde las gafas, desde la óptica de los niños y adolescentes -como potenciales consumidores- o de los adultos en plena actividad económica, en tanto reales y presentes consumidores.”
    El mercado mediático impone sus formas culturales (sus formas de percibir y comprender la realidad) a sus consumidores que, como ya hemos dicho, se han adolescentizado. El campo etáreo del adolescente se ha expandido porque está diseñado y controlado por el mercado. Pero me importa resaltar que el mercado cohibe y constriñe la posibilidad de argumentar, puesto que las palabras, las razones, las opiniones tienen la cualidad o la tendencia a crear sus propios intereses o en todo caso intereses autónomos, esto es, intereses no (necesariamente) teledirigidos por el mercado. Con otras palabras, la libertad de argumentar (libertad de espacio y tiempo para hacerlo) prepara el terreno a las opiniones propias y no públicas, más bien no publicadas. Los argumentos, las razones, las palabras son nocivas para los intereses del mercado, porque estas tienen o pueden tener sus referentes fuera de la realidad mediática, esto es, en la realidad. Así, los adolescentes vinculados a los medios se hacen un mundo a la medida de éstos, y, discursos no mediáticos les suelen parecer largos y tediosos:
    “Hoy la enseñanza de la historia –dice Martín Barbero- choca radicalmente con la sensibilidad y mentalidad adolescentes, moldeadas básicamente por estas temporalidades cortas (…) y que son, en gran parte, efecto de la forma en que los medios manejan el tiempo.” Los medios borran el pasado y presentiican el presente, en la misma medida los adolescentes carecen de pasado y elimina violentamente sus referentes, las posibilidades de acceso al mismo. Cuando ello ocurre, la “experiencia” vinculada a la sabiduría queda eximida de operar en la toma de decisiones, dejando que estas se tomen (solas –por una mano invisible- o por “otros”, interesados en tomar el control luego de la anorexia mental construida a pulso de imagen, de mentiras y manipulaciones) de acuerdo a un impulso vital momentáneo, arrebatador, casi un delirio de acción que no viene del pasado y que no tendrá consecuencias. “Ahora lo que llamamos experiencia –dice Martín Barbero- no es el acumulado de los abuelos, sino la capacidad de jóvenes y adolescentes para experimentar la velocidad, la sonoridad, el ritmo. Es decir, experiencia ya no tiene que ver con un saber acumulado, sino todo lo contrario: con la capacidad de experimentación, de ver, de oír, de aprender, que los propios adolescentes tienen hoy, negándose a que el modo de transmisión de conocimientos sea como suele ser aún en la escuela. Porque hay otros modelos de transmisión del conocimiento que se relacionan mucho más con ellos y tienen que ver con la TV, el rock y el computador.”
    Los opositores adolescentes venezolanos (que, repito, no tienen exclusiva relación con la edad comprendida entre los 11 y los 25 años) a través de los medios quieren hacer política desde el presente puro, borrando el pasado y apelando a un futuro incierto, lleno de palabras sin sentido, sin referente real, desconectadas de la realidad social, cultural, de un país que no se expresa ni aparece en los medios que frecuentan y en todo caso distorsionado por intereses de mercado que califica de rentables o no la realidad (virtual) o pasible de ser traducida a los medios.

    Veamos ahora fragmentos de un estudio sobre el pensamiento y el lenguaje adolescente arriba citado, y hagamos extrapolación, comparemos y saquemos algunas conclusiones:

    Ver: Pensamiento, lenguaje y comportamiento adolescente

    1. La adolescencia es una etapa evolutiva glorificada e idealizada por los medios de comunicación, la radio, la televisión, los diarios, las revistas y hasta la publicidad, alimentan ésta tendencia.
    2. Se ha comprobado que ésta etapa importantísima del desarrollo de la persona humana, ha experimentado un alargamiento trascendente. A medida que las sociedades se industrializan, el período total de aprendizaje se prolonga, retrasándose consecuentemente la asunción de roles adultos.
    3. La "adolescencia larga" es un fenómeno relativamente reciente en nuestra sociedad. Debemos considerar que ha medida que el período adolescente se fue prolongando, se fueron haciendo cada vez más evidentes ciertas características de personalidad propias del mismo; por ejemplo, se ha postergado cada vez más la asunción de símbolos adultos, como la independencia económica y la terminación de los estudios, dado que se necesita cada vez más educación para acceder al mercado laboral.
    4. La cultura adolescente estable incluye, aparentemente, a toda persona de 11 a 25 años, aunque su duración varía, no solo según épocas, países y culturas, sino incluso dentro de una misma comunidad. Hoy en día, por ejemplo, en el medio rural y los niveles socio-económicos más bajos la incorporación al mundo laboral y la delegación de responsabilidades adultas es más precoz que en los niveles más altos o las zonas urbanas más desarrolladas.
    5. El adolescente siente un fuerte anhelo de independizarse en muchos aspectos de su vida y cambia radicalmente la actitud frente a su familia, a sí mismo, a sus amigos, al estudio.
    6. Por otra parte, la rebeldía es una característica típica de este período, encontrándose íntimamente relacionada con la búsqueda de identidad. Con el despertar de su personalidad, el adolescente toma conciencia de ser alguien diferente de los demás, y este afán de autoafirmación y diferenciación lo llevan a rebelarse contra la autoridad y desconfiar de lo que dicen los otros, especialmente los padres. En la infancia, los chicos pueden ser desobedientes, pero en la adolescencia comienza la rebeldía propiamente dicha, la cual cuestiona la idea de subordinación y de obediencia.
    7. Entre las características funcionales del pensamiento formal suelen citarse las siguientes:
    Apertura al mundo de lo posible: el adolescente descubre que la vida tiene muchas posibilidades más allá de su experiencia personal. Puede distinguir entre lo real y lo posible, probar hipótesis, trabajar con pensamientos abstractos. De niño podía amar a los padres y odiar a las cucarachas, ahora se puede amar la libertad y odiar la discriminación.
    Pensamiento lógico: el pensamiento formal se basa en proposiciones, no en realidades. Un adolescente es capaz de realizar inferencias o deducciones lógicas sin necesidad de tener en cuenta los datos concretos. Por ejemplo "todo A es B" es equivalente a "todo B es A".
    Posibilita el razonamiento hipotético-deductivo: imaginemos un péndulo, un objeto que cuelga de una cuerda. Podemos cambiar la longitud de la cuerda, el peso del objeto, la altura desde la que cuelga o la cantidad de fuerza que usamos para empujarlo. De estos cuatro, ¿qué factor o factores determinan la velocidad con que el péndulo se balancea? Si queremos resolver este problema tenemos que utilizar el razonamiento hipótetico-deductivo. Este método consiste en establecer una hipótesis, deducir consecuencias y comprobarlas o verificarlas mediante la experimentación. Finalmente debemos interpretar los resultados de las sucesivas comprobaciones, rechazando las hipótesis falsas. El adolescente es capaz de deducir conclusiones no sólo basadas en la observación de la realidad, sino también a partir de hipótesis. En el problema anterior, la única variable que determina la velocidad del péndulo es la longitud de la cuerda.
    Pensamiento egocéntrico: esta forma de pensar, típica del adolescente, se caracteriza porque se concede un gran poder a la reflexión y a la abstracción. Tiende a supervalorar las ideas como agente de cambio social, se cree que el mundo debe adaptarse a sus ideas y no ideas a la realidad.
    Además, al adolescente le cuesta diferenciar entre su punto de vista y el de su grupo social y, a menudo, cree que lo que piensa o le preocupa es similar a los pensamientos y preocupaciones de los demás.
    Abrirse a otros puntos de vista servirá al adolescente en su desarrollo social para poder participar de forma efectiva en la sociedad. Alcanzará el equilibrio cuando comprenda que la función de la reflexión no es contradecir, sino predecir e interpretar la experiencia.
    Por otra parte, y haciendo referencia en ésta oportunidad al lenguaje, consideramos que éste es un instrumento a partir del cual el adolescente moderno expresa su rebeldía. En realidad nos parece que muchas veces no importa tanto el contenido del mandato, como el vínculo que experimenta con aquel al cual lo dirige; el tono de voz, los gestos que acompañan a las palabras, la carga emotiva que deposita en su lenguaje, nos parece que pasan a tener suma importancia.
    Hay que tener en cuenta, en primer lugar, que no todos los grupos de adolescentes se expresan con un lenguaje particular incomprensible. Y que, muchas veces, las diferencias sociales también imponen términos y modos de giros lingüísticos distintos.
    En algunos ambientes, los chicos encuentran refugio entre los términos de la jerga: birra, faso, bondi, guita... En otros, más refinados, la manera de hablar varía: obvio, cool, fashion...

    ___________________________________________
    Ver: Periodismo y comunicación para todas las edades
    Las citas de Arturo Guerrero y Jesús Martín Barbero, se encuentran en este trabajo

    Ver: Sobre la estupidez y los estúpidos

  • SI a la Reforma según el PCV

    Ver: Socialismo democrático o contrarrevolución imperial, de James Petras

    Las 15 razones por las que el PCV llama a votar “Con Chávez por el SI”

    Partido Comunista de Venezuela
    CEPRID

    “Por la Patria y el Pueblo, Liberación Nacional y Socialismo”

    1. SÍ PORQUE FORTALECE EL PODER POPULAR. La reforma instaura mecanismos poderosos para el ejercicio de la participación protagónica del pueblo, reconoce el Poder Popular (Artículo 136), da jerarquía constitucional a los Consejos Comunales, y establece nuevos espacios y estructuras de democracia participativa, como los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, de Campesinos y Campesinas, y de Estudiantes (Artículo 70).

    2. SÍ PORQUE DEMOCRATIZA LA ECONOMÍA. La reforma prohíbe clara y enfáticamente los monopolios (Artículo 113) y los latifundios (Artículo 307), con lo que se dispone la desaparición progresiva de las grandes oligarquías y se favorece el surgimiento y fortalecimiento de pequeñas y medianas unidades económicas industriales, agrícolas y de servicios.

    3. SÍ PORQUE DEFINE UN NUEVO MODELO DE DESARROLLO. La reforma establece un modelo de desarrollo económico fundado en valores humanísticos, socialistas y ecológicos, que prioriza los intereses de la comunidad sobre los individuales y que garantiza la satisfacción de las necesidades sociales y materiales del pueblo (Artículos 112 y 299), con lo cual se comienza a dejar atrás el modelo capitalista de explotación salvaje de los seres humanos y de la naturaleza.

    4. SÍ PORQUE RECONOCE LAS DIVERSAS FORMAS DE PROPIEDAD. La reforma reconoce y garantiza, por primera vez en la historia de Venezuela, la existencia de una diversidad de formas de propiedad: privada, pública, social directa, social indirecta, colectiva y mixta (Artículo 115). Esto significa que a partir de ahora el Estado se compromete como nunca antes a proteger y preservar la propiedad de todos y la propiedad de cada uno.

    5. SÍ PORQUE AMPLÍA LOS DERECHOS SOCIALES Y ECONÓMICOS de los trabajadores Y TRABAJADORAS. La reforma extiende a los trabajadores y trabajadoras no dependientes, informales y por cuenta propia, los beneficios y derechos laborales que nunca les habían sido reconocidos, como jubilaciones, pensiones, vacaciones pagadas y reposos médicos (Artículo 87). Asimismo, reduce la jornada laboral a 6 horas diarias y obliga al Estado a promover mecanismos para la utilización productiva del tiempo libre en beneficio de la educación, formación integral, desarrollo humano, físico, espiritual, moral, cultural y técnico de los trabajadores y trabajadoras (Artículo 90).

    6. SÍ PORQUE AVANZA HACIA LA VERDADERA DESCENTRALIZACIÓN. La reforma ordena a los gobiernos Nacional, Estadal y Municipal, que descentralicen y transfieran efectivamente al pueblo organizado numerosas funciones y competencias que hasta ahora estaban reservadas a los poderes tradicionales, entre ellas la administración de servicios públicos, el mantenimiento de áreas urbanas, la seguridad y protección de las comunidades, la construcción de obras públicas, la creación y gestión de empresas públicas, cooperativas y otras unidades económicas (Artículo 184). Además, establece mecanismos financieros generosos para dotar directamente a las comunidades organizadas de los recursos necesarios para asumir estas nuevas funciones y competencias (Artículo 167). Todo esto se traduce en el fortalecimiento del Poder Popular y el cumplimiento real de la vieja promesa nunca satisfecha de la descentralización.

    7. SÍ PORQUE FORTALECE LA SOBERANÍA NACIONAL. La reforma establece mecanismos efectivos para afianzar y asegurar la soberanía económica nacional. Establece un trato preferencial para las empresas nacionales de cualquier tipo sobre sus equivalentes extranjeras (Artículo 301). Reserva para el Estado venezolano todas las actividades relacionadas con la exploración, explotación, recolección, transporte y almacenamiento de todos los hidrocarburos, y garantiza que PDVSA y todos los entes o empresas estatales que desarrollen actividades en este ramo sigan siendo propiedad de todo el pueblo (Artículos 302 y 303). Además, compromete al Estado a promover y desarrollar las actividades agropecuarias con criterios ecológicos y humanistas y con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria del pueblo y la soberanía del país en esta materia (Artículo 305).

    8. SÍ PORQUE RESCATA AL BCV. La reforma elimina la nefasta autonomía del Banco Central de Venezuela, que nos había sido impuesta por las doctrinas económicas neoliberales, y reorienta las actividades de este ente hacia la satisfacción de las condiciones monetarias, cambiarias y financieras necesarias para promover el crecimiento y el desarrollo económico y social de la Nación (Artículos 318 y 321).

    9. SÍ PORQUE CONTIENE UNA NUEVA DEFINICIÓN DE LA FUERZA ARMADA. La reforma define a la Fuerza Armada Bolivariana como un cuerpo “patriótico, popular y antiimperialista”, que “estará siempre al servicio del pueblo venezolano en defensa de sus sagrados intereses y en ningún caso al de oligarquía alguna o poder imperial extranjero” (Artículo 328). Este nuevo enunciado del carácter y misión de la FAB, junto con la creación de la Milicia Nacional Bolivariana como elemento articulador del pueblo organizado en armas (Artículo 329), garantiza su vocación democrática y su sometimiento a las necesidades y prioridades de las mayorías nacionales.

    10. SÍ PORQUE AVANZA HACIA LA INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA. La reforma ordena al Estado venezolano hacer de la integración latinoamericana y caribeña un objetivo primordial de su política internacional, con el propósito de configurar un bloque regional de poder político, económico y social capaz de contener las pretensiones imperialistas de las grandes potencias, dentro de un mundo pluripolar (Artículos 152 y 153). Esto significa que Venezuela se comprometerá como nunca antes a hacer realidad los ideales bolivarianos de unidad continental y de solidaridad entre los pueblos en su lucha por la emancipación real y el bienestar colectivo.

    11. SÍ PORQUE PROHÍBE LA DISCRIMINACIÓN Y FAVORECE LA IGUALDAD. La reforma prohíbe cualquier forma de discriminación basada en criterios de etnicidad, sexo, género, edad, salud, credo, orientación política, orientación sexual, condición social o religiosa (Artículo 21). Asimismo, la reforma establece por primera vez la igualdad efectiva de derechos políticos entre mujeres y hombres, al ordenar la paridad entre unas y otros en cargos de elección popular (Artículo 67). Además, la reforma hace obligatorios el reconocimiento, el respeto y la promoción de todas las culturas constitutivas de la nación venezolana bajo el principio de la igualdad entre todas ellas (Artículo 100).

    12. SÍ PORQUE CREA UNA NUEVA ORGANIZACIÓN DEL TERRITORIO NACIONAL. La reforma establece una gama de mecanismos novedosos y flexibles para la organización y administración del territorio, que harán posible atender de manera más efectiva las necesidades, potencialidades y características particulares de cada área, y que facilitarán el desarrollo del Poder Popular y las nuevas formas de democracia directa (Artículo 16). Además, se consagra el “derecho a la ciudad”, entendido como el derecho de todos los ciudadanos y ciudadanas a participar en la gestión de su ciudad y a disfrutar equitativamente de un medio urbano digno y de calidad (Artículo 18).

    13. SÍ PORQUE DA FUNDAMENTO JURÍDICO A LAS MISIONES. La reforma da jerarquía constitucional a las Misiones, con lo que se asegura su continuidad y su permanencia como instrumentos para la satisfacción de las necesidades más urgentes de las mayorías nacionales (Artículo 141).

    14. SÍ PORQUE ESTABLECE UNA VERDADERA DEMOCRACIA EN LAS UNIVERSIDADES. La reforma reconoce, por primera vez en la historia, a los trabajadores y trabajadoras de las universidades como miembros con plenos derechos de la comunidad universitaria, establece los principios de la democracia participativa y protagónica para la vida interna de las universidades, y garantiza el voto paritario de estudiantes, profesores y profesoras, trabajadores y trabajadoras, para elegir las autoridades universitarias (Artículo 109). Así, se satisface una demanda histórica de las comunidades universitarias y se crean condiciones para la construcción de una genuina democracia en las universidades, todo ello sin menoscabar la autonomía.

    15. Y PORQUE AL DECIR SÍ A LA REFORMA RATIFICAMOS NUESTRO APOYO AL PRESIDENTE CHÁVEZ, FORTALECEMOS AL GOBIERNO REVOLUCIONARIO, Y DAMOS NUEVO IMPULSO AL PROCESO PARA QUE SIGA AVANZANDO.

  • La poesía de Hesnor Rivera ante la condición humana

    Ver, de José Javier Franco
    Una nota sobre Hesnor Rivera y la poesía

    No es usual que un poeta sea tomado en cuenta a la hora de revisar sus planteamientos en torno a la condición humana. No lo es, no porque carezca de estos, sino por la concepción de poesía extendida incluso en el ámbito académico, la cual proviene sin duda desde la misma antigüedad clásica. La poesía en general ha sido vista como un discurso desapegado de la realidad, preocupación moderna que reclama con exclusividad la prosa. En otras palabras, la realidad y con ella la verdad y el pensamiento, no son posibles sino en prosa.
    No obstante, durante el siglo XX –y como herencia del Romanticismo- fueron muchos los teóricos que reconocieron la potencia heurística del poema, la posibilidad de llevar a cabo descubrimientos de y sobre la realidad con un grado de penetración, de hondura, imposible de alcanzar con otros géneros, otras herramientas, otros recursos expresivos.
    En este sentido, es abordada la obra de Hesnor Rivera, poeta y periodista venezolano nacido en 1928 y muerto en la ciudad de Maracaibo el año 2000. Publicó En la red de los éxodos (1963), Puerto de escala (1965), Superficie del enigma (1967), No siempre el tiempo siempre (1975), Las ciudades nativas (1976), Persistencia del Desvelo (1976), acaso uno de sus libros más densos, El visitante solo (1978), La muerte en casa (1980), El acoso de las cosas (1982). Los encuentros en las tormentas del huésped (1998), Secreto a voces (1992), Endechas del invisible (1995). Al morir estaba trabajando en La Gramática del alucinado. Aunque profesor universitario, fue la poesía y el discurso poético su expresión más persistente y en ese ámbito concentró sus ideas, su visión del mundo y de lo humano. “Elegí –dijo en un poema- la basura de la metafísica/ -la orfandad de los términos/ sin aplicaciones útiles” (1995: 20)
    En la poesía de Hesnor Rivera, y en eso nos empeñaremos en las páginas que siguen, encontramos expresadas las angustias del hombre moderno, su desconcierto y soledad, en un mundo cada vez más incomprensible.

    No he descubierto todavía
    (y seguramente ya es tarde)
    La significación de las cosas
    (1995: 11)

    Como una constante, encontraremos expresada esta situación que podemos llamar ontológica, y desde la cual el yo, el otro, la memoria, la ciudad, la historia, se observan lúcidamente, en todo caso, iluminadas por una razón distinta, puesto que su punto de atención es el de un sujeto descolocado/problematizado ante la racionalidad imperante.
    El “yo” de los poemas de Hesnor Rivera es el del sujeto en condición de soledad, ser que al estar en soledad extrema ha perdido contacto con la realidad, toda vez que el sentido y la coherencia surgen de la relación significativa que establecemos con el entorno, con el contexto. Cuando decimos significativa hablamos de una relación que ocurre en un espacio y tiempo histórico, social, cultural, dados, que le confiere sentido, circunstancialidad, aunque, como leemos en un poema “…es necesario un punto/ de referencia un poco menos vago/ que la simple relación de los hechos” (1993: 38).
    El yo lírico de Hesnor Rivera padece la angustia sartriana de aquel que se encuentra inmerso en medio de objetos con los que no puede establecer relación alguna, que han desbordado su capacidad cognitiva, que lo dejan paralizado en un momento de la historia, suspendido del presente, como si el tiempo (y con él las cosas) se sucedieran en otra instancia espacio-temporal. No es pues, el sujeto, el individuo, quien atiende a las emergentes solicitudes de lo real, sino que comienza a crearse un sujeto virtual que asume las formas de una realidad evanescente, que huye del sentido, y que sólo se reconfigura en la virtualidad del espacio-tiempo tecnológico. El sujeto real, digamos, es apartado de esta configuración, como quien cede o renuncia a comprender, aventajado por sujetos que no resisten y en cambio se dejan ir en la corriente vertiginosa de las cosas.

    Obsesivamente
    me sumerjo en la idea
    de reconstruir el hombro
    el cuello –todo el cuerpo
    que transpira luces
    para que la realidad exista
    al otro lado de la ventana
    (1995: 65)

    Desde este yo desconfigurado es desde donde se problematiza la relación con el otro. El otro, en efecto, se carga con los sucesivos abandonos, los repliegues o deslizamientos de lo real, y su presencia se desdibuja. El otro serán las mujeres, los amigos, los inmigrantes, los desterrados, todos sonámbulos, flotando en una atmósfera donde lo único real es la niebla, lo que se desvanece o borra.

    Un rostro sale por entre los dedos
    Para huir de la sede que lo acecha.
    No es en realidad el de nadie...
    (1993: 42)

    La poesía es esencialmente metáforas (pero, ¿no lo es todo pensamiento? Como explica la investigadora argentina María Natalia Zavadivker: “La metáfora, tal como lo señalara el filósofo español Ortega y Gasset, constituye un instrumento mental imprescindible para la construcción de representaciones de la realidad, no sólo aquella que poseen un valor meramente estético y permanecen circunscritas al ámbito literario, sino también las existentes dentro del vocabulario científico y que están, por lo tanto, comprometidas con valores estrictamente cognitivos, tales como la búsqueda de la verdad, o, lo que es lo mismo, una descripción “ajustada” a lo que la realidad es”.)
    En este sentido, el compromiso de Hesnor Rivera ha sido conferirle existencia (noción, concepto, idea) a la sensación muy moderna, muy contemporánea, de la soledad en la multitud, la soledad humana como condición ante la pérdida de las referencias que nos da(ba)n asidero en el mundo. El poeta se coloca ante el absurdo con un yo desgarrado por los sucesos de un mundo cuya comprensión se disipa:

    Todo cambia con la velocidad
    que tienen los recuerdos
    para convertirse en pasto
    de las fieras del tiempo
    (1995: 51)

    Desde esa intemperancia ve alejarse al otro, cambiar, desenvolverse en desorden y desconcierto. El otro es posibilidad cierta de relación, pero si no está, si es imposible, lo demás, el orden de las cosas, la realidad misma, también se borra.
    Resulta obvio que la crisis del sujeto y la realidad afecta la comprensión de la ciudad y de la historia en la que esa ciudad y su devenir se inscriben. La ciudad de Maracaibo es objeto de crítica, de visión y revelación por parte de Hesnor Rivera, quien traduce en clave poética las transformaciones que sufriría a raíz de la irrupción casi súbita y por ende violenta del petróleo, la metamorfosis que sufriría a raíz del cambio del modelo agroexportador al monoexportador de hidrocarburos. Con el petróleo sobrevino pues, un des-orden simbólico, que se traduce en la poesía de Hesnor en un enjambre de signos proveniente de su memoria rural en la que irrumpe la ciudad, la metrópolis, la industrialización, el urbanismo, lo que comienza naturalmente a generar sentidos inéditos, desconocidos, sorprendentes.

    Un chorro de petróleo vale
    más que una mano –más que un hijo
    con su viuda al hombro. Más
    que un lago con las bellas formas
    de las hojas de la centella mojada.
    y allí estaba quitándole
    a los lirios y a los gatos
    y a los pollos sus semejnzas
    con un pollo y un gato y unos lirios
    (2000: 61)

    También de una suerte de nostalgia mansa, tranquila, decimonónica casi, como un cuadro impresionista:

    Ahora te sorprendes caminando libremente
    A lo largo
    De las calles
    De la ciudad
    -la misma que viste alrededor de tu infancia
    Desenrollando el hilo
    Rojo de las leyendas
    Sobre el lago que pare sin cesar las tormentas.
    Pájaros y relámpagos manejados
    Por los dioses mortales
    (1995: 84)

    Es posible que no exista en la literatura y en otros órdenes del pensamiento un conflicto más intenso que el protagonizado por la ruralidad y la ciudad, enunciado en la antinomia ya clásica “civilización y barbarie”. Ese conflicto nos constituye y atraviesa nuestro ser político, cultural, social. Nuestra historia y proyecto de nación dependen de este trance fundacional, hasta ahora irresuelto. En la poesía de Hesnor aparece puntualmente, con notable intensidad:

    Cuando la ciudad y sobre todo
    sus gentes dejan de ser tan puros
    como el tiempo de la infancia
    que se divide en multitudes con alas
    y con ruedas de muy lentas provincias.
    (1993: 167)

    Pero también aparece una suerte de celebración de un tiempo rural que se cuela por entre los hierros y el hormigón del presente voraz. Piratas, indígenas, conquistadores, recorren Venezuela y en especial Maracaibo y el Lago, mezclándose (en) el país campesino y el país petrolero:

    Todo esto ocurre en Maracaibo
    el sitio de la batalla en el lago.
    De los cocoteros con cara
    de los que pierden las guerras.
    el sitio descubierto por Alonso
    de Ojeda –ese gran miserable
    precursor de las operaciones
    de estafa mercantil vigentes
    sobre todo en petróleos
    (conozco por lo menos uno
    de sus descendientes espurios.
    decía ser purísimo pariente
    de los libertadores y quería
    vender por un millón de bolívares
    toda la gasolina a los puercos).
    (1993: 195)

    El pasado rural permanece en forma de nostalgias, de recuerdos pertinaces, presencias, nombres. También en flora y fauna, en un paisaje que desaparece tras los avances de la industrialización.

    Saltaba entre tuberías
    y racimos de válvulas.
    Allí entretejí ilusiones
    bajo el sol horrible
    de los mediodías
    mientras miraba a las iguanas
    vestidas con las cenizas del hierro.
    (2000: 76)

    Sólo permanece la casa, la materna, la de la infancia, o el patio, centro denso donde se obtienen las respuestas más acuciantes, esas que tienen que ver con el ser. Desde sus “ventanas”, desde sus “puertas”, desde su “hoguera viva de palabras”, se atisba un mundo, una realidad que circula, se afirma o desaparece, como sueño, recuerdo, nostalgia, o futuro.

    Solía reunirnos el tiempo
    De otro tiempo en la casa y sin embargo
    Muy fuera de sus ámbitos que iban
    Retrocediendo hacia sus viejas formas.
    (1993: 147)

    Todo esto ocurre en Maracaibo
    Donde lleno como estoy de pasado
    Terrible trato de olvidarme
    Hasta por lo menos de la muerte
    (1993: 195)

    La casa, el patio, la cocina son formas de la memoria; frente a todo lo que desaparece, esos dos lugares atemperan la incertidumbre, sosiegan la angustia de la modernidad, la misma que los niega como resabios atávicos propios de una identidad que es rémora para el progreso. Patio, casa, cocina traen consigo las palabras, un ámbito en el que los hechos establecen hondas relaciones, no esa superficial concatenación de accidentes que configuran la realidad portátil, inestable, que caracteriza la contemporaneidad. (I)realidad integrada por sujetos sin arraigos. Ante ese desalojo, se pronuncia Hesnor con una poesía hecha de memoria, de presente y futuro que no pueden existir sin pasado:

    ¿Dónde los baúles que seguían
    oliendo a rancio pero oliendo
    a juventud que no quiere morirse?

    (…)
    Solía reunirnos el patio
    como una hoguera viva de palabras
    que ardían para guardar silencio
    -para hablar del recuerdo de las cosas
    y de los seres y los hechos que esperan
    por su nombre todavía pendientes.
    (1993: 147)

    Del arraigo a la tierra campesina, al mundo y al imaginario rural, resulta obvio llegar a la crítica hostil al industrialismo, a los influjos de un mundo moderno que llega con sus encantos, sus máquinas, sus objetos, sus formas de vida. Ese tránsito que para muchos teóricos sociales ha significado el avance de la transculturación, o el nacimiento de las culturas híbridas, es descrito por Hesnor Rivera, en cuyos poemas un mundo de cruces y desfases entre el campo y la ciudad alcanza niveles paroxísticos, sobre todo con la ventaja que ofrece la poesía y en especial, su técnica de composición consistente en unir lo que en condiciones normales no podría estar unido, resultando lo sorprendente, lo insólito, como discípulo que fue del surrealismo. Sólo que ese surrealismo suyo (y lo fue también el europeo) fue una toma de conciencia, una revelación de la realidad, no un escape ni una huida, como la crítica fácil repite. Así lo deja ver en el poema titulado “Apocalipsis” (1952), que además marca el nacimiento del grupo literario del mismo nombre integrado entre otros por Atilio Storey Richardson, Miyó Vestrino, César David Rincón, que vendría a sacudir el adocenado mundo poético marabino y con importante repercusión en las letras nacionales, al menos las capitalinas.

    Mi país rumia en secreto
    el agua de los desastres
    (…)

    ¿Qué manda el amo? gritan niños melancólicos
    en las noches de barro. Se escribe M
    delante de B y P como en la palabra Constantinopla
    (…)
    (2000: 53-58)

    Realidad, crítica social. La poesía de Hesnor deja asomar su compromiso con la suerte de la población sometida a los embates de la cultura petrolera. Dice explícitamente, sólo que con la musicalidad, el ritmo de poemas coruscantes que no tendrán resonancia parecida sino en los del poeta chileno Rosamel del Valle:

    Todo lo que dije antaño
    había sucedido hace poco.
    Sigue pasando por mis sentidos
    como un torrente por los canales
    de una ciudad destruida.
    Todo lo que digo ahora
    está pasando en la memoria
    de los deudos perdidos.
    ¿Dónde están tales tesoros.
    Dónde están las sirenas
    cuyo canto vinimos a escuchar
    para morir amando al mundo?
    Tú decías como descubriendo
    indicios: un chorro de petróleo
    vale más que un canasto de plata.
    Y allí estaba corriendo
    por acequias como por las redes
    de un planeta de luto
    (…)
    (2000: 59)

    La llegada del petróleo significó la desaparición de un mundo lacustre y marítimo redivivo en la poesía de Hesnor a través de nostalgias e imágenes que, tendrán en los viajes, y en los viajes específicamente en barco, una casi obsesiva persistencia evocatoria. Maracaibo fue ciudad portuaria, vinculada al lago vitalmente, pero la ciudad moderna ha crecido de espaldas a esa enorme masa de agua, que es como decirlo de espaldas a su verdadera historia. Vislumbres de esa historia aparece en los poemas de Hesnor Rivera como visajes de un tiempo ido, que ha dejado sin embargo vestigios, reservas, como una suerte de desechos flotantes:

    A lo largo de los muelles un barro
    de tristeza ha enmudecido
    la chimenea de los barcos
    -ya no cuentan a pitazo limpio
    la aventura blanca y negra
    ocurrida entre el adiós y el regreso.
    A lo largo de los muelles no
    se ven más las camisas con parches
    de los muchachos que fijaban
    la mirada de sus visiones heroicas
    en la picada de las palometas
    como labradas con alambres de plata.
    (1993: 189)

    Con el petróleo llega también un mundo de bajas oportunidades, de conexiones delicuenciales en submundos donde el contrabando y la administración pública intercabian roles, máscaras. Hesnor se vale del discurso poético para mezclar o yuxtaponer momentos históricos donde se verifica el mismo y antiguo pillaje. Piratas y corsos de taquilla y punta en blanco se alían para prevalerse de la misma estafa. El estilo de Hesnor permitirá ir engarzando momentos, culturas, en un mismo plano delirante, ofreciendo vistas que se explican e iluminan unas a otras. Por ejemplo:

    El Bandido se desplaza
    En automóviles púrpura
    -más suntuosos que la quinta
    De los mercaderes en apariencia
    Quietos pero con apetitos
    Fenicios y por herencia asentados
    En las orillas arruinadas del lago.
    (…)
    Y sobre todo el automóvil
    Del Bandido es menos cursi
    Que el castilo de los usureros
    Sin patria siempre chorreaditos
    De miedo pero que no tiemblan
    A la hora de venderse por el solo
    Goce de aspirar los olores del
    Ham and eggs que envuelven
    A Wall Street o Long Island.
    (1933: 194)

    Para cierta crítica, el ejercicio que hemos hecho resulta de haber forzado el discurso poético para servir a los intereses de un discurso social ante la condición humana. Pero dudamos de la inconciencia “artística” del poeta, y en cambio nos parece que recoge en su poesía los descalabros, los desconciertos de los sujetos sometidos a los embates de una industrialización y una época en general que destruyó sus amarres a la realidad, que los fracturó y dejó a la deriva en un mundo cambiante y con visos de delirio, pero no ese (o sólo ese) que libera, sino ese que empuja a la desesperación. Cuando Hesnor Rivera recibe en 1992 el Premio Regional de Literatura “Doctor Jesús Enrique Lossada” es explícito al momento de recordar el tipo de olvido al que habían sido sometidos sus entrañables amigos de Apocalipsis: “Ante sus muertes, no han faltado los comentarios de algunas malas conciencias de entre “la gente de bien” de acuerdo con los cuales, se murieron porque esos poetas no eran más que unos locos y unos borrachos, y a lo mejor, sin proponérselo, logran de algún modo un poco de razón, porque en efecto, somos siempre unos locos y unos borrachos, sobre todo si tenemos que soportar los embates de una sociedad en crisis, de un mundo de poder sumergido hasta el cuello en la más espesa corrupción, en el más delirantes despilfarro y en los vericuetos de una audacia siniestra capaz de invertir los valores de la vida en común. Cualquier persona sensible –oriente o no su sensibilidad a la creación literaria- podrá percatarse de que el país donde le ha correspondido vivir, sobre todo en las últimas décadas, es un laberinto alucinante de mentiras, de intrigas, de embrollos tan miserables que son capaces de desquiciar la integridad racional de toda una nación”.
    Las últimas líneas explican a su vez el delirio, el surrealismo de la poesía de Hesnor, como resultado de una cultura de la impostura y el crimen. Confrontar la poesía de Hesnor Rivera ante la condición humana supone menos una aventura intelectual que el acercamiento al testimonio de una conciencia y una sensibilidad acuciadas por “las miserias espléndidas/ de los porvenires desde entonces antiguos” de la vida en un país terriblemente dependiente y arrasado en lo que tenía de más suyo.

    Referencias bibliográficas

    - Puerta de Agua (1993) “Hesnor Rivera: Antología Poética”. Secretaria de Cultura del Estado Zulia.
    - Rivera, Hesnor (1995) Endechas del invisible. Dirección de Cultura de La Universidad del Zulia. Maracaibo
    - Rivera, Hesnor (2000) Las ciudades nativas. Ediluz. Maracaibo
    - María Natalia Zavadivker. http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/zava40.pdf
    ________________________________________________
    Ver:
    La gramática del alucinado, un libro que no fue
    El Zulia, puente sobre el desvelo poético
    Hesnor Rivera y Maracaibo
    La persistencia de la memoria

  • Donde van a morir las computadoras

    "...uno de los efectos de la difusión masiva de computadoras, que es al mismo tiempo otra demostración del carácter profundamente irracional de la ciencia y la tecnología occidentales, sobre todo luego de quedar encadenadas al mercado y al cálculo de rentabilidades, son los horrorosos daños producidos sobre la salud de los habitantes de aquellos sitios convertidos en cementerios de computadoras desechadas. Se sabe que la obsolescencia planificada es uno de los mecanismos utilizados por las grandes corporaciones para garantizar la venta permanente de equipos “nuevos”, que de nuevos sólo tienen a menudo detalles irrelevantes o accesorios inútiles. Debido a ello, la vida útil promedio de una computadora en los países centrales no sobrepasa los dos años. Diariamente, 163.500 computadoras, equivalentes a 3.513 toneladas, son echadas a la basura en los Estados Unidos; una pequeñísima cantidad se utiliza para reciclar repuestos y del resto, menos del 15% se desarma o entierra en ese país, lo demás es vendido a intermediarios que las transportan a desarmaderos en la India, China y Paquistán sobre todo. Allí ejércitos de niños y desocupados rompen a martillazos el tubo catódico del monitor para rescatar el alambre de cobre de la bobina. El revestimiento interno del tubo, hecho de plomo, es tirado a la tierra o al agua, produciendo esterilidad total y envenenamiento para quien la consuma. Los circuitos son asimismo fundidos en precarias fogatas a cielo abierto para rescatar cantidades ínfimas de oro de los conductores. Los gases desprendidos por el PVC ocasionan índices geométricos de aumento de cáncer, tuberculosis y enfermedades respiratorias casi siempre mortales. De hecho, en los sitios donde se “recicla” la basura cibernética, el promedio de expectativa de vida ha descendido en cerca del 40%, todo ello para generar un ingreso diario promedio por familia de un dólar veinte, mientras los intermediarios se benefician con treinta dólares por computadora trasladada a esos botaderos de la periferia." (pp. 421-422)

    Tomado de: La Diversidad Asediada, de Pedro Susz. Editorial Plural. La Paz, Bolivia. 2005. Pág. 777

  • Territorio y Reforma

    Ver: ASAMBLEA NACIONAL Y REFORMA

    Ver: Sí a la Reforma Constitucional
    Venezuela por Ender Cepeda

    Con la propuesta de Reforma que se discute en nuestro país, y tras su aprobación en el referéndum, acontecerá un hecho de suma importancia: la visibilización del territorio. No es menor este punto porque bien sabemos que el capitalismo global desterritorializa, en otras palabras separa a los ciudadanos y ciudadanas de la tierra y por ende, de la producción, de la economía. Para el neoliberalismo la tierra es un asidero estorboso, y le exige a sus adeptos desligamiento, ligereza, disponibilidad. El trabajo puede estar en cualquier parte porque el capitalismo es global. De los territorios, le importa al neoliberalismo que las políticas arancelarias sean laxas, que la mano de obra no sólo sea barata sino en condiciones de no exigir nada a cambio, que la materia prima no signifique cargos onerosos de transporte, que el Estado no sea relapso. Otro territorio que a la economía mundo le interesa es el de los paraísos fiscales, sitios donde el capital veranea y huye del estruendo sordo de la bolsa.
    El otro territorio que es de su interés es el turístico, territorio donde nada humano y verdadero acontece salvo la simulación de vida y su promesa siempre insatisfecha de felicidad. El mercado en efecto, nos hizo turistas en nuestras propias ciudades y nos hizo mirarnos como a seres exóticos. La televisión y sus modelos fueron el espejo bizarro de nuestros sueños y deseos, el mundo donde no podíamos vivir pero que estaba ahí al alcance de la lotería, del bingo, de la metamorfosis, un sábado sensacional cualquiera.
    Los venezolanos, sobre todo a partir de la explotación petrolera, no necesitamos (d)el territorio. El petróleo suplía ampliamente la ficción de país y democracia que existía y que comenzó a derrumbarse el 27 de febrero de 1989. Vivíamos aquí, pero sobre un territorio prestado o portátil, un fantasma de tierra controlado por intereses trasnacionales, por corporaciones que funcionaban como enclaves del imperio. Teníamos ganaderos sin ganado y hacendados con piscinas y helipuertos secretos con actividades secretas. Nuestra economía giraba en torno al petróleo y no en torno a la satisfacción de necesidades, de hecho todos nuestros alimentos entran por los puertos o por las fronteras. La situación no ha cambiado mucho, cierto, pero sería de ingenuos pretender soluciones no estructurales, a las que apunta, por ejemplo, la Reforma cuando afirma expresa, explícitamente, que se prohíbe el latifundio. (Ya la Ley de Tierras del 2001 tiene un golpe de Estado a cuestas, y no son pocos los que esperan –y ansían- desestabilización para los días que vienen.)
    La Reforma hace visible pues, el territorio. Una mirada, una atención, que no es del gusto del neoliberalismo, que tanto necesita del free-lance, de veletas zarandeadas por el viento de las oportunidades, no importa de donde sople, ni qué oportunidad sea.
    El trabajo y la educación vinculados al territorio genera economía (oiko-nomía) territorializada, local, ahincada en los problemas y necesidades de las comunidades, esto es de las unidades “geo-humanas”. El mercado global detesta la diversidad, y la Reforma apuesta por el reconocimiento de nuestras multietnicidad y pluriculturalidad. Les da realidad y las despoja de retórica cuando visibiliza el territorio y las prácticas culturales que sobre él y sólo sobre él son posibles. Otra cosa como sabemos, es turismo o folclor, souvenir antropológico
    Se entiende la respuesta de la reacción, se entiende que vociferen, se entiende su desesperación. Se entiende que se salgan de sus casillas.
    Lo nuestro es pensar y construir a pulso el país de nuestros hijos e hijas, no sobre la terra incognita o vacía del neoliberalismo, sino sobre la tierra de nuestros ancestros, la tierra que somos, llena toda de nosotros y nosotras.
    _________________________________________________
    Ver:
    Carreteras y capital
    Sobre la tierra

  • Sobre Chávez y el Borbón

    Por: Jon Juanma Illescas Martínez(*)
    Artículo publicado en www.aporrea.org.

    Mi Rey contra Chávez: llamado de auxilio al pueblo venezolano y al español

    Soy un ciudadano español y me siento angustiado. Resulta que el Jefe de Estado de mi país nunca se ha presentado a ninguna elección, ya que es Rey, justo ese tipo de gente que como bien es sabido no tienen por costumbre presentarse a ninguna elección o referéndum para ocupar el puesto más alto en la dirigencia de un país. Pero supuestamente, mi Rey, me representa como ciudadano (súbdito) del Reino de España, allende los mares. Si no me gusta su política no puedo votar por otro. Aún así, no cesan de repetirme por TV que vivo en un país democrático en el que somos envidiablemente libres. Debo tener algún problema de entendimiento grave porque yo pensaba que la democracia era el poder del pueblo y que con este sistema era él mismo quien decidía su futuro. Ahora mi Rey nos ha metido en un lío con otro país hermano, la República Bolivariana de Venezuela, hablándole a otro jefe de estado, a Hugo Rafael Chávez Frías del mismo modo que un padre autoritario a su hijo pequeño, diciéndole con tono enojado e imperativo: “¿Por qué no te callas?”. Este gobernante, por cierto, sí democráticamente elegido por tres ocasiones. Llegados a este punto, ¿qué puedo hacer como ciudadano si no me siento representado por mi Rey? Pues poca cosa y verán porqué.

    Desde 1939 a 1975 el pueblo español sufrió la atroz Dictadura de Franco, genocida de extrema derecha, amigo entre otros de personajes tan insignes como Mussolini o Hitler. En 1975 el tirano murió en la cama sin pagar por sus crímenes. En ese momento y ante las múltiples huelgas obreras y manifestaciones estudiantiles, la dirigencia reformista del régimen franquista entendió que para acceder al mercado europeo y llevarse parte del pastel capitalista debía reformar el sistema ya que la Unión Europea jamás admitiría una dictadura como país miembro. Así las cosas y como dice el historiador Bernat Buniesa, la dirigencia reformista capitalista española eligió seguir un camino de reformas en “que todo cambiará para que todo siguiera igual”. De esta manera y con la ayuda del capitalismo internacional, la CIA, el Club Bilderberg, el Club de Roma y demás élite de la “Internacional Capitalista”, consiguieron comprar de una forma más o menos disimulada a los líderes de los partidos de izquierda de este país y desmovilizar consiguientemente a las masas que pedían cambios mucho más profundos en el sistema político y económico. A todo esto, mi Rey, elegido por Franco como su sucesor, fue presentado por arte de magia como paladín de la democracia y apasionado reformista constitucionalista (él mismo que había jurado los principios del movimiento y su adhesión a Franco).

    Así las cosas, la oligarquía española tuvo la “delicadeza” de redactar una nueva Constitución con la ayuda de los líderes de izquierda más reconducidos y permitir al pueblo español elegir entre aprobarla en referéndum o no. O sea, le dio la posibilidad de continuar con todo el sistema franquista de siempre o cambiar hacia una monarquía parlamentaria capitalista. Dos opciones. Sólo dos. Era como si la oligarquía española a modo de padre autoritario le dijese al niño pueblo, ¿qué prefieres, que te siga pegando con la correa o que ahora lo haga con la mano? Evidentemente el pueblo español prefirió con la mano. Prefirió elegir la nueva Constitución que aún siendo bastante conservadora garantizaba un marco jurídico mínimo de libertades ciudadanas y derechos políticos, derechos inauditos en este país europeo desde que ganara la Guerra Civil Franco en 1939. La Constitución de 1978 vigente actualmente fue aprobada con una abstención del 32,89% y de los votos emitidos con un 87,87% de afirmativos. En Catalunya la abstención casi llegó a la mitad de la población y en Euskadi (País Vasco) la superó con el 55,50%. Y por cierto, el referéndum fue en bloque a diferencia del que se hará en diciembre en Venezuela. A los españoles de entonces se les permitió o seguir con el franquismo sin Franco o aceptar todo el paquete de la nueva Constitución de 1978 con Monarca incluido.

    Desde entonces pan y agua, y también mucho circo por supuesto. Nadie ha preguntado al pueblo español si quiere o no Monarquía y es muy posible que esto siga así, porque los dos partidos principales, el PSOE (desde el centro-izquierda siendo muy bien pensados hasta el centro derecha) y el PP (desde la extrema derecha al centro-derecha, en todo caso ultraliberales), son partidarios de este sistema propio del feudalismo. Esto forma parte del consenso que se llamó Transición pero que los socialistas honestos debiéramos llamar Restauración Borbónica como correctamente ya han apuntado algunos historiadores.

    Desde estas humildes líneas quiero hacer un llamado al pueblo venezolano y al español advirtiéndole de diferentes peligros.

    Al pueblo hermano de Venezuela le quiero decir (como ya supongo que una gran parte de él sabrá) que este acto ocurrido con “mi Rey” no es más que parte de la gran obra teatral que verán representada a lo largo de la campaña electoral hasta el día del referéndum. Obra de teatro patrocinado por la Oligarquía capitalista internacional que a diferencia de los trabajadores, tienen un nivel de internacionalismo de clase envidiable. No es más por tanto, que uno más de los intentos desestabilizadores que están orquestando contra la Revolución Venezolana y la Reforma Constitucional que sin ser verdaderamente socialista, camina con decisión rumbo al socialismo. Así que animo al valiente pueblo revolucionario venezolano que no de su brazo a torcer porque somos muchos los que en el mundo estamos a favor del proceso y por supuesto, entre ellos, muchos españoles. Ciudadanos (o vasallos en nuestro caso) que no tenemos voz por estar los medios masivos de comunicación de nuestro país, todos, en manos de capitalistas que obedecen sus internacionales intereses. Del mismo modo, alerto al pueblo venezolano que no pierda de vista una de las dimensiones más importantes del socialismo, el Internacionalismo, la hermandad activa, la solidaridad y el entendimiento real con el pueblo trabajador de cualquier parte del mundo. Que no se deje llevar por el fácil chovinismo anti-europeo, anti-español y piense que aquí todos estamos a favor de “nuestro Rey”, ya que como he dicho NINGÚN español votó por él y si algún día se hiciera aquí un referéndum al respecto, seguro habría más de una sorpresa, porque si no créanme ya lo hubieran realizado para legitimarlo. Que los venezolanos no piensen siguiendo el paradigma nacionalista burgués, que todos apoyamos al genocida Cristóbal Colón y su llamado “Descubrimiento de las Américas”. Al igual que no apoyamos el exterminio indígena que cometió, el saqueo permanente de las riquezas americanas con la colonización y el robo que aún hacen las multinacionales españoles, que por cierto, no olviden son propiedad de unos pocos oligarcas de aquí y que jamás representarán al conjunto del pueblo español.

    Así mismo, en la medida en que el pueblo español me esté leyendo, le exhorto a que se prepare ante la campaña reaccionaria que se nos avecina en contra de la Revolución Socialista Bolivariana. Defiendan este proceso mientras merezca ser defendido (actualmente lo merece y mucho), defiéndalo por el futuro del Planeta, por la posibilidad de construir un mundo mejor, diferente, alejado de los patrones criminales desarrollistas del Capitalismo Global. Abran bien los ojos y no se dejen confundir, busquen diferentes enfoques a favor y en contra y ¡por favor!, no crean en absoluto a los medios del Capital. Contrasten la información desde diversos medios, saquen sus propias conclusiones y a ser posible ( más si son socialistas) háganse más de un amigo venezolano que además de relatarles cosas que jamás leerán en ningún sitio, les brindarán una maravillosa amistad. Avancemos en el internacionalismo proletario y en la hermandad de este gran pueblo compartido que es la humanidad.

    (*) Jon Juanma es el seudónimo artístico/revolucionario de Jon E. Illescas Martínez, licenciado en Bellas Artes, artista plástico, analista político y teórico del arte socialista.

    Para cualquier comentario con el autor sobre el artículo:

    jonjuanma@gmail.com

    Para ver una parte de la obra plástica del autor:

    http://jon-juanma.artelista.com/

    http://jonjuanma.blogspot.com/
    _________________________________________
    Ver: América Latina libre y soberana

  • Taller de Lectura Poética

    (Texto del Taller dictado en el marco de la Feria del Libro de Venezuela 2007, en su capítulo regional Maracaibo, en la Plaza Baralt y el Lía Bermúdez)
    ______________________________________________
    Ver: La realidad, la poesía
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    Yo vengo sosteniendo que existen, básicamente, dos discursos. Uno que refiere a la “realidad”, por ejemplo, el periodístico, y otro a la “ficción”, entre ellos la literatura. Sin embargo, he observado que el que asumimos como discurso sobre lo real, se caracteriza por empobrecer la realidad. La realidad, lo que vemos, siempre sobrepasa ese discurso. Y esto ocurre porque su marco de acción es muy limitado.

    Taller

    Plantea este discurso que todo tiene un principio, un desarrollo y un final, un principio fijo y establecido que llama origen (sin pasado), un desarrollo por etapas y un final absoluto. La ficción, en cambio, afirma que todo origen es desconocido, que el desarrollo es imprevisible y que el final no existe, mas se pierde en el infinito. Por otra parte, el discurso sobre la realidad, en su marco de acción temporal limitado, se mueve en un espacio también limitado. Este discurso no se entrega con tranquilidad a las transparencias, a las superficies atravesables, a los límites imprecisos. No así la literatura, que ha hecho suya la transparencia, lo invisible, lo ilimitado. Veamos algunos ejemplos:

    Los senos de mi mujer
    son
    dos hogazas de pan tibio
    dos semillas de avellana desnudas
    miel cremosa de París

    Dos lunas sedientas
    son
    para mis noches de taciturno vuelo

    En ellos
    me gusta quedarme rezagado
    hasta escuchar
    el profundo
    primigenio compás de su cuerpo

    luego puedo dormir
    dormir
    sin miedo a despertar

    (Hernán Zamora)

    A la ficción (en este caso poética) le interesa que las palabras digan más de lo que dicen, algo que no está en los planes del discurso de la realidad. A este le vale uno y sólo un sentido para sentirse satisfecho, y no puede pensar que los senos de una mujer tengan algo que ver con el pan tibio. Para un enamorado, del pan y de su mujer, sus senos pueden ser, por qué no, hogazas de pan, tibio. O dos lunas sedientas. Y si pone la cabeza entre aquellos senos, no escucha (sólo) el corazón sino el profundo, el primigenio compás de su cuerpo. Y luego viene lo que ya hablábamos: la frontera del fin (en este caso la muerte) se borra, desaparece. Y el enamorado que se ha dormido en aquellos senos ya no teme morir (como diría un realista poco enamorado) sino que ya no teme despertar, esto es, ya no le da miedo vivir. ¿Qué ha ocurrido? Que lo normal se ha invertido, cambiado de signo: la muerte se ha vuelto vida y la vida muerte. Estos cambios de signo son los más buscados por el discurso de ficción. Estemos atentos a estas metamorfosis. Sigamos con otro ejemplo:

    MARGEN DE ERROR

    Nunca he tenido claro
    los próximos cinco segundos

    Ante cualquier situación
    siempre he creído en la bondad de los dioses

    Aunque hubiera deseado las cosas de otro modo
    no me quejo

    Busco la liviandad del vuelo
    a pesar de una cuantas culpas y otros tantos temores

    En estos días abro los brazos
    como queriendo respirar el azul de los cielos de Enero

    Creo que ya nada podrá hacerme daño
    He vivido siempre
    en eso que las estadísticas llaman
    el margen de error.

    (Gonzalo Fragui)

    ¿Qué tenemos aquí? Incertidumbre, cuando el poeta alude a esos cinco segundos nada claros. Y ante la poca certeza, se ofrece la confianza en los dioses. No se queja y busca la liviandad, el vuelo. Otra clave importante: la ligereza, el aire. Y a esa imagen aérea le sigue la plenitud, respirar el cielo del comienzo. En estas circunstancias, a qué se le puede temer. ¿Recuerdan al poeta anterior cuando decía que ya no tenía miedo de despertar? Pues aquí tenemos una imagen semejante. Luego el poeta asume una posición: su forma de libertad es leída estadísticamente (lenguaje matemático que se jacta de conocer la realidad) como un error. Y yo pregunto ¿ganar la libertad, la plenitud, será un error? Veamos ahora la plenitud desde otro poeta:

    Estoy pasando el tiempo
    a orillas del mundo
    Rosmari viene a la casa con mi hijo y mi nieto
    a verme la vida y le digo
    Oiga me volvió a encontrar vivo
    Este cuero curtido de sol
    tiene su entereza
    Ahora quiero estar en el patio
    con los animales
    y no saber en qué pienso
    Ya no oigo bien
    No veo
    El olfato me recoge sabana
    en el viento
    chicharras la sequía
    Si van al campo traten de ver cosas
    y me las traen

    (Adhely Rivero)

    En los primeros versos tenemos otra forma de la plenitud, dada ahora por una forma espacial que también es una clave: la orilla. Y el poeta afirma que se encuentra a las orillas del mundo, adonde le llegan, pese a que ya no ve ni oye bien, la sabana en el viento, por el olfato, y la sequía por el canto de las chicharras. Y aunque ya no pueda por sí mismo, ¿renuncia a ver? No, le basta y pide a sus seres queridos, su hija, su nieto, que vean por él, que él se llenará de campo a través de sus ojos, como si fueran los suyos propios.

    Recapitulemos las claves encontradas hasta ahora:

    - La inversión de los signos (la rotación)
    - La ligereza, la levedad, el aire
    - la orilla

    Una variante de la orilla es la palabra fondo, y sus hermanas: profundidad, hondura, hondonada, sima. Veamos en el siguiente poema como el fondo, como la orilla, son lugares absolutos, asientos de la plenitud:

    las goteras de Dios no suenan
    tristes en el techo
    ni en el canto de las ranas
    ocultas entre el nardo
    sólo en la olla que pongo
    en el fondo de mi cuerpo.

    (Arnaldo Jiménez)

    Pero tenemos un poema que es como una suerte de catálogos de claves poéticas. Lo voy a transcribir, las señalamos, y paso seguido, hacemos el ejercicio de identificarlas en nuevos poemas:

    FIN DE LA HISTORIA

    Tal vez sobrevivan los metales relucientes pero no las mariposas
    los plásticos y los escombros pero no los pétalos bajo el rocío
    los gremios de rufianes pero no los solitarios
    los banquetes y los festines pero no la alegría
    los ruidos y los estrépitos pero no la música del amanecer
    las mesas servidas como nunca pero no los aromas
    las estrecheces de espíritu pero no la compasión
    los bandos del poder pero no los secretos del habla
    las máquinas traganíqueles pero no el incrédulo azar
    las meretrices y las zorras pero no las diosas de la noche
    las acritudes y las ferocidades pero no las revelaciones
    los circuitos integrados pero no el despertar de la hierba
    los malos olores pero no la transpiración de los amantes
    la estupidez y la vulgaridad pero no la evidencia de los sensible
    lo redondo y lo cuadrado pero no lo indescifrable
    los trajes y las joyas pero no la transparencia de las aguas
    las metáforas pero no la poesía.

    (Gustavo Pereira)

    Tenemos en orden las claves siguientes: mariposa, rocío, soledad, alegría, amanecer, aroma, compasión, habla, azar, noche, revelaciones, hierba, amantes, sensible, indescifrable, transparencia y agua, poesía.

    Vayamos a nuevos poemas y activemos las claves ya mencionadas:

    PENITENCIAL

    Tanto leer
    y no saber
    Tanto existir
    y no ser.

    Los sentidos puestos a prueba
    lanzan redes de sensualidad
    y no pescan sino peces virtuales,
    formas evanescentes, desperdicios.

    A solas
    Se oyen vibraciones sutiles
    pisados, voces de seres ausentes
    de aquí o del allá,
    ecos de lo no oído; se ven
    resplandores inauditos
    entre chatarra y desiertos.

    ¿La revelación no será la realidad verdadera?

    Naturalmente en un poema no están articuladas todas las claves, y siempre encontraremos nuevas. En este caso, como vemos, falta una que refiera a los sentidos, a la sensualidad, al sentir. Pero vayamos a otro poema, a ver cómo nos va:

    MIS MAYORES

    Mis mayores me dieron la voz verde
    y el límpido silencio que se esparce
    allá en los pastos del lago de Tacarigua.
    Ellos van a caballo por las haciendas.
    Hace calor. Yo soy el horizonte
    de ese paisaje adonde se encaminan.

    Oigo los sones de sus roncas guitarras
    cuando cruzan el polvo y recorren mi sangre
    a través de un amargo perfume de jobos.
    Bajo mi carne se ven unos a otros
    tan nítidos que puedo contemplarlos.
    Y si hablo solo, son ellos quienes hablan
    en las gavillas de sus cañamelares.
    Hace calor. Yo soy el mundo tenso
    donde está fija su hilera de retratos.

    Mis mayores van y vienen por mi cuerpo,
    son un aire sin aire que sopla del lago,
    un galope de sombras que desciende
    y se borra en lejanas sementeras.
    por donde voy llevo la forma del vacío
    que los reúne en otro espacio, en otro tiempo.
    Hace calor. Hace el verde calor que en mí los junta.
    Yo soy el campo donde están enterrados.

    Resulta evidente la aparición de nuevas claves: distancia, lejanía, sangre, ausencia. Y en el próximo, el pasado, la niebla.

    SOBREMESA

    A tientas, a nivel de la niebla
    que cae de los remotos días,
    volvemos a sentarnos
    y hablamos ya sin vernos.
    A tientas, a nivel de la niebla.

    Sobre la mesa el aire, el sueño
    atraen a los ausentes. Viejos panes
    donde invernaron musgos fríos
    en el mantel ahora despiertan.

    Yerran vapores de café
    y en el aroma, reavivados,
    vemos flotar antiguos rostros
    que empañan los espejos.

    Rectas sillas vacías
    aguardan a quienes, desde lejos,
    retornarán más tarde. Comenzamos a hablar
    sin vernos y sin tiempo.

    A tientas, en la vaharada
    que crece y nos envuelve,
    charlamos horas sin saber
    quién vive todavía, quién está muerto.

    (Eugenio Montejo)

  • III Foro Internacional de Filosofía de Venezuela

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    CONVOCATORIA

    Maracaibo y resto del país, 7 al 14 de noviembre de 2007

    El Ministerio del Poder Popular para la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela, se encuentra organizando el III FORO INTERNACIONAL DE FILOSOFÍA DE VENEZUELA, bajo el tema Humanismo, Revolución y Socialismo: Hacia un socialismo de culturas humanizadoras.
    Dicho evento tendrá lugar en la Ciudad de Maracaibo y en el resto de las 24 capitales de los estados durante los días del 07 al 14 de noviembre del presente año, y reunirá en nuestro país, como en ocasiones anteriores, alrededor de cincuenta filósofos de distintos lugares y culturas del mundo junto a otros tantos pensadores venezolanos, cuya característica común, salvaguardando las diferencias, es la de haber mostrado con su vida y obra el tener como objeto esencial de su reflexión y como compromiso ético la causa de la humanidad.

    La urgencia del tema salta a la vista. A pocos deben ya quedarles dudas de que la humanidad ha llegado a la más grave encrucijada respecto a su supervivencia. El panorama mundial así lo ratifica. Por un lado, la acción devastadora de un modo de vida: el del capitalismo neoliberal, que se sostiene sobre la muerte de pueblos, de culturas y de la propia naturaleza, y que intenta imponerse en el planeta como el único posible mediante la fuerza militar, el control de las instancias de regulación internacional y la manipulación de la opinión pública a través de los grandes monopolios de la información. Por el otro, la resistencia de esos mismos pueblos y culturas devastados que luchan no sólo por sobrevivir en las actuales circunstancias sino también por encontrar un modo de vida que se sostenga y multiplique a partir de una reafirmación de la vida en todas sus expresiones. No hace falta ya argumentar sobre cuál es la opción a seguir, pues el dilema no admite subterfugios. O la humanidad se recupera y afirma a sí misma como tal o no habrá esperanza del mañana para nadie.

    La constatación de esta realidad nos obliga, en consecuencia, a trabajar arduamente por encontrar un nuevo modelo de sociedad en el que la vida y lo humano recuperen su centralidad como valor supremo. La historia nos muestra que tal alternativa ha sido posible, incluso después de la aparición del sistema capitalista. El fracaso de algunos de estos ensayos no invalida el carácter de necesidad del modelo ni su potencialidad humanizadora. Frente al modelo capitalista de un individuo transmutado en consumidor y una sociedad concebida como mercado, sólo cabe hoy la construcción de un modelo que garantice la recuperación de lo humano y de la dignidad de la persona, lo cual implica concebir la sociedad como colectividad solidaria y de plena ! justicia . Creemos, en consecuencia, que este modelo habrá de ser de corte socialista y que para hacerlo realidad se impone una revolución radical de las conciencias, de los saberes y de las prácticas, como lo ha venido haciendo Cuba y hoy asumen con fuerza Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros pueblos del mundo.

    Para pensar en colectivo estos temas y contribuir a su esclarecimiento y puesta en práctica, Venezuela ofrece su amplia geografía y el calor de un pueblo que construye con amor su revolución, que cree firmemente en la unidad de la América Latina y el Caribe, y que trabaja arduamente por construir una sociedad justa y libre en cooperación solidaria con todos los pueblos del mundo.
    En esta oportunidad, el Foro tendrá una duración de 7 días pues se extenderá por toda la geografía nacional, como lo muestra el Programa anexo. Cabe señalar que no se trata de un Foro sólo de filósofos ni de un mero evento académico, aunque haya mucha discusión teórica. Se trata de un encuentro entre pensadores comprometidos con la causa social y en el que también se buscará aprender de las comunidades y crecer con ellas.

    Tema Central

    Humanismo, Revolución y Socialismo:
    Hacia un socialismo de culturas humanizadoras

    Ejes temáticos

    Eje Filosófico
    1. Revalorización histórica del humanismo
    1.1. Humanismo antiguo y humanismo moderno
    1.2. Humanismo latinoamericano, humanismo occidental y humanismo oriental
    1.3. El Racionalismo y el irracionalismo ante el humanismo
    1.4. Postmodernidad y Humanismo

    Eje Ideológico
    2. Humanismo: Reformismo o Revolución
    2.1. El humanismo en la confrontación ideológica: conservadurismo, liberalismo, socialismo, anarquismo, fascismo
    2.2. Reforma o Revolución en el ámbito latinoameric! ano
    2.3. Lucha antiimperialista y dignificación humana
    2.4.Lo colectivo y lo privado en un socialismo humanista

    Eje Cultural
    3. Socialismo y cultura frente a la alienación capitalista
    3.1. Dominación Cultural o interculturalidad humanizadora
    3.2. Humanismo, interculturalidad y emancipación
    3.3. Alienación capitalista vs. nueva cultura del socialismo
    3.4. Religión, revolución y socialismo

    Eje Político
    4. Humanismo abstracto vs. Humanismo concreto socialista
    4.1. Humanismo, socialismo o barbarie
    4.2. Humanismo, democracia burguesa y socialismo
    4.3. Humanismo en tiempos de globalización y neoliberalismo
    4.4. Experiencias de humanismo concreto en los actuales procesos revolucionarios latinoamericanos.

    INVITADOS NACIONALES E INTERNACIONALES CONFIRMADOS

    Alemania

    Raúl Fornet-Betancourt - Filósofo. Profesor de la Universidad de Münich y de Aachen. Uno de los principales representantes y pionero de la Filosofía Intercultural.

    Michael Ramminger - Teólogo y Filósofo. Profesor de la Universidad de Münster. Colabora con el Sindicato de la Industria Metalúrgica en Alemania.

    Argentina

    Dina Picotti - Filósofa. Investigadora en temas de Pensamiento Latinoamericano y Estudios Afroamericanos.

    Carlos Perez Zabala - Filósofo y Teólogo de la Universidad de Río Cuarto.

    Teresita Castrillejo - Filósofa. Profesora de Filosofía. Actualmente se desempeña como titular efectiva de la Facultad FH y Artes de UNSJ en Metodología de la Investigación Filosófica y como profesional principal del CONICET en la Unidad de Historia Ambiental del Instituto Argentino de Nivología Glaciología y Ambiente (IANIGLA)

    Bélgica

    Erick Toussaint - Historiador y Po! lit&oacu te;logo. Especialista en Relaciones Económicas Internacionales. Presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) y miembro del Consejo Científico de ATTAC y del Consejo Internacional del Foro Social Mundial.

    Bolivia

    Rafael Puente - Docente de la Escuela de Formación Política del Centro para el Desarrollo de la Comunidad (CEDESO) en temas de realidad nacional. Responsable de la sistematización del Programa NINA (capacitación de dirigentes campesinos e indígenas) Consultor y Asesor de amplia trayectoria en temas de desarrollo rural y comunitario.

    Juan Jose Bautista - Sociólogo y Filósofo. Dirige el seminario Hacia la Descolonización de la Conciencia Nacional Popular.

    Carmen Guardia - Antropóloga y Educadora. Integrante de la Red en Defensa de la Humanidad.

    Brasil

    Maria Josefina Lopez - Dra. en Lingüística. Profesora de la Universidad Federal de Río Grande.

    Camerún

    Nicomedus Awason - Profesor de Historia de África, preside el Comité de Exámenes de la Universidad,Es Camerunés, establecida en Gambia.

    Colombia

    Yasmín Muñoz - Comunicadora Social. Facilitadora en procesos de desarrollo social, cultural y comunitario con perspectivas de género y de Derechos Humanos.

    Alicia Chocue - Educadora comunitaria indígena con amplia experiencia en procesos comunitarios.

    Diego Jaramillo Salgado - Profesor de Ética y Filosofía Política de la Universidad del Cauca. Asesor e investigador principal del proyecto Observatorio de Paz.

    Congo

    Albertine Tshibilondi – Profesora universitaria, se ha desempeñado en las Universidades de Kinshasa, República Democrática del Congo y de Yaoundé, Camerún. Coordinadora del Centro de E! studios Africanos y de Investigación Intercultural (CEAF&RI), en Bruselas. Aporta igualmente al tema de la emancipación de la mujer en África.

    Corea del Sur

    Choe, Hyon Dok - Filósofa y Lic en Ciencias Políticas. Investigadora del Departamento de Asia en el Instituto de Missionología (Aachen). Directora del Centro Coreano de Comunicación e Investigación y de la Asociación Coreana.

    Park Byong Ki – Filósofo. Especialista en estudios de Hegel y Marx. Ha traducido obras de Hegel al Koreano. Profesor del Departamento de Filosofía de la Chonnam National University.

    Cuba

    Pablo Guadarrama - Filósofo. Profesor de la Universidad de las Villas, Santa Clara y de la Universidad Distrital en Bogotá.

    Concepción Nieves - Filósofa. Directora del Instituto de Filosofía del Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) de la República de la Cultura.

    Rafael Plá Filósofo. Profesor de la Universidad de las Villas, Santa Clara.

    Ecuador

    Bolívar Echeverría – Filósofo, pensador, intelectual, teórico, escritor e investigador. Docente e investigador en la UNAM y otras instituciones culturales, profesor titular de tiempo completo de la Facultad de Filosofía y Letras, Licenciatura y Posgrado de la UNAM y Ganador al Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2006.

    El Salvador

    Carlos Molina Velásquez - Filósofo y profesor. Catedrático en el Departamento de Filosofía de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.

    España

    Roberto Montoya - Periodista y escritor. Jefe de Internacionales del diario El Mundo, Madrid. Integrante de la Red de Redes en Defensa de la Humanidad.

    Carlos Fernández Liria - Doctor en Filosofía y ! escritor . Profesor Titular del Departamento de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid. Colaborador del diario digital Rebelión, y de los diarios españoles Ya, Egin y El Mundo.

    Luis Alegre Zahonero - Escritor. Investigador de la Universidad Complutense de Madrid. Militante activo de distintos movimientos y organizaciones de la izquierda transformadora en el Estado Español. Mención Honorífica en el Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2006 y Premio Nacional del Libro Venezuela.

    Francia

    Remy Herrera - Economista, investigador del CNRS (Centro Nacional de Investigaciones Científicas) y miembro fundador del Foro Mundial de las Alternativas.

    Gambia

    Lamin Sidibeh - Psicólogo - Especializado en Psicología Social, Jefe del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Gambia. Sus trabajos versan sobre Paradigmas del desarrollo africano y del desarrollo comunitario alternativo.

    Ababucarr Senghore - Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Gambia. Doctor en Legislación Internacional sobre Derechos Humanos. Asesor del Centro Africano para la Democracia y los Derechos Humanos.

    India

    Kochurani Abraham - Estudiante de Doctorado en la Universidad de Madras, India. Tema de especialización : Mujer y religión.
    Bavtist Rodriguez -

    Italia

    Gianni Vattimo - Filósofo, escritor, colaborador en distintos periódicos italianos, diputado al Parlamento europeo. Profesor de Filosofía Teorética de la Universidad de Turín. Uno de los principales autores del postmodernismo y considerado el filósofo del pensiero debole.

    Rita Martufi - Integrante del Consejo Científico del Centro de Estudios de la Transformación Económico-Social y de las Revistas Proteo y Nuestra América.

    Paraguay

    Martin Almada - Lic en Pedagogía, Aboga! do y Dr. en Ciencias de la Educación. Premio Nobel Alternativo de la Paz. Miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Americana de Juristas. Descubridor de los llamados “Archivos del Horror”, documentos que pusieron en evidencia el denominado “Plan Cóndor” en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay.

    Perú

    Jose Gabriel Maurtua Alva - Filósofo y profesor. Preside el Proyecto de Filosofía Aplicada Búho Rojo, Promotor de los Cafés Filosóficos para niños. Miembro de la Red Filosófica Peruana.

    Carmen Zabala Echegoyen - Dra. en Fílosofía. Profesora de la Escuela de Filosofía de la Universidad Nacional Federico Villareal (Lima) Secretaria General de la Sociedad Peruana de Consejería Filosófica y Práctica Filosófica y Coorganizadora de la Red Filosófica Peruana.

    Portugal

    João María André - Profesor Catedrático de la Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra. Director de Teatro.

    Puerto Rico

    Rafael Rodriguez Cruz - Abogado de derechos civiles y activista a favor de la independencia de Puerto Rico. Miembro de la Fundación Rosenberg y de la Junta Directiva del Seminario Claridad.

    Aleida Centeno - Abogada. Especializada en derecho civil con atención a personas con desventajas. Trabaja con la comunidad a través del Comité Amplio de Ciudadanos y con el Comité Pro Derechos Humanos que lucha por la excarcelación de los prisioneros políticos puertorriqueños.

    Rusia

    Alexander Buzgalin - Economista y Sociólogo. Profesor de la Lomonosov Moscow State University. Consejero del Parlamento de la Federación Rusa.

    Senegal

    Thierno Diop - Doctor en Filosofía. Profesor del Centro de Estudios de Ciencias y Técnicas de la! Informa ción (CESTI) en la Universidad de Cheikh Anta DIOP de Dakar.

    Uganda

    Agnès Nabbosa - Coordinadora de la Asociación de Voluntarios Africanos, dedicada a la promoción de talleres de formación y desarrollo comunitario.

    Uruguay

    Andrea Díaz Genis - Doctora en Filosofía (UNAM 2006) Directora del Departamento de Historia y Filosofía de la Educación, Facultad de Humanidades, Universidad de la República, Montevideo.

    Yamandu Acosta - Filósofo. Profesor de Historia de las Ideas e investigador en el Centro de Estudios Interdisciplinarios Latinoamericanos de la Universidad de la República, Montevideo Uruguay.

    INTELECTUALES VENEZOLANOS

    América Ferrer
    Carlos Noguera
    Daniel Castro
    Daniel Hernández
    Edgardo Lander
    Edmundo Aray
    Eduardo Rodríguez
    Fernando Key Dominguez
    Filinto Durán
    Freddy Castillo
    Gonzalo Ramirez
    Gustavo Pereira
    Hayman Eltroudi
    Humberto Mata
    Iraida Vargas
    José Luís Pacheco
    Juan Harold
    Judith Valencia
    Lino Morán
    Luís Bonilla
    Luís Brito García
    Luís Alberto Crespo
    Luís Bilbao
    Luís Damiani
    María Egilda Castellnos
    Mario Sanoja
    Martha Harnecker
    Michael Lebowitz
    Orieta Caponi
    René Arias
    Roberto Hernández Montoya
    Rubén Wizotski
    Vidal Atencio
    Vladimir Acosta
    Vladimir Lazo

    INVITADOS VENEZOLANOS
    (Representantes de las comunidades de todo el país)

    Ana Lucía Simón
    Alfredo Ramos
    Carlos Colmenares
    Carlos Pérez
    Elías Capriles
    Edy Barboza
    Eduardo Leal
    Fernando Solís
    Gino González
    Germán Pinto
    Gervacio Guzmán
    Gustavo Fernández
    G uillermo Guevara
    Iván Oviedo
    Jonny Chirinos
    Juan Noguera
    Luís Galindo
    Luís Lara
    Luís Peñalver
    Leonardo Testa
    Miguel Pérez
    Moraima Rodríguez
    Oscar Delgado
    Oscar Alvarado
    Ramón Mendoza
    Renny Loyo
    Samuel Quenza
    Wiliam Pastran
    Yarisma Unda
    Ydelfonso Finol
    Yordana Medrano

  • CARTA ABIERTA A TVE

    Por
    Berta Vega.
    Texto tomado de http://www.bertavega.blog.com.es/

    Maracaibo, 5 de noviembre de 2007

    Sres. TVE: el sábado 3 y domingo 4 de noviembre sus Telediarios transmitieron como información sobre Venezuela que una marcha de cientos de estudiantes venezolanos protestaban contra la Reforma Constitucional y a consecuencia de ello «2 estudiantes murieron en la región de Zulia, al occidente del país».
    Aun cuando en otras ocasiones he escuchado y visto en sus Telediarios informaciones tergiversadas (léase: contrarias a los hechos) sobre mi país y su acontecer político, como vivo en Maracaibo conozco el origen de los hechos, el cual es público y notorio. Por eso me permito informarles de los mismos. El 2 de noviembre las autoridades de la Universidad del Zulia (LUZ) decidieron suspender (de nuevo, y creo que es la tercera vez) las elecciones estudiantiles a cogobierno universitario. A éstas concurren grupos estudiantiles de variado signo político-ideológico, para optar a los cargos de representación estudiantil. Algunos de esos grupos, ante la decisión de suspensión de las elecciones por las autoridades universitarias, protestaron en el rectorado de LUZ. El resultado, tal como señala Panorama (sábado 3 de noviembre, www.panodi.com.ve), fue «Una estudiante de comunicación social asesinada, otro sujeto ultimado y 11 heridos… Los universitarios trancaron los accesos a las sedes del rectorado nuevo y viejo con unidades de transporte estudiantil, desde tempranas horas de la mañana. Protestaban por la suspensión de las elecciones de la dirigencia de la Federación de Centros Universitarios.». Así lo reseña, también el Diario La Verdad.
    Ustedes dicen ser una televisión pública por lo cual tienen una responsabilidad social con sus televidentes. Esa responsabilidad incluye que la información que ustedes transmitan se atenga a los hechos (la verdad la llaman algunos). Así debería ser para cualquier medio de comunicación e información. Ya sabemos que los medios privados responden a los intereses de sus accionistas, siendo su interés fundamental la maximización de sus ganancias. Pero ¿cuál interés pueden tener ustedes en tergiversar los hechos y producir una información contraria a los mismos? ¿Cómo se informan ustedes para producir esa tergiversación de los hechos? ¿Tienen acreditado algún reportero en Venezuela o algún «enviado especial»?, porque si es así no les está diciendo la verdad.
    Esperando de Ustedes la rectificación de esa información tergiversada y continuada,
    Atentamente,
    Berta Vega
    Profesora de LUZ

  • Acontecimientos en pleno desarrollo

    Tomado de www.aporrea.org

    Bajo el slogan, “rasgando el velo mediático”, este espacio desmonta las mentiras elaboradas por los medios de comunicación privados. Conducido por Mario Silva, La Hojilla se ha convertido en un programa de vanguardia en la defensa de la verdad y de la Revolución Bolivariana.
    http://www.aporrea.org/medios/n104176.html

  • Análisis de la violencia en La Universidad del Zulia

    Ver: Videoaficionado muestra a universitarios armados en LUZ este viernes
    _______________________________________
    Texto de
    Roberto López Sánchez

    El asesinato de varios estudiantes ocurrido ayer viernes 2 de noviembre en la Universidad del Zulia, hechos en los cuales resultaron heridos de bala una decena de estudiantes más, aparte de ser una circunstancia muy lamentable, constituye la demostración más contundente que se pueda haber presentado en forma pública de la descomposición moral reinante dentro de la “muy ilustre” Universidad del Zulia.

    Llevamos años denunciando la presencia dentro del movimiento estudiantil de LUZ de bandas armadas que actúan al servicio de los distintos grupos profesorales que se disputan el control del poder dentro de la universidad. Estas denuncias las hemos realizado en forma pública a través de la prensa regional, canales de televisión y emisoras de radio. Hemos realizado acusaciones formales contra varios pseudodirigentes estudiantiles (algunos de ellos protagonistas del tiroteo de ayer), tanto en el Consejo Universitario como ante la Fiscalía, y el Consejo de la Facultad Experimental de Ciencias. Hasta el presente, ninguna autoridad de LUZ ni del Estado venezolano atendió nuestras denuncias o tomó medidas serias para contener la actuación criminal que ha penetrado la forma de hacer política dentro de la universidad.

    En Aporrea publicamos en octubre de 2006 un informe sobre la situación de LUZ, que incluía la siguiente valoración del problema que se ha presentado por años por la degeneración de los movimientos estudiantiles y su conversión en grupos delictivos al servicio de la burocracia universitaria y de factores de poder externos que se disputan el control de la universidad:

    § En LUZ, desde comienzos de la década de los 90, algunos grupos que originalmente eran estudiantiles, derivaron a convertirse en bandas delictivas que pasaron a controlar territorialmente porciones de la ciudad universitaria. Estos grupos estudiantiles-delictivos contaron con el apoyo de los principales grupos políticos de profesores en la universidad, con los cuales negociaban y siguen negociando respaldos en los procesos electorales internos.

    § La acción de estas organizaciones estudiantiles-delictivas comenzó manifestándose mediante la retención, el saqueo y la quema de vehículos de transporte que eran secuestrados en las avenidas adyacentes a la universidad, y posteriormente introducidos en ella. Luego extendieron su radio de acción a controlar el robo de vehículos en algunos de los estacionamientos de LUZ (este robo de vehículos es monopolizado por bandas externas con respaldo de la policía regional), el tráfico de drogas entre la población estudiantil, los asaltos a mano armada que se desarrollan incluso dentro de las aulas de clase, y el cobro de vacuna a todos los cafetines, fotocopiadoras, cuanto pequeño negocio pueda existir dentro de la universidad, y a las contratistas que realizan obras en LUZ.

    § Toda esta acción delictiva ha contado con el respaldo tácito de las máximas autoridades de LUZ (cuerpo rectoral y decanos) en los últimos diez años. Si bien de manera declarativa cada rector de turno ha condenado la delincuencia dentro de LUZ, por debajo de cuerda se entraban en el Consejo Universitario y en los Consejos de Facultad cualquier denuncia o solicitud de sanción-expulsión contra los estudiantes que aparecen como líderes de esas bandas delictivas. Hasta ahora, ninguno de estos delincuentes ha podido ser expulsado de LUZ, ni siquiera sancionado (salvo los que tomaron el departamento de transporte en 2006).

    § El nivel de control territorial que ejercen estas bandas delictivas es tan fuerte que prácticamente no encuentran oposición dentro de la universidad. Cuando ocurren elecciones estudiantiles estas bandas amedrentan a los grupos estudiantiles rivales con armas de fuego y tiroteos en los días previos a las elecciones, lo que genera que el día de la votación los estudiantes no acuden a votar, previendo más tiroteos, y sólo van a votar los estudiantes que deciden respaldar a estos grupos delictivos. Esto les ha permitido llegar a la FCU, y son fuertes candidatos a ganar la presidencia de la FCU en las elecciones previstas para este año. En las elecciones estudiantiles celebradas en los años 1996, 1998 y 2000, se produjeron grandes y prolongados enfrentamientos a tiros dentro de la universidad, con saldo de varias personas heridas de bala. No obstante, las autoridades de ese momento insistieron ante la opinión pública que el acto electoral se había celebrado sin contratiempos.

    § Es de resaltar que actualmente las cuatro autoridades rectorales y los trece decanos son de oposición al gobierno de Chávez. No hay representación bolivariana en este nivel de autoridades universitarias. Los jefes de una de estas bandas delictivas fueron los que encabezaron la guarimba en marzo de 2004 en las zonas cercanas a LUZ-ingeniería en Maracaibo. Existe una tácita defensa y protección de parte de las autoridades universitarias hacia estos grupos delictivos.

    § En cierta forma, estos delincuentes tienen más poder que el propio rector. Para cualquier miembro de la comunidad universitaria (profesores, estudiantes, empleados) no queda ningún mecanismo de defensa ante esta super-mafia organizada.

    Según las informaciones que tenemos, el tiroteo de ayer se produce entre dos bandos que originalmente actuaban en común, Por una parte la DCU, y por el otro el grupo 13. Ambos sectores fueron juntos en las últimas elecciones estudiantiles, como representantes de la derecha oposicionista, y resultaron ganadores de la FCU. Hoy van con planchas separadas a las elecciones, tal vez como resultado de las contradicciones que vive la oposición venezolana entre los sectores radicales del Comando de la Resistencia y los sectores bajo el liderazgo de Manuel Rosales (Un nuevo tiempo).

    Estas dos bandas son protagonistas conjuntos de la violencia dentro de LUZ en los últimos 15 años. Ambos grupos poseen un prontuario delictivo considerable. Poseen armamento de todos los calibres. Controlan territorialmente la universidad. Participaron en común en la guarimba de febrero-marzo de 2004. Sospechosamente no se involucraron en la toma del departamento de transporte en 2006, aunque algunos de sus esbirros, ahora pasados al chavismo, hayan protagonizado dicha toma.

    Reiteramos que ambos grupos, DCU y la banda 13, actúan cotidianamente como “representantes estudiantiles” dentro de LUZ. Han dirigido la FCU en estos últimos años, y son aceptados y legitimados diariamente por la burocracia profesoral que controla LUZ. Más aún, la DCU actuó en épocas recientes como grupo de choque del decano de derecho, y la banda 13 como grupo de choque del decano de economía (originalmente actuaban como grupo de choque de las decanas copeyanas de Ciencias).

    Hoy saldrán todos estos decanos y rectores, con la cara muy limpia, a “lamentar profundamente” la muerte de los estudiantes. Pero lo que el país tiene que tener claro es que esas mismas autoridades que aparecen lamentando la violencia criminal dentro de LUZ, y achacándosela a la falta de acción de los cuerpos policiales, son quienes han construido y protegido este macabro escenario de violencia delictiva, son los que seguirán protegiendo bajo cuerda a estas bandas de criminales disfrazados de dirigentes estudiantiles, son en el fondo los grandes responsables de las muertes que hoy lamentamos, y de las que puedan seguir ocurriendo en el futuro cercano, si no actuamos colectivamente para frenar esta locura y esta degeneración presente en nuestra universidad.

    En medio de este marasmo, qué llamado se puede hacer a una comunidad profesoral que durante 15 años ha preferido hacerse la ciega, sorda y muda ante todos estos hechos, y que permite y tolera que la Universidad del Zulia poco a poco vaya quedando en manos de delincuentes. Escudándose en el miedo (legítimo, pero jamás justificador de la inacción ante la violación permanente de los principios éticos más elementales), el profesorado universitario ha mantenido una conducta profundamente alcahueta. Sigue votando y respaldando a las mafias burocráticas profesorales que a su vez han dado origen a estas superbandas delictivas de pseudo dirigentes estudiantiles.

    Tal vez queda el recurso de la comunidad estudiantil, de empleados y obreros. La reforma del artículo 109 de la constitución abre una puerta por la cual se podría comenzar a solucionar esta grave situación. Será la última oportunidad para LUZ, porque si no se generan a corto plazo respuestas de transformación urgente desde el propio interior de la universidad, difícilmente pueda justificarse que el estado venezolano continúe financiando a un antro delictivo en el cual ni las vidas de los miembros de la comunidad universitaria se garantiza.

    Durante varios años hemos sufrido en carne propia la persecución de estas bandas delictivas que hoy han quedado al descubierto ante el país. Se ha demostrado que nuestras denuncias no eran exageraciones, y que más bien nos habíamos quedado cortos al denunciar el potencial criminal de estos grupos. Hemos luchado en solitario, con una que otra solidaridad “desde lejos” de contados profesores. Sólo dos o tres personas hemos enfrentado a este monstruo que hoy devora a la Universidad del Zulia.

    El tiroteo del día viernes 2 de noviembre quedará para la historia como la demostración evidente de hasta dónde se puede degenerar una institución universitaria. Más de diez heridos de bala, incluyendo dos estudiantes fallecidos, demuestran el alto poder de fuego de estos grupos (porque hasta donde sabemos, los muertos y heridos son de ambos bandos, es decir, no fue un “ataque” de un grupo contra otro, sino un combate armado entre dos bandas delictivas). Tenemos al monstruo adentro. Reaccionemos para salvar la universidad, y recuperarla para los cambios revolucionarios que se desarrollan en el país.

    Maracaibo, 3 de noviembre de 2007.

  • Los medios del Capital

    Para Ángel Oroño.
    Porque lo que hemos conversado...

    La crisis de la democracia, que se refleja en desconfianza en sus instituciones, es al mismo tiempo una crisis del periodismo, decía Walter Lippmann en 1920. McNair, más recientemente, que es una crisis de la comunicación pública. Tienen razón; pero sólo si se enfoca el problema sesgadamente y desde un punto (mal)intencionado. La democracia moderna, como el capitalismo que le sirve de fondo y escenario, son sistemas precarios y en crisis constante, pues se trata con entrambos de mantener las fuerzas de la sociedad de tal modo contenidas que las elites en el poder puedan ejercer su imperio con un mínimo (soportable y reducible) de alteraciones. En efecto, las democracias occidentales han procurado mantener a raya los levantamientos sociales que puedan hacer explícito el deseo de modificar radicalmente las relaciones de poder, y especialmente al sistema que hizo que ya David Hume se asombrara de “la facilidad con que son gobernados muchos por pocos, la implícita sumisión con que los hombres entregan su sino a quienes los gobiernan” (Susz, 2005). Esta dominación de muchos por muy pocos es posible gracias a las formas de control social, coacción y coerción del Estado, en el cual “se produce el encuentro de los conflictos y donde habita asimismo el consenso, fruto de la renuncia a las peculiaridades a favor de la uniformidad”. Y, para lo que aquí nos interesa, “Para que el Estado pueda ejercer su tarea de arbitraje y concertación debe adquirir el monopolio de la fuerza y ser reconocido como la única instancia legítima para administrar las mentes y los cuerpos, estableciendo los límites del deseo y del sueño” (Susz, 288). Esto es, sin los medios de comunicación, sin el control de las “mentes” es imposible el Estado que conocemos, su legitimidad, aunque su precariedad sea ostensible. Sostener lo insostenible es el proyecto político y económico del capitalismo, insostenibilidad que hoy torna precaria incluso la vida en el planeta.

    Los medios deben conseguir “el consentimiento sin consentimiento”, persuadiendo, dice Susz “a los excluidos de la inevitabilidad y de la irrevocalidad de esas estructuras, frente a las cuales no restaría opción o alternativa alguna” (351). Por otra parte, la naturalización del estado de cosas, del modelo imperante, hegemónico, corre enteramente por los medios de comunicación y extensamente por las industrias culturales, que tornan exóticos, raros, en extinción, modelos políticos y, en esencia, culturales, distintos a la modernidad europea y norteamericana. Los medios pues, no apuestan por la diversidad sino por la uniformidad que haga posible la libre circulación de los valores del capitalismo que son los del mercado global.
    Ciertamente, el capitalismo-mundo necesita despejar los atolladeros en que se traducen las diferencias culturales, la diversidad, los modos de ser y hacer distintos a los occidentales, y en todo caso, reducir hasta la anomia o hasta límites manejables por el turismo la resistencia residual, indigenismos, autoctonías, nostalgias. Desde esta perspectiva es comprensible el ataque al islamismo como forma de reconducir a los mercados capitalistas formas raigalmente adversas. Que las mujeres afganas usen de una buena vez stee lauder, por ejemplo, pasa por volver absurdas, antidemocráticas, contra los “derechos universales de la mujer” las “burkas”. “La ruta afgana es de crucial importancia para el mercado asiático, los talibanes son un estorbo, separan las antiguas repúblicas soviéticas de Pakistán e Irán; sin un Afganistán colaborador no se pueden llevar a cabo ambiciosos proyectos económicos de los países de la zona en colaboración con las potencias occidentales”, dice Ramón Reig.

    Es también desde esta perspectiva global como podemos comprender los modos de operar de los medios nacionales. En efecto, las televisoras y radioemisoras nacionales son las encargadas de traducir a los públicos locales las emisiones del capitalismo global, y por descontado, las formas de ser y hacer de la democracia (capitalista, liberal) global. Que el mercado global requiere de dóciles medios de comunicación social nacionales y locales es más que evidente, y cuando se habla de traducción lo que se busca es acercar a la norma mundo, esto es, no se traduce hacia la diversidad, sino que toda diversidad es allanada en función de equivalentes globales. No se busca diversificar sino uniformar, de modo que los esfuerzos de gobiernos locales por reconocer y construir formas económicas y políticas que reconozcan la diversidad, se constituyen en proyectos adversos al capitalismo global, contrarios a sus intereses, porque la diversidad, la diferencia, extendida, puede devenir en extenso mercado cerrado, en frontera y muro cultural a los productos de la cultura del consumo global (por cierto, donde se construyen muros para las personas fluyen sin molestias los productos del mercado).
    No permitirá pues el mercado (específicamente su brazo militar) el apego de millones a sus culturas, toda diversidad será destruida y reducida hasta hacerla manejable por el mercado. Cuando las culturas musulmanas sean reducidas, si ello a ocurrir llegare, las burkas se conseguirán en Zara y su público consumidor, de más está decirlo, no será exclusivamente musulmán. (No olvidemos que las caderas de Shakira y los prostibularios de fantasía aladinesca ya han hecho lo suyo, en esto de tornar mercadeables las formas del Oriente no judeo-cristiano).

    Desde esta perspectiva es que debemos mirar la actividad de los medios de comunicación –así llamados- del país. E igualmente como existe sólo una cultura global que traduce allanadas y sin filos sus diferencias, igualmente sólo existe una manera (traducible al capitalismo) de democracia. Son los medios nacionales los encargados de negar toda forma de diversidad política, toda diferencia, y concentrar toda su furia mediática en el propósito de torcer y reconducir al público, al mercado, a la opción política que no ponga en cuestión los intereses del mercado. El ataque cesaría de considerar aquellos que el capitalismo y sus estructuras continuarán intactas, pese a la retórica socialista –como esa de “pobreza cero”, que se parece tanto a la consigna de Bratton- que drene sin violencia las angustias, los recelos, de millones. Los medios de comunicación globales, y sus capítulos locales, continuarán en su accionar hasta reducir todo vestigio de diferencia, o hasta que esta sea traducible a los digestos relatos de National Geographic o Discovery Channel.

    Ahora bien, el sistema que conocemos está efectivamente en crisis. Ya dijimos que lo ha estado siempre o que es su “estado natural”, precisamente por su naturaleza intrínseca: desequilibrio, inequidad. Pero la crisis actual tiene unos rasgos que la hacen particularmente interesante (no voy a decir que peligrosa) para los intereses capitalistas globales. El supuesto viraje a la izquierda, como se ha señalado, responde a movimientos del electorado (que es a fin de cuentas un consumidor orientado), hacia formas más participativas. Hoy se encuentra el sistema mundo rediseñando sus formas de “participación”, y en este contexto los reality shows, los paparazzi (que nos ponen frente a los ojos intimidades sin interioridad –y sin ropa interior), los videos caseros, etc., son formas de acercamiento a la realidad que alejan el sentimiento de mediación y lejanía, propia de la atmósfera mediática. Hoy, la aproximación, la instantaneidad, el tiempo real, el “estar ahí, en la noticia” son formas exigentes, lo que no excluye –lo sabemos desde la primera guerra del Golfo- construir noticias para las cámaras, pues estas se encuentran listas –tramoyescamente levantadas- para “capturar” y difundir al instante preferiblemente en “todo horario”. El viraje a la izquierda es asimilable por el capitalismo porque este contiene elementos de aproximación a los sujetos sociales que el capitalismo intrínsecamente desdeña, pero con los cuales –qué duda cabe- aprenderá a convivir, por lo menos hasta que el modelo de vida capitalista sea posible en el planeta. Si el modelo de participación política no pone en crisis, en cuestión, o en otras palabras, si no destruye los modos de propiedad privada que garantiza los privilegios seculares de elites en el poder (el privilegio de hacer circular y retornar acrecidos sus capitales), entonces las democracias sociales tendrán oportunidad en la tierra. Por el contrario, si estos intereses se ven afectados, los medios no descansarán hasta reducir a niveles tolerables las diferencias, y por ende las fuentes de toda diferencia, la fuentes de la diversidad.
    Se comprende la beligerancia de los medios de comunicación en el 2002 a raíz de la promulgación de una “Ley de Tierras” y hoy, cuando la Reforma apunta a una modificación sustancial de la forma de concebir el Estado, trascendiendo o derivado del Estado Nación sin eliminarlo (como el apetecido proyecto del Estado Global Neoliberal) sino conduciéndolo a otra forma que atiende o busca atender a diferencias demasiado locales para ser inteligibles (traducibles, equiparables a las formas conocidas, se entiende) para los medios del mundo. Si los medios aguantan (si esto aguanta) hasta que las formas de participación política, las formas de producir, las formas de mantener en circulación los flujos de capital, sean traducibles para los medios del mundo, si estos logran traducir lo que aquí pasa y descubren que no afecta los intereses del mercado, la beligerancia se reducirá hasta límites tolerables y la “gobernabilidad” que permite, por ejemplo, jugosas inversiones de capital, tendrá acaso otro signo, estará alimentada de otros componentes, será incluso más exótica, pero en definitiva potable, consumible por los medios, por los amos del mundo.

    Será distinto si los mercados son taponados, si deja de correr el dinero. No es lo que está pasando en Venezuela, precisamente. Los capitales del mundo siguen fluyendo y un barril de petróleo cercano a los 100 dólares y en alza, no vaticina un cambio en las políticas económicas. Venezuela es atractiva para los capitales del mundo, no para los financieros, ciertamente (aunque la bolsa de Caracas regularmente me desmienta), sino los vinculados a la inversión para la producción. Que hoy sean los capitales financieros los que dominen la escena mundial, hace que democracias capitalistas (en las que funciona y no se ponen trabas al flujo de los capitales), donde se promueva la inversión con el fin de estimular el trabajo y la producción, sean poco atractivos, o de un keynesianismo demodé. La virulencia de los medios se comprende porque son intolerables a todo vestigio o sombra de diferencia, que suponga la alteración en los flujos del capital, que torne irrespirable la atmósfera del mercado local, y no descansarán hasta traducir las formas políticas del “chavismo” a una participación sin posibilidades de tomar decisiones en los puntos neurálgicos del sistema.
    Tiene, con todo, que parecerles demasiado peligrosas las comunas y estas ciudades comunales demasiados “territorializadas”. Saben que los mercados no fluyen donde hay “resistencias culturales”, y este gobierno, en cambio, las promueve. No se nos debe escapar el hecho de que el flujo de capitales exorbitantes que se traduce en un crecimiento en prácticamente todos los sectores que hacen bailotear de contento a las economías del mundo está irrigado por la producción petrolera, y es en este marco, en este compás, donde se nos permite ensayar formas distintas de hacer las cosas. Hasta ese punto es tolerable lo que en Venezuela ocurre. En otras palabras, la economía enclave del imperio, la petrolera, permite la existencia, la cohabitación de formas políticas de participación y protagonismo locales, que no atentan, no rozan la macroeconomía, es decir, las economías de los países del G-8 (+ China).

    Si los Consejos Comunales no rompen con la racionalidad socioproductiva del occidente liberal, no habrá revolución. Si los Consejos Comunales traducen la crisis de la democracia liberal, creando formas de participación que drenen la angustia de no existir de individuos sin sueños ni deseos distintos a los fabricados por el mercado, entonces no habrá revolución. Si no torcemos la ruta del capital hasta hacer posible por contagio la abolición del dinero, no habrá revolución. “Atacar al neoliberalismo (que no es una política, sino el capitalismo del fines del siglo XX) es atacar el mando del dinero: no de los bancos, no de un grupo de capitalistas financieros, o de un partido o una camarilla política, sino del dinero. Mientras el dinero (capital) no sea atacado, ninguna toma del poder, ninguna victoria electoral eliminará su violencia. Mientras el dinero mismo no sea atacado, ninguna liberación ni nacional ni de otro tipo es posible” (Holloway, 2005: 150).

    Los medios de comunicación alternativos deben salirse necesariamente de la agenda de los medios globales, a menos que su agenda sea la traducción del mercado mundo a los intereses locales, a la diversidad, cada vez más asediada por la uniformidad, cada vez más allanada, hasta ser reducida a diferencia residual comestible por el mercado del turismo. La diferencia que han de construir los medios alternativos pasa por construir un tipo de comunicación social, popular, que tuerza el camino del capital a escala local. Que construya un modo de producir distinto a los modos del capital. Si el cobertor del petróleo alcanza para eso, si el mundo no se acaba antes, si sobrevive la vida, entonces acaso nos encontremos en otro mundo, ahora sí, posible.

    Referencias bibliográficas
    1. Galdón, Gabriel (2002) Introducción a la comunicación y a la información. Ariel. España.
    2. Holloway, John (2005) Keynesianismo una peligrosa ilusión. Vadel Hermanos, Caracas.
    3. Exeni R., José Luis (2005) MediamMorfosis. Plural. La Paz, Bolivia
    4. Reig, Ramón (2004) Dioses y diablos mediáticos. Urano. España
    5. Susz, Pedro (2005) La Diversidad Asediada. Plural. La Paz, Bolivia

  • âExisten tres visiones sobre la reforma constitucionalâ

    Los trabajadores también tenemos nuestra propia visión
    sustenta Orlando Chirino en foro realizado en Panamá

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    Por: Prensa Propuesta Socialista Panamá
    Fecha de publicación: 29/10/07. Tomado de www.aporrea.org

    Invitado por varias agremiaciones sindicales de Panamá, el Coordinador de la Unión Nacional de Trabajadores, Orlando Chirino, participó en diversos eventos sindicales y charlas sobre la situación política de Venezuela. En una de ellas, ante un auditorio de 150 personas, conformado por trabajadores y empleados de la Caja del Seguro Social de Panamá y dirigentes de 15 sindicatos, el líder obrero venezolano aseveró que en la coyuntura política nacional de Venezuela, se debaten tres visiones sobre la reforma y el nuevo país que se necesita.

    “No es cierto que en Venezuela sólo haya un debate entre los defensores del gobierno y la oposición golpista con respecto al proyecto de reforma constitucional que ha sido presentado por el Presidente Chávez y la Asamblea Nacional. Realmente existen tres visiones sobre la Reforma Constitucional”, acotó el dirigente sindical.

    “De una parte está la oposición golpista, la cual a su vez está fragmentada en dos grandes vertientes; en segundo lugar se encuentra el Gobierno, la Asamblea Nacional y todos los que están a favor del proyecto de reforma sin que se le cambie ni un punto ni una coma como lo ha solicitado el Presidente Chávez; y en tercer lugar estamos quienes nos manifestamos a favor de una reforma o de una nueva Constitución que efectivamente avance hacia el socialismo reflejando los inmensos triunfos políticos, económicos y sociales alcanzados por los trabajadores y el pueblo en la lucha contra el imperialismo, las multinacionales, la oposición golpista y los poderosos grupos económicos que aún controlan el país.”

    “La situación política del país se ha transformado. La polarización ya no sólo se da entre el gobierno y la oposición golpista. También comienza a expresarse una tercera fuerza que exige avanzar de verdad hacia el socialismo, que rechaza el burocratismo y la corrupción de la V República, que tiene como perspectiva el socialismo y que cuestiona la reforma presentada por el Presidente, por cuanto no ataca las bases fundamentales del capitalismo, porque permite la existencia de empresas mixtas a través de las cuales las multinacionales seguirán explotando nuestros recursos y la mano de obra venezolana”.

    “Es interesante observar las transformaciones políticas operadas en el país. Por ejemplo, los grandes grupos económicos y las multinacionales que idearon y lideraron el golpe y el paro saboteo patronal, hoy acompañan en silencio el proyecto de reforma constitucional. A pesar de que los Grupos Mendoza y Cisneros fueron derrotados contundentemente por el pueblo venezolano, los empresarios de estos dos grupos han sido los más beneficiados económicamente. El Grupo Mendoza abastece con sus productos alimenticios la Red Mercal, mientras que al Grupo Cisneros se le prolongó las concesiones para sus medios de comunicación.”

    “Las multinacionales petroleras que auparon el paro-saboteo en la industria, la mayoría de ellas aceptó la transición hacia empresas mixtas, porque es un buen negocio, ya que colocan el 40% de la inversión y es PDVSA quien se encarga de asegurarles sus ganancias. Las multinacionales del sector automotriz gozan de exención de IVA para promover mayor venta de carros a precios populares, permitiéndoles para este año la venta de 450.000 unidades, lo que significa un crecimiento del 300% con respecto al año 2002. Otro sector que ha obtenido ganancias espectaculares es el sector financiero, que no para de batir record de ganancias anuales. Desde esta óptica, se aleja cada vez más la posibilidad de un nuevo golpe de estado promovido por parte de los grandes grupos económicos, las multinacionales y el poderoso sector financiero”.

    “Hay otro sector de la burguesía, que aunque lucra del crecimiento económico, enfrenta más radicalmente al gobierno del Presidente Chávez, pero no está en condiciones de desestabilizar, ni de dar un golpe militar al estilo del 2002. Ellos presionan, desabastecen el mercado y con este chantaje logran que el gobierno acepte la subida de los precios de artículos de primera necesidad. Antes de viajar para acá (Panamá), el gobierno autorizó un incremento del 25% en el precio del aceite de cocina y se ha anunciado el incremento en los precios de la harina y el pan. Sin duda sucederá lo mismo con la leche y el azúcar que a pesar que se están produciendo normalmente, están escondidos, como mecanismo de presión para que el gobierno acepte aumentos de precios. Los precios de la leche y el azúcar en los últimos cinco años se han incrementado en un 150%.”

    Este sector de la oposición es más radical, pero también está fragmentado. Aunque se pronuncian en contra de la reforma, tienen dos posiciones. Unos llaman a abstenerse y otros a votar NO. Quienes llaman a votar NO, son esencialmente los empresarios agrupados en Acción Democrática y COPEI los dos partidos tradicionales de la burguesía, que de una u otra forma también se han visto favorecidos, ingresando a algunas esferas de gobierno y quiere legitimarse políticamente. El sector que más adversa es el sector de los nuevos partidos de oposición de la clase media anti-chavista, que llaman a la abstención, según ellos para no convalidar supuestos fraudes del CNE ni para legitimar al régimen político venezolano al cual catalogan de dictatorial”.

    “Pero lo más importante de todo esto, es el proceso que se da por abajo. Lo que yo llamo como la Terera Fuerza, que está conformado por los sectores más luchadores del movimiento sindical, campesino y comunitario. Se destacan los petroleros, los campesinos que recuperan tierras, que exigen acabar con la gran propiedad terrateniente y las comunidades que quieren ejercer el poder en sus áreas de influencia. Esta Tercer Fuerza quiere acabar con la explotación capitalista, no quieren que la plusvalía que produce su trabajo se la queden los empresarios, ni el sector financiero, ni las multinacionales. Este sector se opone a la corrupción, a la burocracia existente, quiere que el poder esté en manos del pueblo y en eso no tiene coincidencia con la propuesta presidencial, porque la reforma presentada por el Presidente no cuestiona la propiedad privada, quiere empresas mixtas. Esta nueva fuerza social revolucionaria quiere que se amplien los mecanismos de participación popular y la creación de una nueva forma de gobierno, en la que el pueblo legisle, ejecute y administre justicia. Con esto quiero decirles que este sector quiere una nueva revolución, en la que los trabajadores y el pueblo gobiernen”.

    Para finalizar su exposición, el dirigente sindical venezolano hizo una amplia exposición de la reciente lucha en defensa del convenio colectivo de trabajo en la industria petrolera, así como las dificultades que se presentan para la negociación del contrato marco para los empleados públicos que hace 30 meses presentaron su ante-proyecto de contrato y esta es la hora en que aún no se inicia la negociación.
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    Para hacerle un seguimiento a las declaraciones de Chirino, ver
    En Aporrea

  • âNo pises a la gente cuando vayas subiendoâ

    (Texto del catálogo de la exposición "Crónicas de Calle y Bar" del fotógrafo Alejandro Vásquez, que abrió hoy 28 de octubre en el CAMLB - Lía Bermúdez)

    Serán pedazos más tendrán sentido, fragmentos no arrancados por efecto de la foto, ese recorte (como los de las paredes) que se llena con lo que no está, con lo que le ponemos, con nuestro mucho de ansia y anhelo, sino que ya están así, ahí donde están, girando sobre un mismo eje delirante, planetas de un universo paralelo que pulsa al filo de una esquina, de una acera que se abre de pronto después de un zaguán húmedo, abombado por el olor a cebada, curtido, con su luz propia, rancia, robada de la noche a toda hora.
    Los pedazos del mundo girando, no con el ritmo aburrido de los recuerdos sino cada uno haciéndose un lugar, un hueco en la pared, en la silla, un comido en los bordes, nacido en las superficies, abscesos de nada murmurante, un hongo seco que ha ido creciendo pero todos sabemos que ya estaba ahí, que vino con nosotros (no exactamente tu y yo sino con todos) y se fue haciendo, buscando acomodo, y cuando por fin, cuando apareció, ya era costumbre, lo vemos ya sin ver, la mancha de un codo, de una mano, lo mismo siempre, o ese pie que busca el tubo, la misma mujer y el mismo hombre que cruzan el tiempo y los espacios sobre pisos de cemento, losetas de colores, amarillas casi siempre, caminando de través, de lado, siguiendo los acordes de una canción que se escurre por las grietas de la puerta como luz de otro mundo.
    Ese fetiche nuestro de la composición. Nada puede contra el tiempo y su sabiduría de bicho que se arrastra, que se acumula hasta configurar y darle costra, concepto, al pringuete, al pegoste, esa materia que es exudación de la materia, emplasto, bizma, que no se barre jamás, que resiste a los trapos, que se pega pero es invisible y que sólo el tiempo nos pone frente a los ojos.
    Que se escurre pero inmóvil, imperceptible, la paradoja de Zenón echa con instantes de mugre, superficies chacoteadas de nosotros, de nuestras risas y chasquidos, de nuestras voces cortadas y nuestra saliva.
    Lo que se acumula hoy es invisible pero no es hoy lo que cuenta, la cuenta es al final y viene con la última, con la del estribo, la que nos lleva de vuelta al mismo sitio, al de siempre. Lo visible vendrá en el futuro pero no lo veremos, vemos lo que el tiempo hizo sin nosotros, tal vez lo que hizo gota a gota nuestra orina, el despecho canturreado en esa silla roja, sobre esa felpa. Pero esto es posible si somos el habitual, el cliente, un pedazo de costumbre.
    No es fácil ser el de siempre, tenemos que tener ganas de morir en el sitio, de caernos muertos sobre el único lugar posible. Entonces, sólo entonces la cuenta no cuenta y será la misma. Siempre. Como si no existiera. Invisible.
    Así pasa con el dolor en nosotros, lenta punzada del hambre de todo que se infla y abotaga en el centro de los barres del centro, ahí donde se resumen las aguas de muchas madrugadas con sus zapatos que se escuchan y se dejan de escuchar en el fondo. Pero si ocurre al mediodía el calor se enchumba como una madrugada instantánea, un vermú que se hace con nuestros pasos y nuestra sed, y esas ganas de parar y entrar que son ganas de hundirnos, de girar en otra dirección, no recta sino circular, para ir a otra parte, tan otra que cuando salimos, cuando emergemos, desorientados, encandilados, es sin nosotros bajo un sol que ciega y nos borra y nos escuece con sus estrías de lagarto.
    Pero nuestros ojos se quedan allá, en esa sombra de agua, y por ahí nos vamos arrecostados, con el nombre resbaloso y el cuerpo mal atado a cuestas.
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    La frase del título “No pises a la gente cuando vayas subiendo” está tomada de un cartel que aparece en una de las fotografías.

  • Comunicación y poder

    Estrategia y política comunicacional para una democracia participativa
    y protagónica. Propuesta de investigación

    Parece connatural la democracia a la civilización y la cultura occidental, y en general no se advierte la relación que existe entre esa forma de administrar la cosa pública (y la privada) y el poder de los Estados Unidos. Con el triunfo y la hegemonía de las ideas de la Ilustración en Europa y luego y sobre todo en Norte América, la democracia se convirtió en el sistema político al que debían aspirar (por las buenas y por las malas) el resto de los países, tarea uniformadora que desde muy temprano asumió de suyo EEUU como misión. La conveniencia de extender de manera uniforme una manera de generar relaciones de poder no podía escapar a los intereses económicos de las elites que desde entonces sellaron su alianza con el poder político y militar. La doctrina Monroe será hasta hoy el norte de las relaciones internacionales de Estados Unidos para con el resto de los países del continente americano.
    La naturalización de la democracia vino acompaña de una concepción de “comunidad”, que habría de extenderse igualmente con las herramientas materiales e ideológicas que garantizan su elaboración. Si una comunidad es una zona de consensos, es materialmente imposible establecerlos si no existen las condiciones, los instrumentos y los mecanismos adecuados. ¿Cómo establecer consensos en poblaciones formadas por movimientos aluvionales, éxodos y desplazamientos, como lo fueron en su mayoría las grandes ciudades del continente americano que adoptaron los modos de producción capitalistas, centralizados y móviles, de acuerdo a los flujos de materias primas y mano de obra barata? Necesariamente, de los vínculos primarios se pasó a formas impersonales de relación y asociación que serían capitalizadas por los llamados “medios de comunicación”. Para la Escuela de Chicago los medios facilitarían entonces la “cohesión social”. Con estos principios se sentarían las bases para la manipulación de la “opinión pública” y el uso extensivo de la propaganda.
    Opinión pública y medios de comunicación se vinculan pues, a la democracia en la época liberal, la misma en la que se desarrolla el espacio público burgués. Queda luego establecida la relación entre democracia y economía liberal, lo que supone un conjunto de relaciones de poder que nos deben llevar a la reflexión sobre la idea de democracia que conocemos y sobre el modelo económico que gobierna y dirige el mundo.
    No se nos debe escapar el hecho de que la comunicación que conocemos ha sido generada fundamentalmente por una elite en el poder, la cual requiere de una construcción social y cultural que le permita su expansión y consolidación. Las crisis periódicas del sistema capitalista vienen acompañadas en buena parte por profundos momentos de descreimiento, ya vistos con preocupación por Walter Lippmann en la temprana década de 1920. La crisis actual y el surgimiento de formas y movimientos políticos no alineados a la hegemonía norteamericana, no cabe duda de que tienen un reflejo directo en la crisis mediática. Venezuela es hoy un caso típico de estudio, en los que se evalúan los alcances de la prensa y la televisión globalizada.
    No obstante, la teoría en comunicación ha observado el fenómeno exclusivamente desde los medios y las empresas de comunicación, lo que distorsiona el análisis y reduce el enfoque. Cuando la crisis se presenta se buscan soluciones en y desde los medios, porque las elites encargadas de dirigir el poder de los medios (que es poder económico, político y militar, pero también científico y universitario) para convertir a sus intereses los intereses de la opinión pública nacional e internacional, saben que el problema pasa y reside en la confianza (manipulación o disociación) del público.
    Sabiendo esto, se precisa un nuevo enfoque de la comunicación, uno que desnaturalice la relación medios-democracia liberal. Partiendo de este principio, se debe redefinir el término comunidad (que ya no será la Gran Comunidad de la Escuela de Chicago ni la “comunidad imaginada” de Benedict Anderson), y por ende, los términos que corresponden a los medios de comunicación, los cuales por ser instrumentos de mediación entre la sociedad y las elites deben ser redefinidos como instrumentos y herramientas que restablezcan vínculos primarios y formas personales de relación y asociación y, por supuesto, nuevas o reconstituidas formas de poder. De una democracia donde conviven niveles de representatividad que convierten el ejercicio político de los usuarios (beneficiarios de las políticas y electores) en algo ajeno, extraño y abstracto; donde la opinión pública está intervenida constantemente por la propaganda; donde han sido reducidas al mínimo las relaciones personales y la idea de comunidad no sobrevive al ascensor o al condominio; se busca pasar a una democracia de participación y protagonismo popular, en donde la comunidad organizada (integrada por sujetos conscientes y no por los “seres imaginarios” de Jean-Jacques Rousseau) toma y ejecuta las políticas que afectan su existencia individual y colectiva, sobre las bases de un plan nacional discutido ampliamente a través de canales de consulta y referendos nacionales, asambleas y plenos, que contribuyan a crear renovadas formas de cohesión, basadas en los intereses de la comunidad, no en los económicos exclusivos y excluyentes de una elite privilegiada.
    Todo esto acontece en el contexto venezolano, país en el cual el concepto mismo de poder se encuentra a la fecha en un vasto proceso colectivo de discusión, en lo que se conoce como la “nueva geometría del poder”, la cual conlleva entre otros elementos el reordenamiento de las ciudades, que heredaron como sabemos el fraccionamiento político territorial del siglo XIX, de acuerdo a la estructura económica de un país de capitalismo periférico, suministrador de materia prima a las metrópolis. También, la elevación a unidad básica de la comunidad y la comuna, como formas de organización desde las cuales se iniciará un proceso de agregación que reconfigure de manera vital, concreta, humana, el territorio de la nación.
    En este sentido urge diseñar una política comunicacional que promueva, haga seguimiento, fortalezca y acompañe las tareas de construcción de la democracia participativa y protagónica, aquí denominada “Socialismo Del Siglo XXI”. En un principio de manera biblio y hemerográfica, pero con suma atención en la abundancia de periódicos y revistas alternativas impresas o digitales, la presente investigación propondrá lineamientos que puedan contribuir al diseño comunitario y participativo de una política comunicacional para las comunidades desde los Comités de Comunicación de los Consejos Comunales. Para ello se procederá a caracterizar el modelo de comunicación popular sobre la base de los principios de democracia, horizontalidad y organización comunitaria considerando su oportunidad y pertinencia para la construcción del poder del socialismo en la República Bolivariana de Venezuela, así como presentar algunos lineamientos para el diseño de una propuesta de política comunicacional para y desde los Consejos Comunales, sobre la base de los principios de la comunicación popular.
    Para tener una panorámica de los medios de comunicación hegemónicos contamos sin duda con ingente bibliografía. La misma da cuenta de sus respectivas crisis, sólo que desde la confianza de su irrecusable existencia en el panorama cultural de Occidente y del mundo en general, toda vez que la tendencia es a la llamad “occidentatización”. Delineado el panorama conocido, observaremos las tesis sobre la comunicación popular de Mario Kaplún en El Comunicador Popular, precisando si parte del diseño o posibilidad de una nueva sociedad o si viene al caso sólo como alternativa, como modelo que acaso contribuya a paliar los peores efectos de los medios de masas y de la industria cultural. Para los contextos de la crisis y en especial para deslizar críticamente las nociones de otro mundo posible con respecto a los medios y a la construcción de realidad, libros y artículos de Jesús Martín Barbero serán acuciosamente revisados.
    Por otra parte, las prácticas de comunicación popular reseñadas en los libros de José Ignacio López Vigil nos revelan con el asombro de lo cotidiano que otra forma de usar los medios es posible. Para contextualizar la experiencia venezolana, se hará una revisión de los artículos, noticias y referencias impresas o en Internet sobre la construcción en Venezuela de la comunicación popular en el marco de la redefinición de una democracia participativa y protagónica, como han de serlo necesariamente sus medios.

  • Carreteras y capital

    (Pequeña contribución al debate sobre la Nueva Geometría del Poder)

    La lógica del capitalismo diseñó los primeros asentamientos humanos de lo que iba a ser América, como trazó las formas de relación y comunicación entre éstos y la metrópoli. La misma lógica sigue actuando y descubrir su mecanismo acaso nos lleve a producir una nueva situación, un nuevo orden de cosas. En efecto, los primeros asentamientos y las ciudades futuras y de hoy existen y se justifican a partir del flujo fácil, rentable, económico de capital, de riquezas, de bienes, de mano de obra. Y en un primer momento las rutas marítimas fueron las vías expeditas, además las únicas, para conectar las colonias. Nuestras ciudades lógicamente nacieron ligadas al mar y a los puertos, y éstos, su florecimiento, su importancia, su esplendor, dependieron de la cercanía y la facilidad de acceso a las zonas productoras. Nuestro país creció y se multiplicó en ciudades costeras o cerca del mar, hacia el “interior” las poblaciones raleaban, situación que hoy sigue siendo una característica estructural del país. Esta estructura no sólo se verifica entre las ciudades, las rutas marítimas y las metrópolis, sino que se reproduce entre las ciudades que componen el propio país y al interior de las ciudades mismas. Las rutas marítimas conectaban con Europa, serían luego las carreteras, los caminos, en el continente las que unirían a las ciudades con los puertos que se abrían al mar, al océano. Evidentemente ganaban importancia o relevancia las ciudades que tenía un mejor y más rápido acceso a un puerto, o que eran portuarias, y a partir de éstas se trazaban o radiaban las rutas de interconexión. Las capitales gozaban de las mejores rutas de acceso y de salida al exterior. Viajar a la capital y más residir en ella es una forma de aproximarse a (o parecer de) la metrópoli.
    Pero esto lo conocemos. Lo importante es reconocer, visualizar, que la lógica que une territorio, comunicación y capital se sigue reproduciendo. Nuestras carreteras existen en función y a favor del capital, por los mejores caminos circularán los más vertiginosos intereses, las autopistas más rápidas aceleran el flujo de los capitales.
    Vivir cerca de la carretera era una manera de estar cerca del dinero, pero sólo si esta carretera era principal, es decir, si llevaba o traía a la ciudad. Muchas economías de pequeños poblados del “interior” dependen de las carreteras por donde circulan capitales vinculados a la ciudad, de modo que la estructura misma del pueblo aparece desfigurada, pues adquiere la forma, el sentido, la dirección de los capitales que lo atraviesan. Existe entonces un arraigo cultural al territorio, pero no deja de ser cierto que el capital y sus flujos re (o dimensionan) de manera crucial la apariencia y el contenido de nuestros pueblos y ciudades.
    Cambiar la lógica del capital, cambiar de lógica, nos conduce a modificar nuestra percepción de las ciudades y poblados. Si nos sigue interesando el movimiento de capitales de acuerdo a la lógica capitalista, entonces nuestras ciudades seguirán siendo lo que son y cambiarán en la medida en que cambien los intereses del capital, de la manera en que alguna vez fue importante el Puerto (y las ciudades, poblaciones y regiones anejas) de La Ceiba o Puerto Cabello, La Guaira o Maracaibo y hoy, el mal llamado “Puerto de Aguas Profundas” en el Golfo de Venezuela abierto con su boca voraz a los capitales trasnacionales.
    Ahora bien, si nos interesa otro tipo de flujo, otro ritmo, si nos deja de interesar el capital, la fisonomía de nuestros pueblos y ciudades cambiarán sustancialmente, pues no mirarán hacia las autopistas terrestres, aéreas o marítimas, sino hacia adentro, hacia el interior de sí mismas y buscarán interconectarse de acuerdo a otra lógica, inédita o recóndita, en todo caso muy distinta, otra. A la lógica del capital le interesan los productos de nuestras poblaciones en tanto atractivos al comercio internacional, son valorados de acuerdo a dicha importancia y en muchos casos su explotación depende exclusivamente de ello. Los productos marcados con el sello de “exportación” han recibido el pláceme del comercio internacional y están negados incluso a la población que los produce y a la del país, y sólo es posible adquirirlos en los Duty Free Shop, o como contrabando, o en los Puertos Libres, de regreso de las aduanas. Lo que es de exportación, aún dentro del país, no nos pertenece.
    Quebrar el capital pasa por quebrar la lógica de su circulación. Como el capital es global nuestras carreteras nos conectan a él: todos los caminos conducen a Roma. Aligerar nuestras rutas, limpiarlas, aceitarlas, es decir asfaltarlas, supone acelerar el flujo de capital. Se ansía terrenalmente la velocidad e instantaneidad de los flujos electrónicos, pero la realidad es demasiado pedestre, de ahí la sobreabundancia de capital financiero que circula en el mundo, capital que no necesita arrastrarse (trabajarse, producirse, que no necesita territorio –salvo los “paraísos fiscales”- y está alejado de obreros y huelgas; capital aséptico, quintaesencia del dinero) ni aún por la más veloz de las autopistas.
    Construir el socialismo pasa por quebrar el movimiento del capital (de persona a persona, de poblado a poblado, de poblado a ciudad, de ciudad a ciudad, de país a país, las interconexiones, la globalización del capital). Otra cosa es más de lo mismo.
    ______________________________________
    Ver: La nueva geometría del poder, productividad en la endogeneidad
    Las capitales del poder

  • El Socialismo no es Estadolatría Estalinista

    Por: Javier Biardeau R.
    Fecha de publicación: 23/10/07
    www.aporrea.org

    "La extinción del Estado se llevará a cabo no ya por el debilitamiento
    de su poder, sino por su máximo fortalecimiento, lo que resulta
    indispensable para acabar con los últimos restos de las clases
    expirantes y para organizar la defensa contra el cerco
    capitalista."(Stalin; 1930)

    Dondequiera que se ha implantado el socialismo
    burocrático-autoritario, es decir, el sistema del comunismo de aparato
    estalinista, ha habido ciertamente una liquidación del capitalismo
    tradicionalmente entendido, de las antiguas clases dominantes y
    dirigentes, pero no se ha construido ningún socialismo, ni poder
    popular autónomo, ni democracia protagónica ni liberadora, en el
    sentido de su definición originaria y fundamental. Se trata de un
    fraude revolucionario, que en nombre del socialismo participativo y
    liberador ha dado vida a un régimen neo-oligárquico y despótico. El
    llamado "socialismo real" del siglo XX, no fue mas allá de un
    populismo despótico de partido único, una farsa democrática dirigida
    por una elite revolucionaria, por lideres indiscutibles, sumergida en
    la exaltación del imaginario jacobino. Por ello, el sentido del
    sintagma "revolución socialista" debe escindirse completamente del
    magma de significaciones que ha acompañado a las revoluciones
    reaccionarias del siglo XX.

    El rapto de las revoluciones en el siglo XX por parte de las fuerzas
    reaccionarias solo puede comprender desde una verdadera ruptura con el
    comunismo de aparato, con el mito jacobino de la revolución y con
    cualquier figura de bonapartismo plebiscitario. El fraude a las
    aspiraciones legítimas de quienes sufren la opresión, la aspiración de
    la humanidad plural a la emancipación, lo cual significa mayores
    espacios de libertad y liberación, y no la el culto a la sumisión,
    implica romper con el fraude de las revoluciones que han transformado
    las aspiraciones en ilusiones, las ilusiones en fanatismo, y los
    fanatismos en crímenes psicológicos y físicos.

    Por todas partes, la miseria - y no solo material – exige una gran
    revolución. Por todas partes aparecen energías que exigen sacudir
    yugos y cadenas. Pero hay que evitar que las energías revolucionarias
    sean capturadas y confiscadas en nombre de dispositivos ideológicos y
    mediaciones políticas, que las manipulan, recuperan e invierten su
    sentido. El camino de la esperanza de los socialismos participativos,
    liberadores y democráticos pasa necesariamente por la destrucción de
    las ilusiones de las revoluciones reaccionarias, con todos los
    semblantes de sumisión que las acompañan.

    El desarrollo del socialismo, como nos lo dibujó la herencia de Marx,
    como una comunidad libre de individuos libres, constituye la crítica
    más efectiva para superar el capitalismo y las figuras despóticas del
    colectivismo oligárquico. Quienes desprecian e invisibilizan la
    cuestión de la libertad y de la liberación en Marx son aquellos que
    confiscan la revolución en nombre de ideas y valores reaccionarios. El
    pensamiento crítico socialista, los enfoques contra-hegemónicos, no
    son siervos de la política oportunista de quienes depositan la energía
    revolucionaria en la forma-estado o en el mito-cesarista. El
    pensamiento crítico no le teme a la lucha de las ideas, a los
    desacuerdos, a la potencia del pensamiento subversivo, el que plantea
    como requisito formas radicalmente democráticas de gobierno, a
    diferencia de toda la tradición jacobina y blanquista de la
    revolución, como por ejemplo, los bolcheviques rusos, que despreciaron
    la democracia radical, y el reconocimiento de tendencias socialistas,
    asumiendo el elitismo, el vanguardismo y la verdad autoritaria,
    consolidando a la postre las formas de gobierno burocráticas y los
    privilegios de la nomenclatura.

    Por esta razón, sin pensamiento crítico no habrá revolución
    democrática y socialista. Habrá vanguardismos y masas a las que se les
    confiscaran sus aspiraciones de emancipación, habrá cesarismos, gestos
    jacobinos, anhelos de terror frente a la diferencia, el desacuerdo y
    la alteridad, habrá policías culturales y pensamientos domesticados;
    en fin el camino de construcción del socialismo será cada vez más
    lejano, mas falsificado y más abyecto.

    El pensamiento crítico no puede ser siervo del poder del estado, ni
    del Líder, ni del partido único, ni de la línea política general. La
    auto-emancipación humana es obra de comunidades de liberación, de
    socialismo radicalmente libertario, de comunidades libres de
    individuos libres, sin chantajes, sin intimidaciones, sin coacción,
    sin comités de salvación pública, si amenazas ni presiones. El
    socialismo del siglo XXI está por construirse, porque el socialismo
    del siglo XX y sus inercias del presente, fue y será siempre
    reaccionario. En fin, cualquier invocación al estado socialista sin
    democracia radical ni poder popular autónomo es un fraude
    revolucionario.

    jbiardeau@gmail.com

  • Justificación de la muerte

    brueghel_triunfo_muerte

    I
    Nosotros aquí abajo no sabemos de justicias infinitas. Podemos pensar lo absoluto, no comprenderlo. Escribo esto pensando en aquellos que han sido condenados a morir en un lapso de tiempo perentorio. Al hacerlo creo que coincidimos en que nada importa la duración del lapso, la muerte por decirlo así ya es un hecho, consumatum est. El condenado, por intermedio de sus abogados puede acaso dilatar la ejecución, introducir moratorias, pero la muerte acaecerá tal como fue fijada en la condena, no el mismo día, pero qué importa el día si desde la condena misma, incluso con la condena misma, los días previos a la ejecución, los que separan la condena de la ejecución, en cierto modo ya no existen, no cuentan.
    Se puede decir que de la condena a la ejecución no pasa el tiempo, que los dos actos se suceden en instantes sucesivos. Todo porque la vida, ese proyecto, se vive justamente porque no se vislumbra la muerte. Se dirá que no es así, que la muerte es lo único seguro, y es verdad, sólo que no sabemos cuando. Si lo supiéramos de seguro nos acometería la parálisis, la suspensión, el rigor vital que acomete, presumo, al condenado.
    Vivimos en efecto, como si la muerte no estuviera allí, con nosotros. Lo que torna absurda la vida es la condena, la ejecución fijada en un día y una hora exactos.

    II
    Pienso en Sócrates, aprendiendo en la víspera a tocar la flauta.

    III
    Se puede tomar una decisión de tal magnitud (hacer coincidir lo absoluto, lo infinito, en lo finito y corrupto) sólo si se está fuera de la vida. La vida vista desde lo absoluto es incomprensible. La vida es fundamentalmente tiempo, y en lo absoluto el tiempo no existe. Todo cuanto hacemos sucede en el tiempo y nuestras acciones transcurren. Sustraer el tiempo súbitamente con una condena a muerte es de una vez y para siempre interrumpir la vida.

    IV
    Las leyes absolutas son inhumanas. Humano es el perdón; sí, la otra mejilla. Sólo los Estados (que dictan y ejecutan sus leyes sin correspondencia, lejos, sin considerar y en definitiva sin importarles las vidas concretas de las personas) no perdonan, son absolutos, intemporales. Son arrogantes porque asumieron el lugar de la justicia divina. Absoluta ésta (no la de Jesús que está fundada en el perdón), absoluta la suya.
    Perdonar es poner nuestras acciones y las de los otros en el tiempo, que es un río.

    IV
    Lo Absoluto no es por nadie ni nada condenado porque lo ocupa y es todo. El juez que dialoga con lo absoluto es ya lo absoluto, subsumido en él emite su sentencia. No discute argumentos porque lo absoluto no escatima en detalles, los detalles definitivamente engorrosos están saturados de tiempo. La sentencia está pues, emitida de antemano, desde antes de que ocurra en la vida, el crimen.
    El crimen preexiste, y, lo absoluto, con un bostezo parecido a la eternidad, pronuncia la sentencia.
    En realidad es una ruleta, un azar escoge al sentenciado y lo conduce a la muerte. A través de sus emisarios (puentes de carne) lo Absoluto en la tierra asume el control de la muerte (condenas y ejecuciones), réplica en pequeña, en ínfima escala de lo que acontece en la vida, sólo que –es aquí donde comienza el terror- hace explícito su mecanismo.

    V
    ¿Quién es el condenado? Cualquiera. ¿Cualquiera? No. Aquel que sólo puede vivir en el tiempo y no puede acceder de ninguna manera y en ninguna de las formas a lo absoluto, y ser él mismo absoluto. Quien se absolutiza queda fuera del tiempo y es como si la muerte ya se hubiera hecho en él. Condenarlo a muerte es una torpe redundancia.
    Pero, ¿cómo se puede ser o llegar a ser absoluto? En primer lugar, saliendo del tiempo. Dejar de vivir es una manera, pero eso no quiere decir estrictamente morir, basta con salirse del tiempo, con renunciar a vivir y negarse a poner la vida en las manos del tiempo como quien se deja llevar por el río.

    VI
    Como se ve, condenado y condenante comparten absoluta condición. Los dos están muertos. Pero, ¿cómo llegan a estar juntos? Está visto que el Juez es un absoluto, pero el condenado lo es sólo en el instante de la condena, antes no. Cuando cae sobre él la condena, el tiempo se le retira y la muerte adviene, como ya se dijo, al instante siguiente.
    ¿Qué lo llevo a tan extrema situación? ¿Qué lo colocó cara a cara frente a lo absoluto? Lo absoluto no puede discriminar, porque el hacerlo implica tiempo, de modo que su absoluta decisión (la condena) es un hecho que responde al azar. Lo absoluto no decide, la muerte es para todos, absolutamente, y antes y después (en términos de tiempo, se entiende) nada dicen. Pero el hecho es que lo absoluto se ha hecho carne entre nosotros y comienza a repartir muerte. Si discrimina deja de ser absoluto, y por lo tanto su condena resulta injusta y la muerte del condenado (injustamente) un asesinato. Cuando no discrimina y mata a ciegas, digamos, entonces se absolutiza y copia a Dios (su Dios).
    Si discrimina (si evalúa razones, si revisa expedientes, si juzga de acuerdo a la razón) entonces introduce el tiempo en la decisión y ésta deja de ser absoluta. Luego, no puede emitir condena a muerte porque tales condenas (necesaria, lógicamente) son irracionales en tanto suceden en un tiempo absoluto, despojado de tiempo que transcurre, y, en realidad, tomadas como en el inicio del mundo, de una vez y para siempre. No son pues asesinatos porque no transcurren en el tiempo, sino sacrificios, muertes absolutas en un tiempo sagrado.
    ______________________________________
    Este texto surgió al leer
    Se acaba el tiempo para un hermano y su hermana, y por supuesto, para tratar de explicarme la irracionalidad de la muerte ejecutada por Estados arrogantes y soberbios a través de sus jueces, ejércitos y policías.

  • Comentarios a la conferencia de Sergio Ramírez

    Ver: Nicaragua: ¿De cuál dictadura nos hablan?

    "En el mismo momento en que los apóstoles del neoliberalismo pretenden discutir realmente es el terreno académico es casi imposible que no hagan el ridículo".
    Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero (2006) Comprender Venezuela, pensar la democracia. El Perro y la Rana. Caracas, Venezuela.

    Comentarios a la Conferencia Perspectivas de la izquierda en América Latina, del escritor Sergio Ramírez en la Universidad Cecilio Acosta –UNICA- en la ciudad de Maracaibo el 17 de octubre de 2007)

    1. Situación, digamos, ontológica de América Latina según Ramírez: América Latina es “anormal”. Si el proyecto democrático liberal ocurriera sin sobresaltos entonces sí sería normal, esto es si se adoptara sin réplica “por todos y en todas partes” el “constitucionalismo americano” no cabrían enojosas anormalidades. Ramírez, miope, quiere negar a propósito que el proyecto liberal no puede ser ni pudo ser trasplantado en nuestras tierras, en nosotros, que lo hemos rechazado siempre, y que cuando hemos querido hacer otra cosa, el empeño por aplastarlo ha sido tal, la muerte tanta, como ocurrió en Nicaragua, precisamente.

    2. Los escritores latinoamericanos –parece decir Ramírez- escriben anormalidades o viven de “nuestra” miseria, de nuestro tercermundismo. Si el proyecto de democracia liberal burguesa no se enfrentara a nuestra resistencia, si no le hiciéramos frente, si fuéramos lo que no somos, entonces la literatura latinoamericana no existiría. Si fuéramos una democracia normal, pueblos normales, no habría literatura. La teoría literaria de Ramírez es por lo menos pintoresca.
    “América Latina se vería obligada -dice Josefina Ludmer citada por Pedro Susz (2005) en La diversidad asediada (Plural, Bolivia)- a quemar años de su historia para entrar en un orden y un ritmo, una temporalidad trasnacional diferente. El salto dejaría un resto histórico, un futuro nacional que no fue. La cultura transforma ese resto en temporalidad perdida porque salta a otro futuro, que es el presente de la temporalidad transnacional” (219).

    3. Elogia Ramírez la revolución, para que no quede duda de que es o “fue” un apasionado de la misma. Que no se dude, pues de lo contrario el efecto de descontento y frustración no tendrá la misma dimensión, ni surtirá el mismo efecto. (Le habla a estudiantes universitarios que no pueden sino responder a la tiranía con desafueros de libertad). Si me importó un bledo la revolución aunque estuviera en el gobierno (por cierto, se alió para derrocar a Somoza con la Iglesia y lo empresarios) poco importa que ahora reniegue, igual renegué al principio. Pero no, lo dramático del asunto es el drama del desengaño. Somos caribeños y nos despechamos con el despechado. Nada mejor que conmovernos con el despecho, a nosotros que estamos comenzando a enamorarnos. No te enamores, sufrirás. Es demasiado hermosa para ser real. Detente sombra de mi bien esquivo.

    4. La Revolución Sandinista fue derrotada electoralmente, pero no cuenta la guerra; aunque sí, un poco. Ramírez afirma que la gente, cansada de la guerra, fue a votar y votó por una mujer (¿se acuerdan de Irene Sáez?) que les traería la paz. Dice Ramírez que el pueblo votó para sacar a los sandinistas porque de lo contrario no habría paz. Podemos preguntar, ¿por qué no votó que se fueran los contras? Desde la perspectiva de Ramírez eran los sandinistas el motivo de la violencia, y el ejército revolucionario se enfrentaba a los contrarrevolucionarios, quienes de alguna manera fungieron de propagandistas de la llegada de “Doña Violeta de Chamorro” –como de Uribe en Colombia, si a ver vamos-, un gobierno “diferente” –con el beneplácito de los EEUU, virtual ganador de la Guerra Fría- que traería, ya dijimos, la paz.
    Ramírez habla de estas elecciones como si los diez años de guerra no existieran, como si el proceso eleccionario hubiera sido un incidente normal, elegir y sustituir un gobierno por otro. Además, no deja de afirmar que el gobierno que se iba aunque aspiraba a la justicia social, no se avenía con el modelo de democracia liberal. Sería interesante averiguar in extenso el concepto de justicia social del narrador Sergio Ramírez, pues le parece incompatible con la democracia. Aquí en Venezuela, por cierto, se introdujo ese sospechoso concepto cuando leemos en el artículo 2 de la Constitución del 99: “Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia”.
    Otro modo de explicar el razonamiento de Ramírez es decir que está equivocado, que los sandinistas fueron sacados del poder por las armas, que los votos por Doña Chamorro fueron provocados por balas contrarias a la paz, votos coaccionados, votos amenazados, balas por urnas. Igual que los votos centroamericanos de hoy son chantajeados por los capitalistas del norte que contratan a los nuevos braceros que hacen el trabajo que los blancos anglosajones no hacen, no harán. Les pagan con dólares y con leyes de migración que los hacen aceptar entre otras cosas cualquier empleo en las condiciones que sea con cualquier paga, de todos modos un dólar (escondido, a todo riesgo, ilegal y para la familia) no se compara con sus devaluadas monedas nacionales, incluso dolarizadas. Ello compensa la desazón, los miedos. Además, ahí está la guerra, e ingresar al ejército patriota norteamericano es, qué duda cabe, un golpe de suerte.

    6. Edgar Chamorro escribió en 1982 algunas de las razones por las que el pueblo de Nicaragua “sacó” –según Ramírez- a los sandinistas del poder: la guerra “ha dejado tras de sí más de 12.000 nicaragüenses muertos, 50.000 heridos y a 30.0000 sin hogar”. Los contras “podrían llegar a una población indefensa, reunir a todos sus habitantes en la plaza del pueblo y proceder a continuación a asesinar –en presencia de todo el mundo- a todas las personas que trabajasen para el gobierno nicaragüense, incluyendo policías, miembros de la milicia local, miembros del partido, personal sanitario, maestros y granjeros; acciones –dice Noam Chomsky (1988) en La quinta libertad (Crítica, Barcelona) “que se llevan a cabo en las cooperativas gubernamentales y que “facilitan la tarea –dice Chamorro- de persuadir a quienes conservan la vida para que se unan” a las fuerzas de la contra. En la misma declaración jurada –dice Chomsky- afirmó que la CIA había aconsejado al FDN “asesinar, raptar, robar y torturar”, así como que había recibido fondos de la CIA para sobornar a 15 periodistas hondureños a fin de que escribieran artículos a favor de la contra e instando al derrocamiento del gobierno sandinista” (27-28).
    Por cierto, cualquier parecido con los paras colombianos es mera aterradora coincidencia.

    7. A pesar de que el neoliberalismo trajo más y más pobreza para los pobres y más riqueza para los ricos, aunque los Estados se hacían ricos en medio de la pobreza general, la gente votaba. Según Ramírez –que la obvia- la abstención gigantesca en procesos eleccionarios latinoamericanos no es un indicador de la crisis del sistema de la democracia representativa. Que la gente no acuda a votar se lee interesadamente como que quiere una salida de fuerza, que está ansiando una dictadura o simplemente tiene en baja estima la democracia. Al contrario, podemos leer que está asqueada con las elecciones –esa farsa- porque se trata de una “democracia” mentirosa, en realidad ha podido intuir o detectar que se trata ni más ni menos que de una dictadura del capital, que practica el terrorismo de Estado y niega a los pobres, a las mayorías las más elementales libertades.
    Para Ramírez, desde su burbuja, todo estaba bien por esa parte, pues la gente votaba, sólo que empezó a votar por partidos de izquierda. Eso también le parece normal, pero sólo si dichos partidos se ajustan a las normas “democráticas” diseñadas por la derecha. No aceptarlas sí que está mal porque son éstas las normas “normales”. Para Ramírez –ex vicepresidente de un gobierno revolucionario- el sistema electoral es un algo abstracto que sucede alejado y extraño a la ideología política en el poder.
    Por otro lado, la gente comenzó a votar por la izquierda decepcionada por los errores de la derecha, pero a todas luces trasluce que la solución que acepta Ramírez debe provenir de la misma derecha reconfeccionada, tal vez haciendo alarde -o de verdad verdad- con un capitalismo no tan devorador sino de rostro humano, el mismo que promueve la derecha liberal del tipo Soros (devorador él mismo de capital financiero), con los buenos ejemplos que dan los Yunus, y hasta los Al Gore. Todo ellos que saben hacer mucho dinero y además se preocupan por el mundo. Pero de la izquierda como se ve no es posible esperar solución alguna porque quiere sustituir y arramblar con lo conocido cuando no hay sino un solo modelo capaz de funcionar, que basta con someterlo a unos afeites pero en ningún caso y bajo ningún concepto sustituir. El modelo normal nos espera cuando queramos ser normales.
    Pedro Susz en el libro citado arriba nos permite refrescarle la memoria a Sergio Ramírez, afectada por 20 años de neoliberalismo campante cuando el crítico boliviano constata “la palmaria evidencia histórica del modo como la expansión colonial frenó el desarrollo de los países colonizados, circunstancia agravada hoy por la succión incesante de recursos de los países mundializados en el orden impuesto por las trasnacionales” (211-212). La “realidad” de Ramírez pretende negar esta palmaria evidencia, aceptando lo real, el liberalismo burgués, como “destino manifiesto”, tal una verdad incontestable.

    8. Según Ramírez el problema no es la economía de mercado sino la “sociedad de mercados” que nace de la falta de argumentos de la izquierda para oponerse al mercado.

    9. Si los pueblos eligen la izquierda por estar cansados de los fracasos de la derecha, volverán a la derecha cansados de la izquierda, pero entonces necesitan encontrar el país tal como ellos lo dejaron. Esta idea es de una ingenuidad pasmosa, pero eso es lo que uno logra inferir.
    Además, los errores de la izquierda son presumibles, esperables, toda vez que, según Ramírez, los ideales revolucionarios, esos sueños desmelenados de juventud, no se comparecen con la realidad. El romanticismo, dice explícitamente, nada tiene que ver con la realidad, rancio argumento conservador, por demás.
    A propósito leamos este comentario de Chomsky tomado del libro ya citado: “Las razones reales del «empeño» en destruir el régimen sandinista no tienen nada que ver con las acusaciones aducidas, sean válidas o sencillamente inventadas. Esto es bastante obvio. Las razones reales se pueden explicar a partir de otras bases: por el temor al éxito de Nicaragua. Lo que inspira un temor real es el informe de Oxfam acerca de los logros sandinistas en el campo social (capítulo primero, sección segunda), y no los tanques. Los motivos reales se basan en un razonamiento que el presidente Wilson consideraba «incuestionable»: los intereses latinoamericanos son «un incidente, no un fin». Lo verdaderamente importante es el interés estadounidense en sentido estricto: «la protección de nuestras materias primas», la «quinta libertad». Así pues, debemos preocuparnos profundamente cuando algún grupo se infecta a causa de la herejía detectada por los servicios secretos estadounidenses: «la idea de que el gobierno tiene responsabilidad directa en el bienestar de la población», lo que la teología política norteamericana define como «comunismo» en nuestras posesiones del Tercer Mundo, sean cuales fueren las lealtades y compromisos de sus partidarios” (132-133). Cualquier parecido con la campaña contra el gobierno de Chávez no deja de ser una comparación insidiosa.

    10. Sobre las componendas de Ortega con Alemán y la descomposición del Frente Sandinista o sobre la situación actual de Nicaragua no tengo ningún comentario. No la conozco ni la he seguido de cerca. De todos modos no aporta nada a lo que quiero mostrar y en cambio, dado el interés inocultable de Ramírez de formar parte de la exorbitante cantidad de voceros del liberalismo que tienen como misión desacreditar la opción de izquierda en Latinoamérica, me llena de nuevas dudas y recelos, de interés.

    11. Ramírez aborda “casualmente”, de pasada, como quien está pensando en eso y qué coincidencia –como en aquel fragmento de La cantante calva- las matrices de opinión nacional e internacional sobre el gobierno de Chávez; a saber:

    a) Autoritarismo, a partir de la reelección “sin fronteras”. Ahí está el buen ejemplo de Lula diciendo que no se piensa reelegir. No dice Ramírez que tampoco tiene mucho chance de ganar y la verdad que ni para qué. Lula, el pequeño izquierdista amasado (a palos) por el poder del Estado brasileño, que no va a renunciar por un affaire popular a un escaño en el Grupo de los más poderosos. Lula sirvió pese a todo para tonificar el discurso en torno a las operaciones parapoliciales en las favelas, aplacar los gritos de los más débiles dilatando el cumplimiento de la esperanza, restar poder por la vía de la contaminación gubernamental y la desarticulación de los restos movimentales –si los había- del PT, pero, sobre todo, a los Sin Tierra.

    b) Autoritarismo también por la vía de “un solo partido”. No cuenta el hecho de que los “otros partidos” no tengan respaldo popular o de electores, sólo el mediático. Que la mayoría que dicen tener (aquí afirman que llega al 80%) no se refrende en la realidad, que intenten ocultar su inexistencia con la patraña de un país sin oportunidades políticas, asediado por persecuciones y violencia “oficialista”.
    Cualquier observador imparcial desde Berlusconi para acá sabe que la política en Occidente pasa por y se queda en los medios de comunicación. Sólo que en Venezuela la receta no se cumplió pese a las aspiraciones de Cisneros (hay que incluir en su precampaña trunca y descosida el libro de memorias prologado por el escritor liberal Carlos Fuentes) y Marcel Graniel.
    Sobre el partido único y el autoritarismo encontré el siguiente comentario de Pedro Susz a propósito de unas ideas de Alain Finkielkraut. "No existe -dice el filósofo francés- en la lógica de la identidad lugar para el individuo. El gobierno de partido único es la traducción política más adecuada del concepto de identidad cultural". Al apartarse -comenta ahora Susz- de la idea del pacto social como resultado del acuerdo libre de los individuos poseedores de los derechos universales, introduciendo el venenoso criterio de los derechos colectivos o de la noción de lo colectivo en sí: "Los movimientos -sigue Finkielkraut- de liberación han secretado unos regímenes de opresión con una regularidad sin excepciones, precisamente porque, a ejemplo del romanticismo político, han fundado las relaciones interhumanas en el modelo místico de la fusión, y no en el -jurídico- del contrato, y han concebido la libertad como un atributo colectivo, nunca como una propiedad -cursiva de Susz- individual. ¡Ya está!: en el mismo momento en que se devuelve al otro hombre su cultura, se le quita su libertad... semejante xenofilia conduce a privar a las antiguas posesiones de Europa de la experiencia democrárica europea" (192). Finkielkraut y Ramírez, como vemos en la conferencia, coinciden punto por punto. Y en resumen, si nos afirmamos en nuestra identidad, si seguimos creyendo que la libertad es un asunto colectivo, seremos perdidamente unos románticos y nos estaremos perdiendo de la democracia tal como la concibe la Europa y Norteamérica ilustradas. Según Finkielkraut "el laicisimo, la identidad, la descolonización y la diversidad son pues los grandes encausados, por culpables, del desorden contemporáneo del mundo". Anormalidades, diría Ramírez.

    c) Reforma constitucional para mantenerse en el poder.

    d) Reducción de la jornada laboral, un ideal romántico que no se comparece con las exigencias de la realidad. Ramírez dixit.

    12. ¿A quién le habló Sergio Ramírez? En su mayoría, a un auditorio púber, en lo ideológico, en lo político e incluso en lo histórico, para quien de seguro la expresión hace una década le debe sonar a prehistoria (lo que le permite a Ramírez manipular los hechos creando una history en la que a nada hiede la intervención norteamericana) auditorio sobrealimentado con las consignas televisadas de la oposición que se desgañita a toda hora en contra del autoritarismo, el partido único, la reforma y la reducción de la jornada laboral (los tópicos por los que sobrevoló la conferencia de Sergio Ramírez, por cierto), sin contar las críticas de conjunto como esa de que los proyectos de izquierda son idealistas, que la realidad los aplasta (la realidad se llama capitalismo, sociedad de mercado global, por si las dudas), que no hay futuro por esa vía, que el futuro está en la derecha y su promesa de bienestar y prosperidad. Keynes redivivo.

  • La izquierda según Sergio Ramírez

    Perspectivas de la izquierda en América Latina

    (Conferencia de Sergio Ramírez en la Universidad Cecilio Acosta –UNICA- en la ciudad de Maracaibo el 17 de octubre de 2007)
    Trascripción.-

    Como se ha querido reflexionar sobre lo que ocurre hoy en América Latina quisiera enterarlos primero de mi perspectiva. Yo salí de la vida militante política en el año 1996, después de una larga historia vinculada a la lucha por derrocar a la dictadura de la familia Somoza, mi participación en el gobierno revolucionario tras el triunfo de la revolución en el año de 1979, primero como miembro de la Junta de Gobierno que depuso a Somoza y luego como Vicepresidente por cinco años hasta la derrota del Frente Sandinista en 1990, cuando yo pasé a la vida parlamentaria como jefe de bancada del Frente Sandinista, como partido de oposición. Y luego un grupo de miembros de estos partidos salimos a fundar un partido diferente, el Movimiento Renovador Sandinista, con el cual yo me presenté como candidato presidencial a las elecciones del año 1996, que obviamente no gané, y esa fue mi última actuación digamos en la vida política activa, y entré o regresé definitivamente a la carrera que yo había abandonado por la revolución, y es mi carrera de escritor a la cual yo estoy consagrado.
    En 1996, me gusta repetirlo, yo descubrí que tenía más lectores que electores, de manera que volví a mi vieja carrera de escritor y las reflexiones que ustedes van a escuchar son las reflexiones de un escritor y no de un político. A mí siempre me gusta decir también que la vida de América Latina está llena de anormalidades, y que los escritores vivimos de las anormalidades. Si América Latina fuera un continente normal en términos de la vida institucional, si los gobiernos se sucedieran democráticamente unos a otros, si hubiera verdadera alternabilidad, si un gobierno no llegara a destruir lo que otro hizo, si hubiera proyectos de nación en nuestros países, si se respetaran los derechos democráticos, las libertades públicas, los derechos humanos, si los niveles de ingreso de los ciudadanos correspondiera a la riqueza de nuestros países, si no hubieran tantos abismos e injusticias sociales, tantos desajustes y desigualdades económicas y por tanto, tanta miseria, los escritores en América Latina nos quedaríamos sin oficio, porque siempre en América Latina las novelas se escriben obviamente sobre las vidas privadas de la gente, pero en América Latina es imposible desligar las vidas privadas de los grandes fenómenos de la vida pública y más teñido en nuestros países de esto que estoy describiendo y que yo llamo anormalidades. No hay mejor escenario para un novelista, el peor escenario para una persona, que las erupciones de la vida pública, o revoluciones o dictaduras, muertes, exilios, que colocan a las gentes en escenarios ajenos, en escenarios que no les han correspondido, y entonces entran en este dramatismo que es lo que hacen las novelas en América Latina.
    Ese es mi prólogo, las palabras que yo pudiera decir desde mi perspectiva de escritor que opina sobre política porque no me refugio en la escritura como una manera de decir “no opino, yo estoy dedicado a escribir, nada más a escribir”, eso significaría bajar la persiana, quedarse en la oscuridad y nadie puede escribir en la oscuridad. Uno tiene que comunicarse con la realidad, con lo que el continente está viviendo, y yo soy un apasionado en este sentido de la América Latina tal como ya la veo, tal como yo la siento.
    Definirse como latinoamericano tampoco es fácil, el método que yo tengo es decir “yo soy primero nicaragüense, después soy centroamericano, después soy del Caribe y por último soy latinoamericano”, como quien deja caer una piedra que abre círculos concéntricos y en el primer círculo obviamente tengo que ser nicaragüense para poder ser por fin latinoamericano y entender los grandes contrastes, los grandes abismos que se abren en los países latinoamericanos.
    A mi me tocó vivir la última de las revoluciones en América Latina en el siglo XX, la Revolución Sandinista que triunfó el 19 de julio de 1979, la otra revolución –armada-triunfante del siglo XX fue la Revolución Cubana 20 años atrás, el 1º de enero de 1959, entonces a estos dos fenómenos, sociales, económicos, políticos, de enorme trascendencia, los separan 20 años. No volvió a haber otra revolución ya en el siglo XX. Y la caída, digamos, de la Revolución Sandinista… quizá a muchos de ustedes les voy a hablar de un pasado muy lejano, los que nacieron en 1980, 1985, los que nacieron en 1990, ya deberán ver este fenómeno de la Revolución Sandinista como un hecho muy lejano del pasado, se los cuentan sus padres, y algunos de ustedes seguramente sus abuelos.
    Pero fue un hecho muy trascendental, no sólo para Nicaragua sino en mi vida. A mi me gusta decir a veces que me siento angustiado de sólo pensar que si hubiese nacido un poco antes o un poco después me hubiera perdido el fenómeno de la Revolución Sandinista. Para un ser humano vivir una revolución, para un ser humano interesado en los cambios profundos de América Latina, en la justicia tal como muchos de nosotros la entendemos, vivir una revolución es una experiencia inapreciable, y por eso yo así la considero como la parte esencial de mi vida y quizá lo mejor que me ha ocurrido en la vida pese a los desengaños y desencantos que un proceso revolucionario después de diez años de estar metido en él, y de una derrota electoral, como salió el Frente Sandinista del poder, a través de una derrota electoral, trae en la vida de quien se ha metido a fondo, de cabeza a vivir esa revolución con un compromiso total.
    En aquel tiempo –como dicen los Evangelios-, en aquel tiempo la palabra compromiso era muy importante, hoy es una palabra devaluada, los compromisos se dan alrededor de proyectos de vida que eran también proyectos políticos. Cambiar la sociedad, cambiar el mundo, cambiarlo a fondo, y comprometer la propia vida en ese proyecto. Los que llegamos al poder en 1979 en Nicaragua éramos sobrevivientes, es decir, todos los que habían intentado la revolución habían muerto, y entonces llegamos los de tercera y cuarta fila, los que quedábamos. Ese dramatismo de tantas vidas sacrificadas demuestra cómo lo que animaba a los revolucionarios de aquel 1979 en Nicaragua era un verdadero compromiso, pero ¿en qué circunstancia es derrotada la revolución? La revolución es derrotada tras una larga guerra del Frente Sandinista en el poder en contra de un ejército contrarrevolucionario financiado por el gobierno de la administración Reagan, por el gobierno de los Estados Unidos, una guerra que destruyó totalmente al país, destruyó sus posibilidades ya no digamos de crecimiento sino de sobrevivencia. De manera que para mucha gente a la hora de ir a votar en las elecciones de 1990 la solución que encontró fue sacar al Frente Sandinista del poder para que pudiera llegar la paz, y por eso votaron por una mujer, votaron por Doña Violeta de Chamorro, que ganó las elecciones de 1990. Fue una situación verdaderamente dramática, que en el momento que ocurrió significó para muchos de los que estábamos a la cabeza del proceso revolucionario una verdadera tragedia. Es decir, una revolución que había triunfado por las armas, que había derrotado a una dictadura sanguinaria de medio siglo, una lucha que costó muchos muertos, que tuviera que salir derrotada en unas elecciones. Mi reflexión posterior -yo escribí todo un libro sobre mi experiencia en la revolución que se llama Adiós muchachos, que precisamente ahora va a aparecer en una nueva edición publicada por la editorial Alfaguara-, mi reflexión posterior fue: una revolución que triunfó por las armas y se retira del poder porque el pueblo lo decide así por los votos, es un verdadero triunfo de esa revolución. No cumplir con lo que se empeñó, porque la revolución en Nicaragua se empeñó en la justicia social, en la justicia económica, y no en un sistema democrático de alternabilidad en el poder, de libertades públicas, eso lo dejábamos atrás, lo que queríamos era la justicia social, y de repente viene y es el pueblo el que corrige la plana de la revolución y la revolución se somete a la voluntad popular, los electores dicen no, hasta aquí, ustedes van a su casa, ahora viene un gobierno diferente, y esto es también fruto de la revolución. Es decir, haber podido aceptar un sistema democrático que fuera capaz de quitar al gobierno revolucionario del poder, eso a mí me parece trascendental, y es uno de los pilares sobre los cuales hoy descansa el maltrecho sistema democrático en Nicaragua, que vive bajo muchos acosos. El acoso del caudillismo, en primer lugar.
    Pero cuando la revolución es derrotada en las urnas en 1990 el mundo está cambiando profundamente, y quizá es una de las cosas que nosotros no pudimos advertir, nosotros estábamos jugando en la Guerra Fría, sin considerarnos una pieza esencial dentro del juego de la Guerra Fría pero al fin y al cabo, si las armas del Ejército Sandinista las proveía la Unión Soviética, el petróleo, las materias primas, las importaciones esenciales, las armas para librar esa guerra, como dije, y por el otro la Administración del presidente Reagan, proveía las armas y los suministros de materiales al ejército contrarrevolucionario, quisiéramos o no quisiéramos nosotros estábamos dentro de la Guerra Fría. Y cuando la revolución pierde las elecciones en 1990 uno de los grandes polos de la Guerra Fría, que era el polo soviético, se está disolviendo. Como algo paralelo, pero se está disolviendo.
    En 1989, cuando nosotros estamos cerrando la campaña electoral porque las elecciones se celebraron el 10 de enero, en enero o febrero de 1990, en cierre de campaña electoral cae el muro de Berlín, en 1989, que significa ya la señal definitiva de que el mundo soviético compuesto por la Unión Soviética y los países de Europa Oriental se está deshaciendo. Desde la llegada de Gorbachov al poder advierte al gobierno de Nicaragua que la Unión Soviética no puede seguir soportando el esfuerzo de guerra y quizá no pueda seguir dando los suministros que hasta entonces ha dado, que Nicaragua tiene que buscar un entendimiento con los Estados Unidos. Es política nueva de un gobernante de la Unión Soviética que quiere deshacerse de los ligamientos del pasado. Y digo esto porque coincide con la llegada de la década de 1990, cuando los filósofos del capitalismo anuncian el fin de la historia, es decir, Fukuyama, en su famoso libro sobre el fin de la historia publicado a comienzos de la década de los 90, proclama con gran solemnidad desde las cátedras universitarias de EEUU que llegó el fin de la historia, que llegó y eso significa que llegó el triunfo definitivo del mercado, que la economía de mercado está indisolublemente ligada a la democracia, y que barrer con los regímenes autoritarios o de un solo partido significa el triunfo de la democracia y el triunfo de la economía de mercado. Y eso para América Latina viene a significar la promesa de que la democracia representativa más economía de mercado da prosperidad económica. Y prosperidad económica inmediata.
    Es decir, que si la década de los 80 fue la década perdida, como se le llamó, la década de los 90 va a ser la década del rescate, de la prosperidad económica y de la democracia. Y se vuelve a usar esta vieja figura que dice que en una economía de mercado cuando los barcos grandes suben en la bahía porque sube la corriente marina y sube el agua, también suben los barcos chiquitos. Y si es cierto que los grandes capitales se van a beneficiar con la economía de mercado, también los pequeñitos, los botecitos que están allí al lado, cuando suba el agua, también van a beneficiarse. Esto, como ustedes han visto, ha resultado una falacia.
    América Latina probó a lo largo de los años 90, toda la década, a elegir gobiernos de derecha, porque economía de mercado más democracia significaba gobiernos de derecha, mientras los gobiernos de izquierda y los partidos de izquierda quedaban proscritos e indefensos. Ningún partido de izquierda podía alegar nada contra la economía de mercado, no tenía argumentos, y esto hizo que de la economía de mercado comenzara a evolucionar hacia esto que (XXX) uno de los dirigentes del Partido Socialista francés llamó la evolución hacia las sociedades de mercado, que es diferente. Es decir, una economía de mercado puede responder a los impulsos esenciales del ser humano, de competir en todos los niveles, pequeñas y medianas empresas, la libertad de precio, la competencia la oferta y la demanda, pero convertir la libre oferta y la demanda en sociedad de mercado, que sea la sociedad organizada políticamente la que se rija por las leyes del mercado ese es un salto ya de otro tipo y es lo que viene a confirmar el fracaso de este modelo, un fracaso que no es teórico, un fracaso que se demostró a finales de la década de los 90 y a comienzo del año 2000, cuando el electorado que había aprendido a elegir y había rigurosamente ido a votar por las opciones conservadoras, de repente comienza a elegir gobiernos de otro signo político. Es decir, pienso yo, bajo la presión y la provocación del desencanto, de la frustración, de ver que en esta década de recuperación de los años 90 en América Latina, mientras es cierto que las economías de desarrollaban, mientras que se habían dado procesos brutales de privatización de las empresas públicas, puestas al peor postor y vendidas como decimos en Nicaragua a precios de water mojado, es decir, a precios muy baratos, había creado grandes fortunas en América Latina pero los pobres no dejaban de ser pobres, los pobres se volvían cada vez más pobres. Y esto eran evidencias que estaban en todos los registros económicos del Fondo Monetario, del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo, los ricos se habían hecho más ricos y los pobres cada vez más pobres.
    Pero la democracia representativa había funcionado. La gente había aprendido a ir a votar, la gente elegía, y de repente empezó a elegir opciones diferentes. Y este fenómeno con que de pronto nos encontramos, fenómeno de cambio político radical, no a través de revoluciones armadas como 1979 en Nicaragua, sino a través del voto popular.
    En Chile, en Brasil, en Argentina, en Uruguay, en Bolivia, en Ecuador y en Venezuela. No podemos hacer una suma homogénea de todas estas experiencias, son absolutamente diferentes, y que si tienen un vínculo es la frustración y el agotamiento de los sistemas políticos. Los sistemas políticos tradicionales se agotan, se deshacen en escombros, quedan grandes vacíos institucionales en algunos países que yo estoy mencionando y en otros comienzan a surgir opciones que hasta entonces no tenían legitimidad ni tenía fuerza, que eran la de los partidos sostenidos por ideologías indigenistas, o indígenas, o como en el caso de Brasil un dirigente sindical que llegaba al poder tras muchas veces intentarlo…
    Digo esto porque quiero marcar desde ahora la diferencia, nada tiene que ver Lula Da Silva con Evo Morales, así como Evo Morales nada tiene que ver con Kichner, ni Daniel Ortega en Nicaragua tiene nada que ver con la señora Bachelet. Son fenómenos y experiencias que obedecen a circunstancias y experiencias particulares de cada país, muy diferentes, aunque la ola que se produce si tiene rasgos homogéneos, la ola que cambia en términos ideológicos el signo de los gobiernos de América Latina.
    Si los electores habían decidido primero elegir gobiernos de derecha bajo la promesa de la prosperidad económica inmediata, y después comienzan a elegir gobiernos de otro signo, pues este es un derecho de los electores, y me parece que nada puede alegarse contra este derecho de los electores. Hasta aquí me parece que el cuadro, para mí, no debe presentar ni angustias, ni sorpresas, ni sustos, de ver como los electorados cambian de signo. Pero el problema comienza a darse cuando los proyectos que en términos políticos se presentan a los electorados comienzan a hablar de alterar las reglas del juego democrático, y es allí cuando aparecen, cuando entramos en un riesgo en América Latina como nunca antes se había vivido, es decir, la legitimación de formas de poder que eliminan la alternabilidad, que sacrifican la libertad de prensa, que restringen los derechos políticos, y que nos lleva al viejo cuadro del autoritarismo que ya era parte de la historia de América Latina desde antes de estos cambios. El autoritarismo de derecha o el autoritarismo de izquierda que, al fin y al cabo, viene a ser el mismo autoritarismo.
    Y yo lo quiero ejemplificar con el ejemplo que yo mejor conozco, el ejemplo de Nicaragua. El regreso del Frente Sandinista al poder se produce en el año de 19… perdón en el año de 2007, Daniel Ortega gana las elecciones el año pasado en el mes de noviembre, el primer domingo de noviembre y es instalado en el poder el 10 de enero de este mismo año. La gran pregunta en el exterior y en Nicaragua fue quién está regresando al poder. ¿Es el mismo Frente Sandinista? ¿Es el mismo Daniel Ortega? Y estas preguntas comienzan a responderse por sí mismas a través de la experiencia de apenas menos de un año que tenemos en Nicaragua.
    ¿Por qué Daniel Ortega puede regresar al poder? Daniel Ortega ganó las elecciones en Nicaragua con el 38% de los votos en la primera vuelta. Y esto se debió a una reforma a la constitución política pactada con Arnoldo Alemán que es el máximo líder de la derecha en Nicaragua y no sólo el máximo líder de la derecha sino juzgado y condenado a 20 años de prisión por lavado de dinero, por operaciones ilícitas efectuadas mientras estuvo en la presidencia de Nicaragua entre 1996 y el año 2001. Y este es el principal aliado de Daniel Ortega.
    Me parece que el Frente Sandinista que está hoy en el poder y que no es el que triunfó en 1979 y tampoco el que aceptó la derrota electoral en 1990, ha sacrificado algo que para mi sigue siendo muy importante desde la perspectiva de la izquierda. Yo hablo aquí como un hombre de izquierda, quiero adelantarme a confirmarlo. Es la ética. A mí me parece que sin ética no hay izquierda. La ética es esencial al pensamiento de izquierda, cuanto yo siempre he considerado que la izquierda es una ideología humanista, que no puede sobrevivir con los juegos tradicionales de poder que sacrifican la ética por el poder mismo. El hecho de que se produzca un triunfo electoral de un partido supuestamente de izquierda como el Frente Sandinista en Nicaragua, con apenas 38% de los votos sólo porque hubo de por medio una reforma electoral que a cambio de rebajar la cantidad de votos necesarios para ganar en primera vuelta hasta el 35%, porque Daniel Ortega nunca logró pasar de esa cantidad de votos, a cambio de poner en libertad a Arnoldo Alemán, sacarlo de cárcel, llevarlo primero a la casa por cárcel, después darle la ciudad de Managua por cárcel, después darle el Departamento de Managua por cárcel, hoy en día de acuerdo con las disposiciones judiciales últimas el país por cárcel, a mi me parece que eso violenta los mínimos principios de la ética sin la cual un gobierno, un partido de izquierda verdaderamente para mí no puede sobrevivir. Y eso le ha permitido a Daniel Ortega junto con Arnoldo Alemán controlar no sólo la Asamblea Nacional, controlar el Poder Judicial, manipular políticamente las resoluciones y sentencias judiciales, controlar el Consejo Supremo Electoral, para hacer ajustes de repartición y asiento en la Asamblea Nacional cuando son necesarios, controlar la Contraloría General de Cuentas de la República, que es la que expide los certificados de buena conducta en el uso de los recursos públicos. Y es bendecido por el cardenal Miguel Obando que fue el enemigo acérrimo que tuvo la revolución en la década de los 80, y hoy es miembro del gobierno de Daniel Ortega, como presidente de una Comisión de Reconciliación que se inventó para (XX) con el cardenal Obando, en una comisión gubernamental para reconsiderar a Obando cuando están reconciliados desde hace 20 años, porque la guerra terminó en 1990. Y esto llevó también a Daniel Ortega a escoger como vicepresidente en la fórmula presidencial triunfadora en las elecciones del año pasado a uno de los antiguos miembros del directorio de la contrarrevolución que funcionaba desde Miami a sueldo de la CIA.
    Esa es la situación que para mí no tiene asidero ético, y que me hace dudar si estamos frente a un gobierno de izquierda, o frente a un gobierno que quiere –y aquí vuelvo a mi propuesta anterior acerca del autoritarismo- quiere quedarse en el poder a través de nuevas reformas a la Constitución. Como quizá resulta un poco chabacano en Nicaragua hablar de una reelección sin fronteras, porque eso fue lo que hizo Somoza en Nicaragua, reelegirse una y otra vez, o sentar en la silla presidencial a sus hijos y después a los nietos del primer Somoza, pues ahora están intentado una reforma para crear la figura del Primer Ministro, que es lo último que está haciendo Putin en Rusia, es decir, Daniel Ortega sale de presidente y una vez que sale de presidente asume las funciones de primer ministro forzando un régimen parlamentario que es ajeno a la realidad política de Nicaragua, que siempre se ha regido por regímenes presidencialistas como los demás países de América Latina a lo largo de toda su historia.
    Como les decía, esta es la experiencia que yo mejor conozco, es la manera como yo la puedo juzgar. Hay diferentes experiencias en América Latina, repito las reacciones de los electores han buscado corregir injusticias del pasado, repito que para mi el gran riesgo que se presenta es el reforzamiento del autoritarismo a través de reformas constitucionales, de cambios en las leyes, no en todos los países, por supuesto, porque vuelvo a repetir que las experiencias son diferentes. Yo he oído al presidente Lula después de cumplir su segundo mandato que un tercer mandato lo acercaría a lo que él siempre ha rechazado, que es el autoritarismo y la violencia contra los derechos políticos de los demás. No pienso que el presidente de Uruguay esté buscando reelegirse, me perturba que el presidente kirchner vaya a ser sucedido por su propia esposa, porque eso está en contra de lo que deberíamos considerar las esperanzas de una democracia sin contaminación familiar en América Latina, la contaminación [de] familiares en la política, esposos, hijos, sobrinos, parientes, siempre ha sido nefasta para la transparencia democrática a la que siempre nosotros hemos aspirado en América Latina.
    Yo antes de terminar estas palabras y darles a ustedes las suyas para que puedan preguntar lo que quiera, quiero advertirles que no voy a tocar preguntas concretas sobre Venezuela, por la simple razón de que me parece que está entre el mínimo respeto de un visitante no hablar en concreto sobre la situación del país que está visitando, creo que los mejores expertos sobre la situación venezolana son ustedes. Muchas gracias.

    (...)
    Preguntas del público

    Hace siete año visitó la ciudad también…

    - S. R. Estuve en un seminario patrocinado por esta misma Universidad pero en el Hotel del Lago…

    En ese entonces manejó una idea acerca de las leyes. Decía que las leyes no crean la libertad total de una sociedad, basado en que una realidad que produjo la revolución en Nicaragua, la reducción de la jornada laboral, creyendo que eso iba a ser la solución de los desequilibrios internos, el campesinado sufrió una alienación y se creyeron protegidos por un Estado padre de todos… Podría explicar

    S. R. Sí. Debo recordarles que cuando la revolución triunfó en Nicaragua, quienes llegamos al poder teníamos las edades de la mayoría de los que están sentados aquí. Quienes habían tomado las armas y derrotado a la Guardia Nacional en los combates más trascendentales eran muchachos de 25, 24, 23 años, los más veteranos andábamos por los 30. Yo era de los más veteranos. Nuestro primer embajador en los Estados Unidos tenía 18 años, y tuvimos dificultades de que lo aceptaran. De manera que quiero decirles esto porque todo lo que ocurrió en los primeros años de la revolución fue el fruto de una aventura juvenil y eso ayuda a explicar mucho de lo que hoy puede verse como absurdos. Efectivamente, nosotros una de las primeras leyes que dimos fue acortar la jornada laboral en el campo, bajo un transparente sentido de justicia, los más explotados a lo largo de la historia de Nicaragua, los peor pagados eran los campesinos. Yo recuerdo haber visitado los campamentos bananeros en el occidente de Nicaragua y los que llevaban a cortar el banano vivían en lo que llamaban barrecas que eran unos cajones –no sé si ustedes han visto en los cementerios que las (¿urnas?) están unas sobre otras- pues eso es algo parecido sólo que de madera, entonces los campesinos se metían allí con sus hijos, sus mujeres, en esos cajones, ese era su hogar mientras trabajaban como braceros del banano, y esa imagen nos llevó a dictar ese decreto que reducía la jornada de trabajo y además obligaba a los dueños de las plantaciones de café, de las plantaciones de banano, a otorgarle a los trabajadores una dieta que tenía carne, que tenía huevo. Eso fue, lo que pasa es que la realidad no lo sostuvo. No lo sostuvo la realidad porque lo los ideales muchas veces no se comparecen con la realidad, pero no dejan de ser ideales por el hecho de que la realidad no le responde de la manera que los ideales quisieran, y muchas veces es la realidad la que se encarga de corregir a los ideales de primera intención.

    En ese entonces también dijo que los mesías no traería prosperidad a América Latina. ¿Hay mesianismo en América Latina?

    S. R. Sí claro. Eso es uno de los males del siglo XIX. El mesianismo en América Latina, difícilmente el mesianismo puede producir prosperidad… Yo estoy hablando de un tipo de mesianismo juvenil, el mesianismo nunca es racional, es romántico, pero no es racional, nada de lo que es romántico llega a ser racional, son valores contradictorios lo romántico y lo racional.

    Como hombre de poder, como hombre de gobierno, con muchos sueños e ilusiones, anhelos, querencias, muchas ganas de satisfacer demandas y sueños de personas del pueblo cuando le tocó gobernar, ¿pudo darse cuenta de que no era a través del aparato normativo, del ordenamiento jurídico como se puedan regular esos sueños, querencias y anhelos de los pueblos y los gobernantes?

    S. R. Sí, claro, obviamente. Pero el plano de los ideales en la revolución en Nicaragua iba extendido no sólo a los decretos para que los campesinos trabajaran menos y comieran mejor, un decreto que hasta ahora no ha dejado de producir efectos en Nicaragua. Es decir, la baja del rendimiento laboral en el campo se volvió indómita, esa presunción de que en lugar de trabajar más en un estado de emergencia se debe trabajar menos, se vio como un derecho al cual no se puede hoy renunciar, pero bueno, no sólo en el plano de los decretos. Nosotros queríamos una transformación radical e inmediata del país y eso nos llevó –yo lo explico muy bien en el libro Adiós muchachos- (…) Nosotros llegamos a intentar lo que yo llamo en este libro “catedrales de la selva”, ustedes recordarán la historia de Garraldo, este alemán que se empeñó en edificar una ópera en Manos, en media selva, un teatro de la ópera en medio de la selva, y eso fue lo que ocurrió en Nicaragua, nosotros intentamos proyectos inmensos, un aserradero y una fábrica de laminación de madera de conglomerado en media selva donde no había carreteras, había edificios para meter la maquinaria pero no había carreteras. Inventamos también los primeros días un banco aéreo, una avioneta que iba a los pueblo donde no había carreteras a entregar los préstamos porque los campesinos no podían venir a la ciudad, lo que a nadie se le ocurrió pensar es cómo íbamos a sacar las cosechas si no había caminos, si para llevar los préstamos a los campesinos se necesitaba un avión, como se iba a sacar las cosechas. No es sólo asunto de las leyes, sino de la voluntad que quiere transformar y no se para a considerar qué cosa es la realidad y cuáles son los impedimentos de la realidad.

    (...)

  • ...poema inconcluso que no será premiado

    Poema de
    Alexis Cabezas
    www.alexiscabezaspoesia.blogspot.com

    no sé... digo yo

    no soy
    ni tampoco seré ya
    licenciado en Filosofía de la Universidad Católica Andrés Bello
    ni director del CONAC
    ingeniero químico de la UCV ni profesor Emérito de la ULA
    historiador ni abogado con Doctorado en la Sorbona
    cuanto menos Premio Nacional de Literatura
    narrador
    ensayista o traductor
    músico
    coeditor o codirector de ninguna revista de literatura
    u organismo público que se le parezca
    antólogo
    filósofo
    coordinador de Ciencia y Literatura de una oficina de Universidad Central
    ni tendré algún Doctorado Honoris Causa de otra universidad
    propia o extranjera
    mucho menos teórico social ni doctor en Ciencias Políticas
    médico siquiatra o crítico literario

    no soy
    ni tampoco seré ya
    miembro de la Comisión de Relaciones Internacionales
    de alguna Asamblea Nacional
    tampoco especialista en estudios políticos sobre los EE.UU.
    ni escultor
    ni fundador de algún Encuentro Internacional de Poesía
    menos que menos invitado especial a un Festival Mundial de Poesía
    no obtendré el título de licenciado en Educación
    con maestría en Educación Comparada
    ni el Premio Casa de las Américas
    no seré Agregado Cultural en ninguna embajada
    integrante del directorio del Ministerio de Cultura-Conac
    o de Monte Ávila Editores
    ni La Casa de la Cultura de los Hillton-Rockefeller
    publicarán una letra mía
    pero

    pero soy amigo del Menor
    mis otros amigos son fumones
    periqueros
    que todo el tiempo cargan piedras en el bolsillo
    son punketos
    metaleros
    sediciosos
    y comparto con ellos más risa de la que pueda caber en una Ilustre Universidad
    mis poemas se fueron en los bolsillos de Alejandro y Gustavo Colina
    para pasear por las tierras invadidas
    dolidas
    hechas pedazos del Medio Oriente
    y Neife los tradujo para leerlos en “La Voz del Mundo Árabe”
    uno de mis primeros y simples poemas
    salvó la vida del novio de ella
    y eso no se logra asistiendo a ningún salón de clases
    de la más iluminada de las Excelsas Casas de Estudio
    he leído en la plaza del Lía Bermúdez junto a la música de Claudio
    otro hijo hermano de mi hijo
    mientras Gatty se clavaba una bandera en el pecho
    disparé misiles y bombas en mis poemas a los cuarteles invasores
    junto a Nací Moreno y con la guitarra de Daniel Rojas
    en plena Plaza República de ésta ciudad tantas veces invadida

    también ella me dijo cosas hermosas
    de mis letras que hablan de la “Anarkía”
    aunque ésta no sea la misma por la que murió Buenaventura Durruti
    y sonrió Pies Bonitos por mi poema a la Puta
    Puta Amada
    “primera
    hermosa y cálida Puta que vistió mi piel de amor”
    besaron mi boca las dos mujeres que se aman
    cuando les leí “Mujer en Mujer”
    dije mi poesía junto a la más exquisita voz de mujer alguna
    cuando Marion cantó
    y mi poema a los marineros se llenó de la música de Joanny Sandoval
    las manos de Joanny explotando el darbouka (dervaki)
    he leído mi poesía en el Aula Magna de La Esquina de Palermo
    y en el Auditorio de la Pontificia Universidad Capirugente
    donde Alberto Granados oyó mis poemas
    durante una millonésima fracción de segundo de la Historia de nuestra Tierra
    la Pachamama
    la poetizada por el jefe Seattle
    que aparece en el diccionario sólo como ciudad
    por qué no aparecen en el diccionario
    los nombres de los jefes o caciques de nuestras tribus
    pero sí Balduino I
    que accedió al trono al abdicar su padre
    Leopoldo III en 1960
    y que casó con Fabiola de Mora y Aragón
    como si eso fuera trascendente para que nos conozcamos mejor

    a cambio de tantos títulos
    honores
    brindis y palabras insulsas
    vacías
    frívolas
    baladíes
    conocí el llanto de ella porque en un poema la nombraba
    y asusté al policía que me pidió que abriera mi bolso
    cuando le dije que se alejara un poco
    no nos fueran a explotar en las manos
    tantos poemas que venían a punto de disparo
    porque no hay C-4 ni nitroglicerina
    que se acerque en peligrosidad a un poema
    también he dado Clases Magistrales
    sobre la relación entre el fútbol
    la política
    el sexo y la poesía
    y no me cansaré de seguirlas ofreciendo de manera gratuita
    libre y soberana
    no creo que otro escribidor de poemas
    tenga en su haber un premio tan importante
    como el de ver basura envuelta con periódicos
    donde estaban impresos sus poemas
    lo que me hace un poeta de basura
    he oído la más hermosa crítica a mi poesía
    en las palabras del señor que barría la calle a las once de la noche
    en pleno centro de la zona roja de mi ciudad roja
    y eso vale más que el premio Nóbel de Literatura
    y disculpe don Alfred


    doy fe de ello
    puedo hacer una declaración jurada
    firmar cualquier documento dando crédito a mis palabras
    de que ella se secó el cuerpo con mis poemas
    que los usó como pañuelo
    alfombra
    sábanas y para contener su menstruación
    también mis letras le enseñaron a ella
    a la otra
    que sin él
    el hombre
    y con sus manos puede construir la más inmensa historia de amor
    de sexo
    de pasión o de placeres

    estoy consciente de ello
    que mis letras hablan mucho de la “soledad y la muerte”
    que tienen bastante llanto
    aunque no siempre mío
    que a veces es gris o las leo triste
    como dice Fernando Govea
    pero no es menos cierto que también
    hemos llorado de risa con mis poemas
    y a ella
    otra diferente
    se le iluminó la vida después de leer mi poema
    la que vive en Las Baleares
    y habla con Joan Manuel Serrat en Mahón
    aunque fue penetrada una sola vez en su vida
    ahora me lee y sabe que su cuerpo es un templo
    más hermoso que el Taj Mahal
    y más costoso que una noche en el Hotel de Dubay
    también la mujer felizmente casada
    descubrió que estaba amargamente
    desconsoladamente
    angustiosamente
    melancólicamente sola
    cuando leyó mi poema
    aunque éste no estuviera preparado para competir
    por el primer puesto de la pole position
    del concurso de poesía Tal y Cual en su edición número quince
    difícilmente la poesía de los cinco más galardonados
    esté pegada en las paredes de un rancho
    como orgullosamente está la mía
    en medio del hambre
    la falta de agua y luz
    entre aguas podridas y zancudos malariosos
    con un jardín de lemna y el amor hecho en presencia de todos
    Santa Rosa de Agua y Manu Chao
    pegados están mis poemas en paredes de barro
    junto a la foto del Diego
    aunque el Diego sea de Boca
    no importa que el Diego sea bostero
    el Diego es el Diego
    mi poesía recuerda hoy a la Poderosa
    cuando anduvo por diferentes carreteras polvorientas de nuestro continente
    sosteniendo los culos de Alberto y de Ernesto
    ajá
    y dónde están guindados los poemas de las Vacas Sagradas
    “no te metas con las Vacas Sagradas”
    me dijo el que fue guerrillero y mañana morirá si no ve RCTV
    dónde están guindados sus poemas premios internacionales de poesía
    dónde

    mi poesía está en continua pelea con las reglas ortográficas
    y me pregunto
    qué son las reglas ortográficas
    si al fin y al cabo cuando te escribo por el celular
    no uso las e
    las h
    las s
    cambio la k por la q
    y de cualquier manera vos asististe a la cita
    y nos desnudamos
    y sudamos
    y mis manos se llenaron de tu sangre
    tus esencias
    tus aromas
    tus sabores
    para que después todo sea un poema
    sin premios institucionales pero cargados de amor y pasión
    y yo
    hace treinta años le hice el amor a la madre de la cumpleañera
    entre poemas de luchas y angustias
    poemas de amor y traiciones
    de muerte
    sábanas y trapos que aúpan a nuestro equipo
    Campeón del Torneo Clausura nuestro equipo
    contra los malditos caraqueños
    los fanáticos del Caracas
    no los otros
    los que a punta de llanto
    babas y gritos destronaron al Breve
    brevísimo amante del asesino que agoniza

    mis poemas no están resumidos en el libro más leído
    según el Top Ten de la revista Billboard
    pero se han oído por varias radios de Maracaibo
    a las ocho
    a medio día
    a las once de la noche
    han sido escritos en el baño suicida del séptimo piso
    mientras fumaba un cigarrillo laxante
    para después ser compartidos con la gente del Grupo Lía
    mis poemas
    a veces tienen hambre
    mucho hambre
    demasiado hambre
    tanto hambre como para pensar dos veces si me robaba la torta o no
    para después salir corriendo
    aunque eso me costara esquivar las balas
    mis poemas han sido escritos el 13 de un 12
    en puente Llaguno
    en la 11 Brigada de Infantería
    cocinando un plato de arroz con cebolla
    mientras hubo cebolla
    y mientras hubo arroz
    cuando mi día se iba cargando de gris
    hasta que apareció tu llamada
    tu mensaje de texto
    tu correo electrónico
    tu abrazo
    tu beso
    y ¡pum!
    explotó mi día en colores
    los colores de tus ojos
    de tus tetas
    de tu sexo
    tus tetas y tu sexo
    tan nombrados en mi poesía y reído por Israel
    tus tetas y tu sexo empeñados en volar en marihuana
    hachís y mucho vino
    aunque no sabes todavía
    que mis poemas son escritos sin nada que los emborrache
    sin nada que los frite
    que los haga volar
    mis poemas son escritos oyendo reggaeton
    por eso saben
    huelen y tienen la textura de la sangre de Filiberto Ojeda
    su sangre rodando por la calle 13
    en el grito de guerra de Los Macheteros de Puelto Rico
    Querido F.B.I.
    “F.B.I. Asesinos”
    son escritos oyendo cumbia experimental
    o los truenos de la madrugada mientras llueve
    mis poemas tienen la forma de la mujer de ojos grandes
    la que quiere que le envíe toda mi poesía
    sin saber que si lo hago le entrego todo
    absolutamente todo
    le entrego mi cuerpo y alma
    y eso es una muy grande prohibición para mis sueños
    que es como decir mis poemas
    mis poemas son como ella
    caminan como ella
    acercan la boca como lo hace ella a la mía
    ella que se ahoga cuando hay mucha gente
    ella que quisiera andar por la calle desnuda
    como lo hace mi poesía
    mi poesía desnuda
    triste
    la que se inunda de risa al atardecer
    mis poemas risas
    mis risas poemas

    no han sido galardonados mis poemas
    pero han oído la metralla
    las explosiones de las minas al hacer contacto con la carne
    de los misiles al besar la tierra
    en Dir Yassim o en Kafr Kassen
    mis poemas han aprendido que “las tortugas también vuelan”
    y han escuchado el grito de angustia de ella
    cuando el Señor Satélite piso donde no era
    mis poemas hacen la más respetuosa de las reverencias
    ante el nombre de Samih al Qassim
    Mahmud Darwich o Fadwa Touqan
    tus pies beso Fadwa en mis poemas
    a tus poemas beso Fadwa
    tus poemas que son más subversivos que diez atentados
    dijo el asesino tuerto
    el Nerón de niños árabes
    te beso nuevamente Fadwa en mis poemas
    que nunca serán premiados por ninguna Ilustre Casa de Estudios
    qué estudian las Ilustres Casas de Estudios
    acaso estudian cómo extirpar el cáncer de los Bush
    de la piel de Pachamama
    para que podamos mirar el nacimiento del día
    sentados en la Vereda del Lago
    sin pensar en niños muertos en la explosión
    o estudian las palabras graves
    llanas o esdrújulas
    para que en este momento no sepa cuál es cada una
    y perdone profesora
    pero no sé que estudian en las Ilustres Casas de Estudio

    mis poemas a veces se tiñen de rojo
    del rojo de la sangre de los delfines
    degollados para preparar la dieta de los sibaritas impotentes
    degüellen diez o cien delfines para que se le pare
    al baboso amante que le paga en efectivo
    a la niña-mujer que tiene el orgasmo sólo cuando lee mis poemas
    los delfines
    nuestros parientes entrenados para retirar bombas
    así si explotan las bombas salvamos una vida humana
    pero matamos un delfín
    degollados los delfines en el video de Antonella
    degollados los hijos de Alá en el desierto
    degollados los combatientes por la libertad
    la justicia
    la paz
    igual que mis poemas
    ni la libertad
    ni la justicia
    ni la paz ganarán un premio de literatura
    o serán declaradas patrimonio de la Humanidad
    pese a que la Humanidad no pueda seguir procreándose sin ellas
    mis poemas son tus beso en medio del lugar de la música
    tu abrazo mientras se congelan los otros
    como en una película
    mis poemas solitarios que te aman
    pero no de amor si no de amor
    que quieren dormirse en tus pechos
    para que vos te duermas en mi pecho
    y nos embriaguemos de lágrimas
    no importa sin son dulces o saladas nuestras lágrimas
    no importa si nos desnudamos o pasamos la noche leyendo poemas
    poemas sencillos que nos harán complejos como amantes
    poemas trasnochados como nosotros
    cuando pasemos la noche sentados esperando el amanecer
    junto al Principito y Juan Salvador Gaviota

    no sé
    nunca lo sabré
    si mis poemas son poemas
    palabras que dicen como soy
    o si simplemente soy como mis poemas
    que nunca serán galardonados con un Premio Literario Municipal
    Regional o de los infiernos
    “sitio de encuentro de rockeros alucinados”
    mis poemas
    alimentados con el sabor amargo de la derrota del lunes
    la estrella que se aleja
    o que lograremos en el campo enemigo
    que crecen mientras sudo y lloro
    caminando en solitario por 5 de julio después de la derrota
    los mismo que tienen el nombre de Leiqui Uriana
    wayuu de la casta Siju’na
    mientras le besaba la mano y miraba sus ojos
    siempre miro sus ojos cuando hablamos de la muerte en las manos del carbón
    cuando habla de las miserias de su gente en la lengua que amo
    pero que desconozco
    cuando habla de las grandezas y riquezas de su gente
    cuando veo su manta
    su tamaño
    sus formas
    no sé por qué
    no me lo pregunte comadre
    pero siempre miro los ojos de ella cuando la veo
    siempre me imagino entrando a territorios sagrados tomado de su mano
    pero no me pregunte por qué
    eso no lo saben ni siquiera mis poemas
    que seguramente
    tal vez
    nunca serán premiados por ninguna institución gubernamental dedicada a la cultura
    pero que ya lo fueron
    un día
    una noche
    en un momento exacto
    digamos que cuando le regalé el CD de Jorge Drexler
    o la lámpara que con su luz puede espantar sustos

    mis poemas son sencillos
    tienen paredes de caña amarrada con hilo sisal
    no tienen luz ni agua
    igual que los habitantes de la Isla de Zapara
    mis poemas son baratos
    más baratos incluso que este vino tinto
    “de color vivaz con matices violetas
    aromas que recuerdan a frutos rojos y estructura media
    con taninos aterciopelados
    ideal para acompañar carnes y verduras asadas”
    como dice la etiqueta
    o para motivar mi llanto por no tener
    tener
    tener
    cosas tan sencillas que cuestan menos que una botella de vino tinto
    acompañada de aceitunas rellenas Leader Price
    las más baratas
    tan baratas como mis poemas
    que dudo sean premiados por alguna institución del Vaticano
    donde pernoctan los mercaderes del templo
    los más costosos empleados de la C.I.A.
    los Judas Iscariote
    de los que se avergonzaría el mismo Judas Iscariote
    que parece no fue tan traidor
    como el que negó tres veces al Maestro
    y después fundó la más inmensa de las trasnacionales
    los Juan Pablo II junto a Lech Waleza
    los Benedicto XVI
    al menos declarado
    y no como Pio XII
    que escondió la esvástica debajo de la sotana
    no podría leer mis poemas en tu radio
    mi querido Amicus Meus
    sería un delito de Lesa Patria
    le prohíbo a mis poemas estar en la letrina donde se hacen acuerdos con el enemigo
    para matar a la Pachamama por unas monedas de plata
    de oro
    de cobre o de carbón
    no podrán estar ahí mis poemas
    y si están
    yo mismo daré cuenta de ellos
    los expondré al escarnio público
    los empalaré como hizo el invasor con Ana María Campos
    escupiré sobre ellos
    y pediré a mis amigos que se unan a mí en tan excelso acto de justicia

    no soy
    ni tampoco seré
    no son
    ni tampoco serán mis poemas
    dueños de mí
    aunque me muera de angustia
    aunque me muera bebiendo vino barato
    mientras pienso en su nombre
    y en ella
    habitante del cemento
    aunque es wayuu y viene de la casta Siju’na…


    "apreciaciones”
    fragmento de un poema inconcluso
    que no será premiado…

  • Poder Popular y Reforma

    Texto de
    Julio Escalona. Últimas Noticias

    En asambleas populares, se observa un sentimiento nuevo en la gente: somos un poder. Es el empoderamiento. El liderazgo del Presidente Chávez es indiscutible y reconocido como promotor-creador de lo que está naciendo. No así el de ministros, gobernadores, diputados, alcaldes, concejales, con variaciones según el caso. No se hace justicia a este proceso cuando se propone el nuevo art. 136. De hecho se subordina el Poder Popular (PP) al poder nacional.

    El PP es el poder constituyente (cuestión que se omite), en conflicto con los órganos del poder constituido, conservador, opuesto a radicalizar los cambios. Esa esencia no desaparece, sólo se va extinguiendo, según lo vaya haciendo el Estado, cuando va conformándose desde abajo la nueva sociedad. Este conflicto define. Los que gobiernan están atravesados por él y se observa en las bondades y contrasentidos de la reforma, lo radical contra lo conservador.

    El PP debe desarrollarse como órgano contralor de la función pública, incluido el Presidente, sobre todo hoy, cuando se ha debilitado la controlaría sobre la acción de gobierno. Si se liga con una sanción constitucional de la corrupción como crimen contra la sociedad, la contraloría del PP podría ser una salvaguarda ética y política.

    Los recursos del Estado son del pueblo. El Estado ha venido poseyéndolos en nombre del capital. La constitución debe garantizar que el pueblo vaya recuperando lo que históricamente le ha pertenecido, preservando la naturaleza de la voracidad estatal y privada.

    El PP debe aprobar los programas de quienes vayan a ser elegidos popularmente y establecer un compromiso explícito de fiel cumplimiento, que de no darse conduciría a la revocación inmediata. Es el mandato imperativo, diferente del mandato libre, aún vigente, propio de la democracia capitalista.

    El PP ciertamente dimana de la organización-conciencia popular; pero los cargos que vayan surgiendo deben cubrirse por elección, cuestión que el art. 136 niega y confunde.

    El debate toma cuerpo. Los órganos de gobierno, representando al poder constituido conservador, ya le pusieron plazo, cerrando así profundas posibilidades revolucionarias, dándole prioridad a los intereses del Estado por encima del crecimiento del PP, pero sólo éste podrá derrotar la conspiración reaccionaria.

  • Planificar clases

    Me confieso: nada me cuesta más que planificar clases. Todo porque me parece sencillamente absurdo. Lo he intentado, planifico, pero cuando entramos en calor la planificación se borra. La actualidad, la contingencia, es más atrayente.
    Pero veamos el asunto con un poco de detenimiento. Resulta que no concibo otro oficio para mí que la docencia, que para mí consiste en acompañar el crecimiento intelectual, ciudadano, estético y político de los compañeros estudiantes, sugerir, presentar, mostrar, hacer desfilar, detenernos en argumentos sobre puntos donde nuestros intereses por un momento se cruzan. También, propiciar, si lo puedo, asombros, preguntas. Me motiva el hecho de que las clases, los encuentros, las conversaciones, los temas abordados desde las perspectivas suscitadas en clases, o en los pasillos prosigan más allá de lo académico, y nos permitan sobre un café, peripatéticamente, comentar sus últimas incidencias. Cuando ello ocurre es porque he dejado a un lado la planificación, y he tratado de cabalgar sobre el momento. Pero el momento no es sólo lo que está ocurriendo en el país, en la universidad, en la calle, que también, sino lo que estoy en ese momento leyendo, los libros, revistas, artículos, páginas que me he ido encontrando y que, como virutas al imán, se van pegando a los varios intereses que la varia realidad acompasa con mi vario deseo. En otras palabras, me acosan ciertos temas, ciertas recurrencias, y leo (libros y lo que me rodea, porque trabajo con un concepto ampliado de lectura) como quien ata cabos o arma rompecabezas sin forma. Le digo a mis estudiantes que no soy un lector sistemático, me confieso pues ante ellos, y si les causa resquemor al inicio, me parece que después (me) entienden y acompañan. Creo que no es una virtud, pero la asistematicidad me permite husmear, huronear, profundizar aquí y allá en torno a un tema según creo y me convenzo, desde varias perspectivas. Eso lo siento y observo al adquirir libros, al conocer autores, guiado por un azar “que no logro comprender” como dijera el cronopio gigante. Planificar, entonces, se me hace cuesta arriba. Además, planificar responde a una lógica del tiempo discontinuo, que fragmenta y despedaza. Los fragmentos tienen inicio, desarrollo y final, y no responden sino a lógicas internas. Los fragmentos están, por principio, desconectados, y poco podemos hacer, como la realidad lo confirma obstinadamente, con nuestros esquemas y flujogramas.
    Prefiero, entonces, clases continuas, pero como es imposible (en el tiempo que medimos con reloj), entonces la clase irrumpe, viene, aparece “desde donde sea”, precisamente como (cuanto quisiera que fuera con) los sucesos de la vida, que suceden en otro tiempo, en un tiempo que no consta de minutos, que en todo caso los trasciende, ese tiempo del que saben los enamorados y los que esperan, ese tiempo espeso, ágil, distinto, móvil, elástico, que la literatura conoce porque es el tiempo de la vida.
    Para que algo aparezca donde sea, para que irrumpa como un sueño o una pesadilla, en cualquier circunstancia, debe obsedernos. Sólo cuando un pensamiento nos persigue sin tregua (a eso llamo “investigar”, pues lo que busco me busca) todo adquiere su esquiva presencia.
    Un inicio es un corte en el continuo (es algo abstracto, teórico, ideal), busco entonces incorporar mi discurso al fluido cotidiano, sin rupturas, esto es, sin “iniciar”. Intento, pues, continuar, incorporando –término lezamiano- posibles e imposibles, realidades.
    Estimo en mucho a mi manera, claro está, un proceso tan complejo como la docencia (tomando la frase de Borges me parece una forma de la felicidad porque es una forma de la amistad) y no puedo pretender con la planificación controlar su flujo, su dialéctica, su abismo. No podemos saber ni medir hasta donde llega nuestra “acción educativa”. Planificar supone que lo sabemos o que lo podemos saber, y como no me entiendo con ese tipo de soberbias, planifico (sí, planifico –e pur si muove) pero a sabiendas de que cuando esté con mis estudiantes haré todo lo posible para que la vida llegue de donde sea y nos lleve.

  • Reforma y oposición

    Hay una manera de explicar el comportamiento de la oposición que a mí al menos me aclara buena parte de su proceder, me permite anticipar sus decisiones y verlos antes de despeñarse, despeñarse. Es sencilla y muchos la repiten: la oposición venezolana no admite la existencia del Gobierno. Desde esta posición se entiende que nieguen la institucionalidad bolivariana. Cuando el Golpe de Estado esto se vio con claridad meridiana: desconocimiento absoluto de la Constitución de 1999 y restitución de la del 61 (eso decían conspicuos abogados antes, durante y después). Ninguna decisión o acción tomada en el marco de la Constitución bolivariana tiene validez o legitimidad, dicen. Su rechazo a las elecciones pasa igualmente por la principal negación ya comentada, y explica también su no participación en estos procesos, toda vez que ir a elecciones es aceptar o convalidar la institucionalidad vigente. Cuando han ido y perdido, se consuelan diciendo que no tenían como ganar pues estaban perdidas de antemano, de modo que ir a elecciones simplemente confirma lo que ya la opinión internacional (léase CNN) sabe, que Chávez tiene el control del CNE, por tanto todo el proceso está viciado. Esta situación legitima, de paso, la salida violenta pues no hay manera de ganar así elecciones en Venezuela, las elecciones son un fiasco, una comparsa, un circo, no importa que sean las elecciones acaso más “observadas” del mundo.
    Como no voy a llover sobre mojado me parece sumamente interesante –a la luz del planteamiento hecho con respecto al proceder de la oposición- el debate actual sobre la Reforma. Se trata, en efecto, de votar sí o no por una profunda reforma de la Constitución del 99, la misma que la oposición no encuentra legítima, que no reconoce. Se ve claro entonces que la oposición no puede llamar al No porque esto legitimaría la actual Constitución, pues no se reforma (o se pide que no se reforme) lo que no existe. Si llamo al No estoy participando justamente dentro del marco y cauce político que la Constitución del 99 ha abierto y preserva. Y lo que la oposición necesita es precisamente salirse del cauce constitucional vigente, porque de reconocerlo, todo acto inconstitucional que cometiesen sería castigado. La “guarimba” es desde este punto de vista un acto patriótico. Voltear la bandera es tener “otra bandera” y cantar el himno con otra música y hasta con otra letra es tener un himno propio, distinto a la bandera que iza y el himno que canta la institucionalidad “chavista”.
    Sin conocer la constitución y actuando bajo una suerte de “vacío de poder” continuado, se entiende que cualquier acción –violenta e inconstitucional- que procure la restitución del poder anterior al 98 sea aceptado y “bien mirado” por la policía política del mundo, EEUU.
    Esto es así, todavía. Pero han pasado